VIDEO: Político mexicano llegó a primer acto de campaña metido en un ataúd

El candidato a diputado Carlos Mayorga montó un "funeral", con carroza, dolientes, orador y féretro, representando "lo lastimada" que está su ciudad, Juárez.

Carlos Mayorga, candidato a diputado federal por el Distrito 2 del Partido Encuentro Social (PES), en personaje.
Carlos Mayorga, candidato a diputado federal por el Distrito 2 del Partido Encuentro Social (PES), en personaje.

Ciudad Juárez, México.

Carlos Mayorga, candidato a diputado federal por el Distrito 2 del Partido Encuentro Social (PES), vio a bien diferenciarse de la tradicional llegada a su primer acto de campaña en un ataúd. Mayorga representó un funeral, en el que incluyó peritos, dolientes, féretro y carroza fúnebre, en Ciudad Juárez, norte de México.

En el féretro, según la posterior explicación, estaba Mayorga, representando a la "ciudad muerta" que es Juárez, mientras un orador relataba lo endeble y lastimada que es ahora la ciudad norteña, fronteriza con Estados Unidos.

“Ciudad Juárez grita esperanza, es una ciudad que necesita oxígeno, necesita nuevos héroes; es una ciudad que ha sido muy lastimada en los últimos años, una ciudad que ha estado muerta”, vociferaba el orador, ante la mirada atónita de ciudadanos y mientras simpatizantes del PES bajaban de la carroza el féretro con el candidato en su interior.

El ambiente de "tristeza" se agudizó cuando Carlos Mayorga salió del ataúd y pronunció un discurso en que aseguraba que "Chihuahua (estado) va a resucitar".

“Desde este punto, me solidarizo con los que han tenido que perder a un ser querido por negligencia de salud y seguridad”, dijo Mayorga.

Además, el candidato se refirió a los políticos "chapulines y corruptos". En sus palabras, estos "matan al pueblo cuando llegan al poder y después regresan a resucitarlo con promesas y migajas".

Por último, el intrépido Mayorga, antes de cerrar su primer acto de campaña de cara a la diputación liberal, ofreció "trabajar con la gente" y pidió, de no cumplir los compromisos, que lo entierren vivo.

La Prensa