El Papa propone una reforma a todos los niveles de la Iglesia

El pontífice plantea en sustancia pasar de un modelo de iglesia burocrática a una iglesia “misionera”.

El papa Francisco durante su encuentro con un grupo de secretarios generales argentinos.
El papa Francisco durante su encuentro con un grupo de secretarios generales argentinos.

Ciudad del Vaticano.

El papa Francisco propuso ayer una reforma a todo los niveles de la Iglesia Católica, en su primera exhortación apostólica, “Evangelii Gaudium” (La alegría del Evangelio), en la que anuncia que está dispuesto a cambiar el rol del papado, a fomentar la toma de decisiones colegiales y dar prioridad sobre todo a los pobres.

En el primer documento de su pontificado enteramente escrito por él, muy denso, de 142 páginas en su versión en español, el Papa advirtió además contra la violencia generada por la pobreza e imploró libertad religiosa para los cristianos en Oriente Medio.

“Me corresponde, como Obispo de Roma, estar abierto a las sugerencias que se orienten a un ejercicio de mi ministerio que lo vuelva más fiel al sentido que Jesucristo quiso darle y a las necesidades actuales de la evangelización”, escribió el Papa. La “conversión del papado” como la llamó, va de la mano de “una saludable descentralización” de la Iglesia y de una mayor responsabilidad de los laicos, sostiene Francisco.

El Papa defiende “la colegialidad” e invita a religiosos y sacerdotes a no temer “romper los esquemas”, a “ser audaces y creativos” y a evitar transmitir “una multitud de doctrinas que se intentan imponer a fuerza de insistencia”.

El pontífice propone en sustancia pasar de un modelo de iglesia burocrática y doctrinaria a una iglesia “misionera”, alegre, abierta a los laicos y a los jóvenes. El documento, en el que el Francisco traza la hoja de ruta del pontificado del primer jefe latinoamericano de la Iglesia, el Papa quiere una institución que dé prioridad a los pobres y denuncie el sistema económico vigente en el mundo. “Hasta que no se reviertan la exclusión y la inequidad dentro de una sociedad y entre los distintos pueblos, será imposible erradicar la violencia”, escribió el Papa en el documento.

Sistema económico injusto

Para Francisco, el sistema económico actual es injusto en su raíz porque en la economía predomina “la ley del más fuerte”, siendo una nueva tiranía invisible, a veces virtual, dominada por un “mercado divinizado”, en el que imperan la especulación financiera, una corrupción ramificada y una evasión fiscal egoísta.

El Papa critica a aquellos que “todavía defienden las teorías del ‘derrame’, que suponen que todo crecimiento económico, favorecido por la libertad de mercado, logra provocar por sí mismo mayor equidad e inclusión social en el mundo. Esta opinión, que jamás ha sido confirmada por los hechos, expresa una confianza burda e ingenua en la bondad de quienes detentan el poder económico y en los mecanismos sacralizados del sistema económico imperante. Mientras tanto, los excluidos siguen esperando”, recalca.

No al aborto

Sobre el aborto, legalizado en casi todos los países del Viejo Continente, el Papa reconoce que “no debe esperarse que la Iglesia cambie su postura sobre ese tema, pues no es progresista resolver los problemas eliminando una vida humana”.

Para que la Iglesia sea mucho más colegial, el Papa considera que las conferencia episcopales deben tener más protagonismo y las invita a tener sus puertas “siempre abiertas”. AFP/Efe

La Prensa