Brasil envía a más de 200,000 militares a combatir el zika

Estados Unidos pide pruebas a bebés de madres que viajaron a países afectados. Costa Rica reportó el primer caso del virus.

Los militares brasileños fumigaron ayer las instalaciones del Sambódromo, adonde a partir del 5 de febrero arrancarán los desfiles del Carnaval de Río de Janeiro. Foto: EFE
Los militares brasileños fumigaron ayer las instalaciones del Sambódromo, adonde a partir del 5 de febrero arrancarán los desfiles del Carnaval de Río de Janeiro. Foto: EFE

Río de Janeiro, Brasil.

“Brasil está perdiendo la guerra contra el zancudo”, comunicó ayer el ministro de Sanidad Marcelo Castro al anunciar que el país va a movilizar 220,000 soldados de las Fuerzas Armadas para trabajar en la erradicación de los focos de proliferación del mosquito que transmite el virus del Zika.

Los soldados ampliarían el operativo que se ocupa de visitar casa por casa en todo el territorio brasileño para identificar y destruir los criaderos del Aedes aegypti que también transmite el dengue y chikungunya.

Ese operativo se puso en marcha al inicio del año, se intensificó el 13 de enero pasado y ya cuenta con la participación de unas 260,000 personas, lo que incluye agentes de control de epidemias, funcionarios de salud y 1,837 militares.

El Gobierno brasileño calcula que el 80% de los focos de proliferación del mosquito se encuentran dentro de las casas, en tiestos, botellas abandonadas con agua o neumáticos abandonados en un jardín, por ejemplo.

Brasil decretó la emergencia sanitaria cuando se descubrió relación del virus del Zika, una enfermedad con síntomas similares, con la microcefalia en los recién nacidos.

Las autoridades sanitarias han constatado que 224 bebés han nacido con microcefalia en los últimos meses e investigan otros 3,381 casos posibles de esta malformación.

Según el último boletín médico, 49 bebés murieron por microcefalia y, de ese número, se confirmó que en cinco casos había una relación directa con el zika.

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Prevención

En Estados Unidos, los Centros de Control y Prevención de Enfermedades (CDC, en inglés) emitieron ayer nuevas directrices para las madres afectadas por el virus, que establecen que los bebés que hayan podido ser expuestos sean sometidos a pruebas de diagnóstico en sus dos primeros días de vida.

En caso de que los bebés, cuyas madres fueron diagnosticadas con zika, no muestren síntomas de la enfermedad, las autoridades sanitarias recomiendan llevar a cabo pruebas para verificar que no existan anormalidades neurológicas y que la medida craneal sea normal.

Asimismo, aconsejan a los médicos dar seguimiento a los menores que hayan podido ser afectados por el virus durante la gestación.

En tanto, Costa Rica reportó ayer el primer caso importado de zika, en un joven de 25 años, quien contrajo el virus durante un viaje a Colombia, explicó el Ministerio de Salud.

Hasta el momento no existen vacunas para prevenir el contagio ni medicinas para tratar la enfermedad, que en cuatro de cada cinco casos no presenta síntomas, según la CDC.

La Prensa