Condenan a falso policía por violar a inmigrantes en EUA

Un guatemalteco relató los vejámenes sufridos a manos del falso policía.

California, Estados Unidos.

Un exguardia de seguridad que se hacía pasar por policía para abusar sexualmente de jóvenes indocumentados en San Francisco, California, fue sentenciado el miércoles a cadena perpetua por los hechos ocurridos entre 2008 y 2014.

"Me amenazaba diciendo que si decía algo me iban a deportar, me decía tú no vales nada acá", relató Luis (nombre ficticio), un guatemalteco que llegó a San Francisco con el sueño de ahorrar dinero para costear una carrera universitaria en su país.

Los indocumentados que sufrieron abusos sexuales por parte del sujeto, identificado como Jeffrey Bugai, no lo denunciaron por temor a ser deportados, sin embargo Luis finalmente tomó la decisión de llevarlo a la justicia animando a cinco hombres más a ratificar su denuncia.

El guardia de seguridad de 36 años se hacía pasar por policía para, bajo engaño, llevar a los hombres a su casa, dondea punta de pistola abusaba de ellos, aprovechando su temor a ser deportados y su escaso manejo del inglés.

"Se presentó como un policía, pues claro, yo obedecía todo lo que decía porque ante mis ojos era un policía", afimó Luis a la cadena Univisión. Luis confesó que debido a su estatus migratorio irregular evitó denunciar a Bugai.

'Tardé mucho (en hacer la denuncia), porque cuando él estaba haciéndome las cosas dentro de su casa me amenazaba (…) me decía a un ilegal no le van a hacer caso, me van a hacer caso a mí porque soy ciudadano americano', recordó.

Fue cuando el falso policía se reía en su cara lo que le dio fuerzas para tomarle fotos y acudir a la policía para denunciarlo. Además de abuso sexual, Bugai fue hallado culpable de casi una decena de otros delitos, según medios locales.

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Tras haber sido sometido sexualmente, la vida de Luis dio un giro inesperado, su meta de estudiar derecho quedó en nada. "Yo vine a los Estados Unidos con la meta de hacer dinero, no venía por mucho tiempo, pero, después que esto pasó, me metí en drogas, me volví alcohólico, no me importaba nada, yo quería matarme", reconoció.

Sin embargo, saber que su agresor fue ajusticiado le ha devuelto la esperanza al migrante guatemalteco que intenta retomar su camino dedicándose a la mecánica.

La Prensa