La Mosquitia, un destino para el ecoturístico

Arqueología, cultura étnica y gran variedad de flora y fauna son solo algunas de las características que hacen único al departamento de Gracias a Dios.

La biosfera del Río Plátano es una de las reservas más importantes de Centroamérica por su riqueza natural.
La biosfera del Río Plátano es una de las reservas más importantes de Centroamérica por su riqueza natural.

Con una variedad natural, cultural y arqueológica sin igual y casi inexplorada, La Mosquitia se abre para ofrecer una aventura llena de ecoturismo extremo.

Gracias a Dios es el segundo departamento más grande en extensión territorial de Honduras y por ello tiene mucho que ofrecer; aunque para muchos signifique un reto por la falta de vías de acceso para llegar a él.

El medio más rápido para llegar a La Mosquitia es por avión. Desde arriba se observa la riqueza ecológica de la zona en medio de un denso bosque,en su mayoría inexplorado. De La Ceiba salen todos los días vuelos para Puerto Lempira y Brus Laguna, los dos municipios más importantes del departamento.

El clima, vegetación y la forma de vida de su gente hacen de La Mosquitia un lugar único. Las autoridades esperan promover la comunidad para que nacionales y extranjeros conozcan parte de riqueza y variedad.

El municipio de Brus Laguna es un lugar que no se puede dejar de conocer en Gracias a Dios. La aventura comienza al aterrizar en la pista de Araslaya, que significa tierra de caballos, en donde solo hay una galera; sin embargo, el entorno agradable lo dan los nativos que esperan a sus visitantes con alegría.

El pueblo se caracteriza por los barracones de madera rústica. No faltan las lanchas o canoas hechas por los misquitos, ya que casi el 90% de la población vive de la pesca.

Brus Laguna tiene el único tramo pavimentado de todo el extenso departamento, proyecto logrado por las anteriores autoridades municipales; pero por las limitaciones económicas, la calle solo es de 800 metros. En el resto de Gracias a Dios todas las vías son todas de terracería.

En La Mosquitia predomina la religión evangélica, liderada por la Iglesia Moraba; pero algunos nativos aún no dejan sus prácticas ancestrales.

Letona Good, alcaldesa de Brus Laguna, dijo que poco a poco están llevando el desarrollo a la comunidad sin perder la identidad de su gente que siempre está dispuesta para recibir a los turistas.

“Tenemos hoteles y muchos otros atractivos para que la gente venga y comparta nuestra cultura. Queremos dar a conocer cómo vivimos y que las tradiciones de nuestros antepasados aún siguen vivas”, manifestó la funcionaria.

En Brus Laguna residen más de 16,000 personas, que en su mayoría se dedican a la pesca de camarones, pepino de mar, medusa y variedad de peces; otra parte cultiva productos agrícolas y la minoría se dedica a la ganadería.

Jorge Salaverri es uno de los guías turísticos más experimentados de La Mosquitia. Para él es necesario reactivar el turismo. “En los últimos años los vuelos se han recortado debido a la poca presencia de visitantes”.

Los extensos humedales, la laguna de Rapa, el río Sicre, la laguna Sicalanka y los múltiples arroyos cristalinos que nacen en los llanos son las atracciones en Brus Laguna. La región es rica en fauna con especies de jaguares, tigrillos, caimanes, cocodrilos y miles de especies de aves oriundas de la zona y migratorias.

Las lenguas nativas de los lugareños son el misquito, zumu tawahka, pech y garífuna.

Uno de los recorridos que no puede faltar es sobre la biosfera del Río Platano que está conformada por el núcleo, zonas de amortiguamiento y las regiones culturales que comprenden más de la mitad de la reserva.

El río Plátano está rodeado de diferentes lagunas, cada una con bellezas diferentes; en la región también hay canales naturales que son las vías de comunicación entre los pueblos costeros. El recorrer esas zonas es una experiencia única por la riqueza ecológica y por las especies de animales, como monos, manatíes, serpientes y variedad de mariposas, entre otras.

Otro atractivo de La Mosquitia es la laguna de Ibans, adonde los turistas dan extensos paseos en lanchas. Y para pasar la noche en la aldea de Raista, la familia Bodden tiene disponible un hostal con habitaciones cómodas y rica gastronomía.

En la costa se encuentra la comunidad de Plaplaya, la última aldea garífuna del departamento, adonde sus pobladores tienen proyectos de conservación de tortugas baulas, icoteas y kawamas que son las más grande del mundo.

Arqueología

En La Mosquitia se han identificado más de cien sitios arqueológicos con montículos, petroglifos, estructuras piramidales, por lo que científicos aseguran que en el bosque virgen se encuentra la Ciudad Blanca, el mítico sitio arqueológico más importante de Centroamérica.

“En los alrededores de la laguna de Ranzin hay cementerios de las etnias ra, quienes según la historia eran caníbales gigantes que fueron exterminados porque envenenaron su único pozo de agua; sin embargo, algunos de ellos se mezclaron con misquitos y aún hay personas altas que son descendientes”, relató Salaverri.

La Mosquitia es considerada el edén de Centroamérica y según los investigadores es el bosque tropical húmedo más extenso de América, después del Amazonas.

Dentro de la región se encuentran cinco áreas protegidas: la reserva de la Biosfera del Río Plátano, el Parque Nacional Patuca, la reserva antropológica Tawahka, el refugio de Vida Silvestre Cruta Caratasca y la reserva biológica de Rus Rus, que incluye la sierra de Warunta y sus cavernas de piedra caliza.