Snyder, el niño hondureño que viajó solo a EEUU se reencuentra con su madre

La periodista hondureña Maity Interiano acompañó a Snyder en el emotivo reencuentro.

Snyder finalmente pudo reencontrarse con su madre tras seis años separados.
Snyder finalmente pudo reencontrarse con su madre tras seis años separados.

Texas, Estados Unidos.

Snyder, el niño hondureño que conmovió al país tras cruzar solo el río Bravo, logró finalmente reencontrarse con su madre luego de permanecer seis semanas bajo custodia de las autoridades estadounidense, informó la cadena Univision.

La periodista Maity Interiano acompañó al pequeño de nueve años, a quien entrevistó en la frontera de Texas y México, en el vuelo a Corpus Christi para que pudiera reunirse con su madre, a quien no había visto desde hace seis años.

Snyder, que realizó solo el viaje desde Honduras a Estados Unidos, permaneció durante las últimas semanas con una familia estadounidense que colabora con el Gobierno de Joe Biden para acoger a los menores inmigrantes tras la saturación de los albergues por la crisis fronteriza.

Las autoridades estadounidenses, criticadas por la lentitud del proceso de tramitación de los casos de los niños inmigrantes que obliga a menores como Snyder a permanecer varias semanas bajo custodia del Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS), finalmente dieron este fin del semana el visto bueno para que el pequeño fuera reunificado con su familia.

El emotivo reencuentro se llevó a cabo en el aeropuerto de Corpus Christi, donde los pasajeros aplaudieron a la familia y a la periodista hondureña que acompañó el proceso desde el inicio conmovida por la historia de Snyder.

"Hay que confiar en Dios, tener esa fe y no fallar con la esperanza de que todo es posible, aunque haya mucha gente negativa, malos comentarios pero solo uno sabe porque uno toma ese riesgo", afirmó la madre del menor, identificada como Norma, al programa Despierta América.

Vea: EEUU deporta a abuelita hondureña de 93 años que cruzó el río Bravo en balsa

En los últimos meses, se ha disparado el número de indocumentados que llegan a la frontera desde México, entre los que hay muchos menores solos.

Estos niños y adolescentes han estado permaneciendo más de las 72 horas previstas por ley en centros de la CBP antes de ser trasladados a instalaciones del HHS.

Solo en marzo pasado 18.890 menores de edad fueron interceptados en el linde con México, el doble que en febrero y la cifra máxima para un solo mes desde que la CBP empezó a contabilizar esos datos en 2009. Para abril el número de los menores en estos centros se redujo a 700.

La Prensa