La familia del hispano muerto al ser arrestado en EEUU demandará a la Policía

Esta semana se publicó un video de una hora de duración y grabado por la cámara que llevan incorporada los propios policías.

Momento en que se observa la detención de Mario González.
Momento en que se observa la detención de Mario González.

San Francisco, Estados Unidos.

El abogado que representa a los familiares del hispano Mario González, sobre quien un agente colocó su rodilla cuando estaba en el suelo para inmovilizarlo y que falleció poco después, reveló este viernes que presentará una demanda contra el Departamento de Policía de Alameda (California).

En una entrevista televisada con el canal ABC, el abogado Michael Haddad explicó que se tratará de una demanda por presunta violación de los derechos civiles de González, puesto que los agentes "no tenían derecho a esposarlo" al considerar que este no suponía un peligro ni había amenazado a nadie.

Alerta

El incidente tuvo lugar el pasado 19 de abril en Alameda, una pequeña localidad del área de la Bahía de San Francisco, cuando las autoridades recibieron la alerta de que González, de 26 años, se encontraba merodeando cerca de un parque en aparente estado de embriaguez y por la zona en que se había denunciado un robo en una licorería.

Esta semana se publicó un vídeo de una hora de duración y grabado por la cámara que llevan incorporada los propios policías en que se ve a tres agentes hablar durante varios minutos con González, que se encuentra calmado, pero actúa de forma errática y tiene junto a él dos cestos de supermercado llenos de botellas de licor.

Tras 11 minutos de charla y pedirle la identificación, a lo que González responde que su nombre es Mario, dos agentes lo agarran por los brazos para esposarlo, pero este se resiste y tras un forcejeo termina bocabajo en el suelo, aunque en el vídeo no se aprecia si cae o si lo empujan.

Una vez en el suelo, por lo menos un agente presiona varias veces con su rodilla la espalda y el hombro de González mientras otro policía le coloca las esposas.

Es entonces cuando este empieza a quejarse y a gritar, y puede apreciarse cómo respira con dificultad, aunque sigue respondiendo a las preguntas de los agentes.

"Creo que has bebido demasiado, eso es todo", le dice entonces uno de los policías, mientras otro le pide que se calme.

Justo instantes después de que un agente dijera a sus compañeros que no están aplicando "peso sobre su pecho", González pierde el conocimiento, tras lo que los policías lo giran boca arriba y tratan de reanimarlo. González murió poco después en el hospital.

La Prensa