Fiscal de Utah no presenta cargos contra policías que mataron a joven hispano

La muerte del hispano Bernardo Palacios a manos de policíasfue "justificada", dice fiscal de Utah.

Bernardo Palacios Carbajal, de 22 años, intentó recuperar su pistola al caer tres veces en el suelo, informó el fiscal Sam Gill.
Bernardo Palacios Carbajal, de 22 años, intentó recuperar su pistola al caer tres veces en el suelo, informó el fiscal Sam Gill.

Denver.

El fiscal de distrito de Salt Lake City decidió este jueves no presentar cargos contra los dos policías que en mayo dispararon 20 veces por la espalda contra un joven hispano, quitándole la vida, en un incidente que provocó masivas protestas y el repudio de las autoridades de Utah.

Según el fiscal Sam Gill, la muerte el pasado 23 de mayo de Bernardo Palacios Carbajal, de 22 años, fue "justificada" en el marco de las actuales leyes de Utah, que permiten el uso de fuerza mortal si los oficiales entienden que dejar escapar al sospecho crea mayores riesgos para otros uniformados o para la comunidad.

Este incidente se produjo dos días antes de que el afroamericano George Floyd muriese cuando estaba siendo detenido por un policía blanco, en un suceso que generó una ola de protestas por todo el país contra la violencia policial y el racismo.



Los policías, identificados por sus apellidos como Fortuna e Iverson, tenían "todas las razones para creer" que ellos "estaban respondiendo a un robo a mano armada" y que Palacios Carbajal "tenía una pistola", dijo Gill en rueda de prensa al anunciar su decisión.

El fiscal afirmó que usó los reportes de la policía, las entrevistas con los policías involucrados, las fotografías de la autopsia de Palacios Carbajal, las conversaciones de la radio policial y el análisis de la escena del crimen para llegar a su decisión.

Específicamente, aseveró Gill, las imágenes de la autopsia confirman que, en el momento de recibir los balazos, Palacios Carbajal habría tenidos sus dos manos juntas, "como sosteniendo un arma en dirección de los policías", por lo que "el uso de fuerza mortal fue necesario".



Según el fiscal, el accionar de los policías se enmarca entre "los elementos estatutarios de uso de fuerza letal" y se basan en "hechos observables y objetivos" que demuestran que los uniformados "no tenían otra opción viable" para detener a Palacios Carbajal.

Debido a que el lugar del incidente era el estacionamiento de un motel, dijo Gill, resultó "razonable" que los policías asumiesen que Palacios Carbajal podría tomar rehenes o robar un carro para escapar.

Asesinato de Bernardo Palacios

Los hechos ocurrieron a las 2 de la mañana del sábado 23 de mayo cuando la policía recibió reportes de un sospechoso en un callejón cerca de una bodega.

Según el informe policial, Palacios Carbajal tenía una pistola en su cintura, que se habría negado a dejar a pesar de las repetidas órdenes por parte de Iverson.

El informe indica que las cámaras corporales de los policías demuestran que los uniformados abrieron fuego sólo después de la tercera vez que Palacios Carbajal se negó a bajar su pistola.



El pasado 5 de junio, la alcaldesa de Salt Lake City, Erin Mendenhall le había pedido disculpas a la familia de Palacios Carbajal por un incidente que consideró "realmente perturbador y desagradable".

Además, luego de conocerse a fines de mayo las primeras imágenes del tiroteo, las representantes estatales Sandra Hollins y Angela Romero, y la senadora estatal Luz Escamilla, pidieron que la fiscalía de Salt Lake City realizase una "investigación completa y acelerada" del caso, un pedido reiterado por el gobernador, Gary Herbert.

La Prensa