Envían a prisión a miembros de secta acusados de matar a mujer y sus hijos en Panamá

Los arrestados están acusados de sacrificar, torturar y matar a siete personas.

Imágenes del canal TVN Noticias de Panamá muestran el momento en que paramédicos dan asistencia a un joven de 15 años rescatado de la secta religiosa.
Imágenes del canal TVN Noticias de Panamá muestran el momento en que paramédicos dan asistencia a un joven de 15 años rescatado de la secta religiosa.

Ciudad de Panamá.

Un juez de Panamá decretó el viernes prisión preventiva para nueve presuntos miembros de una secta religiosa acusados de sacrificar y asesinar a siete indígenas, la mayoría niños, cuyos restos fueron encontrados en una fosa común.

El juez decretó la "detención provisional a nueve personas, imputadas por el delito de homicidio agravado, femicidio y privación de libertad", informó el Órgano Judicial en su cuenta de Twitter.

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La decisión fue tomada durante una audiencia realizada en la ciudad de Changuinola, capital de la provincia caribeña de Bocas del Toro, 329 kilómetros al noroeste de Ciudad de Panamá.

Los arrestados están acusados de sacrificar, torturar y matar a siete personas, cuyos restos fueron encontrados en una fosa común en la comunidad de Terrón, en la comarca Ngäbe Buglé, una zona indígena montañosa de difícil acceso al oeste del país.



Los indígenas asesinados son seis niños de entre 1 y 17 años y una mujer embarazada, madre de cinco de los menores ejecutados.

"Todos tenían indicios fehacientes de que fueron golpeados, tenían traumas contundentes en el abdomen, glúteos, extremidades y en la cabeza", señaló el fiscal de la causa, Rafael Baloyes.

Torturados

Según los testimonios escuchados en la audiencia y recogidos por la prensa local, los acusados amarraron y pegaron a los indígenas con la Biblia, palos y machetes hasta ocasionarles la muerte.

Algunas de las víctimas habrían sido llevadas al rancho convertido en iglesia de manera forzada el pasado sábado. Una día después, de acuerdo a los testimonios citados por los medios, la madre fue asesinada delante de sus hijos, que luego fueron ultimados ante todos los presentes.

En la fosa común se encontraron siete cadáveres; una mujer adulta y seis menores.

Las ejecuciones, agregaron, se produjeron porque "Dios lo había ordenado" para "sacar el demonio".

Los cuerpos de los indígenas fueron enterrados en hamacas y amarrados, y en el momento de su descubrimiento estaban en avanzado estado de descomposición, según los testimonios.

"Yo no evidencié ninguna muestra de arrepentimiento en ninguno de ellos. Estamos hablando de un delito de femicidio, homicidio, privación de libertad y nosotros como ministerio público vamos a conseguir la mayor condena en este caso", añadió Baloyes.

La policía reforzó este viernes la seguridad de la comunidad donde fue hallada la fosa.

Los cuerpos de la mujer indígena y sus hijos fueron encontrados en una fosa común.

El dispositivo busca "darle seguridad y tranquilidad a esa humilde población que en estos momentos se mantiene aterrorizada", dijo el comisionado Enrique Martínez.

Los agentes también realizarán patrullajes "el tiempo que sea necesario" para obtener información sobre algunas iglesias y determinar si existen otras sectas en el área, según Martínez.

La Prensa