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Hondureños entre los que más sufren violencia en México

Investigadores encuestaron a más de 12,000 migrantes de varias nacionalidades.

Afectados. Las familias migrantes centroamericanas enfrentan diversos tipos de violencia en México. AFP
Afectados. Las familias migrantes centroamericanas enfrentan diversos tipos de violencia en México. AFP

Washington.

Casi un tercio de los migrantes que se dirigen a EEUU ha experimentado violencia física, psicológica o sexual en su travesía por México, según un informe publicado ayer por la revista científica PLoS ONE.

“Los migrantes están sujetos a un elevado nivel de violencia en su tránsito a EEUU”, dijo uno de los autores del estudio, César Infante, del Instituto Nacional de Salud Pública mexicano.

Infante y sus colegas encuestaron entre 2009 y 2015 a 12,023 personas alojadas en Casas del Migrante en Tapachula (Chiapas), Ixtepec (Oaxaca), San Luis Potosí (en el estado homónimo), Saltillo (Coahuila) y un albergue exclusivo para mujeres en Tijuana (Baja California). De esos migrantes consultados, el 81,9% procedía de Honduras, El Salvador o Guatemala, el 12% eran mexicanos y el resto (6,1 %) provenía de al menos otros 52 países.

El estudio encontró que, del total de participantes, el 29,4% afirmó que había sufrido algún tipo de violencia: casi el 24% violencia física, mientras que el 19,5% señaló que había sido psicológica y cerca del 2%, sexual.

Movimiento
En el último año, la corriente migratoria que atraviesa México ha cambiado con un mayor número de familias originarias de América Central y con la formación de caravanas con miles de personas. “Al ser más visibles, las caravanas son menos propensas a la violencia pero generan otros problemas”, destacó Infante.

Los investigadores hallaron que los migrantes transgenéro, transexuales y travestis afrontaron una mayor carga de violencia en comparación con los heterosexuales; mientras que ese colectivo y las mujeres heterosexuales sufrieron con mayor prevalencia violencia sexual.

Infante señaló que las autoridades sanitarias mexicanas se han ocupado de encarar el abuso sexual, pero, subrayó, “el problema principal es que las mujeres o personas de diversa orientación o identidad sexual tienen miedo a hacer las denuncias o esperan que haya impunidad”.

En el período cubierto, la violencia afectó más frecuentemente a los migrantes de países centroamericanos (30,6%) y de otros países (40%), que a los migrantes mexicanos (20,5%). Infante explicó que “los migrantes proceden, prácticamente, de todo el mundo”, al tiempo que destacó que “el país aún no ha desarrollado un mecanismo de aceptación que disminuya los daños que ya tienen estas personas desde que ingresan a México”.

Los investigadores consideran que muchos incidentes no se denuncian porque las víctimas en Centroamérica y México han “normalizado la violencia” y porque muchos no confían lo suficiente en las autoridades como para revelar sus experiencias.