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Sergio Moro denuncia mano criminal en filtraciones

El ahora ministro de Bolsonaro no reconoce la autenticidad de los mensajes publicados.

Las filtraciones de conversaciones del exjuez Sergio Moro han golpeado la impecable imagen que sostenía. AFP
Las filtraciones de conversaciones del exjuez Sergio Moro han golpeado la impecable imagen que sostenía. AFP

BRASILIA.

El exjuez y actual ministro de Justicia de Brasil, Sergio Moro, afirmó ayer que los supuestos diálogos divulgados por The Intercept Brasil constituyen un ataque “sensacionalista” y un “revanchismo” por su trabajo, y no cuestionan su imparcialidad al frente de la operación Lava Jato.

Moro también se mostró dispuesto a renunciar si se prueba que cometió alguna irregularidad, aunque asegura que su rol como juez fue imparcial.

“Pensé que saliendo de la magistratura y al asumir una posición de ministro, ese revanchismo, esos ataques a mi trabajo como juez que enfrentó la corrupción aplicando la ley, se acabarían. Pero por lo visto, me equivoqué”, afirmó Moro en un audiencia de más de seis horas ante de la Comisión de Constitución y Justicia del Senado.

The Intercept Brasil asegura que dispone de más mensajes y está trabajando con otros medios de prensa para divulgarlos.

“Hubo una invasión criminal [de teléfonos celulares] por parte de un grupo organizado con el objetivo de invalidar condenas por corrupción y lavado de dinero u obstruir investigaciones en curso, que pueden afectar a personas poderosas, o simplemente atacar las instituciones brasileñas”, agregó el ministro.

La primera filtración de presuntos mensajes de Moro y fiscales de Lava Jato apuntó a una posible imparcialidad del exjuez de la mayor operación anticorrupción de la historia de Brasil y sugieren que pudo haber conspirado para mantener al expresidente de izquierda Luiz Inácio Lula da Silva fuera de la carrera presidencial de 2018.

Según The Intercept, los mensajes “muestran, entre otros elementos, que los fiscales de Lava Jato hablaban abiertamente sobre su deseo de impedir la victoria electoral del Partido de los Trabajadores (PT)” y que “el juez Sergio Moro colaboró de forma secreta y antiética con los fiscales de la operación para ayudar a montar la acusación contra Lula”.

Aunque no reconoce la autenticidad de los mensajes, Moro asegura que, de ser verdaderos, no muestran ninguna actitud incorrecta de su parte.

El periodista estadounidense radicado en brasil Glenn Greenwald, cofundador de The Intercept, rebatió a través de Twitter las declaraciones del ministro. “Nadie alegó jamás, y mucho menos probó, que cualquier cosa que publicásemos fuese alterada. Es porque todos -especialmente Moro y los miembros de Lava Jato- saben que son auténticos”, escribió Greenwald.