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Cae flujo migratorio en río entre México y Guatemala por presencia de militares

Para este fin de semana se espera completar la llegada de 1,200 efectivos de la Guardia Nacional a la zona.

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Presencia. Un grupo de efectivos de la Marina mexicana resguardan la orilla del río Suchiate en Ciudad Hidalgo, estado de Chiapas, en la frontera con Guatemala. AFP
Presencia. Un grupo de efectivos de la Marina mexicana resguardan la orilla del río Suchiate en Ciudad Hidalgo, estado de Chiapas, en la frontera con Guatemala. AFP

Suchiate.

La creciente presencia de fuerzas de seguridad mexicanas, en su mayoría Policía Naval, en las laderas del río Suchiate, que separa México de Guatemala, ha conllevado un marcado descenso de los cruces de migrantes indocumentados en este tradicional punto fronterizo.

Israel López Ordóñez, originario de Guatemala y balsero de profesión, comentó que desde hace una semana el flujo migratorio cayó sustancialmente, lo que impactó en los bolsillo de quienes trasladan de un lado a otro mercancías, pero también personas.

Reconoció que el costo por el trayecto que cobra a los migrantes indocumentados es de 25 pesos (unos 1,3 dólares), para cruzarlos de un lado a otro. “Sí ha bajado bastante... y nada va a ser igual. Hay mucha expectativa, las cosas ya no serán iguales porque al ver la presencia de la autoridad aquí la gente ya no se va atrever a pasar”, apuntó.

Afirmó que desde que se anunciaron las nuevas políticas migratorias por parte de México -que incluyen el despliegue de miles de efectivos de la Guardia Nacional en el sur y sureste del país- han dejado de verse a cubanos, haitianos y africanos. En su mayoría, quienes aún se atreven a cruzar por este punto caliente son de El Salvador, destacó. “Eran bastantes las personas que venían del Congo, de Haití, de Cuba. Pero de estos lugares ahora ya no” llegan, aseveró.

Además
1En Chiapas se espera concentrar el 40% de los 6,000 miembros de la Guardia Nacional -unos 2,400 elementos- que estarán en varios puntos del territorio centrados en atender el fenómeno migratorio.

2El subsecretario para América Latina y el Caribe, Maximiliano Reyes Zúñiga, dijo que para esta misión han solicitado en un principio 20 millones de dólares, que en buena parte se destinará a mejorar y controlar el cruce con Guatemala.

Más de 1,500 balseros trabajan en este paso natural en el río Suchiate donde dos ciudades -Ciudad Hidalgo y Tecún Umán- son un foco comercial y hay decenas de pequeños empresarios que cruzan a diario para comprar mercancía.

Para el vendedor de maíz Zeferino Rodas, la mayor presencia de fuerzas de seguridad ha impactado directamente en su negocio. “Nos estamos viendo perjudicados”, denunció el comerciante, acostumbrado también al cruce de migrantes a través de las barcas de los balseros.

La Policía Naval -de la Secretaría de Marina- lleva varios días realizando operativos de información, que también resultan ser disuasorios, a orillas del río Suchiate, del lado mexicano.

Y ello ya ha impacientado a las asociaciones cooperativas de balseros de ambos países, quienes a modo de protesta han alzado la voz para defender su fuente de ingreso.

20
de junio, el presidente López Obrador se reunirá con su homólogo salvadoreño Nayib Bukele. La reunión está prevista para realizarse en Tapachula, una ciudad mexicana fronteriza con Guatemala.

Mientras que las fuerzas de seguridad se asientan en la frontera entre México y Guatemala y dificultan el trabajo habitual de los balseros, en todo el estado de Chiapas continúa el lento -y a ratos confuso- despliegue de la Guardia Nacional. Este es el nuevo organismo de seguridad impulsado por el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, y uno de las principales herramientas que contempla para frenar la migración en un plazo de 45 días desde el 7 de junio, cuando se logró un acuerdo con EEUU para frenar los aranceles.

La alcaldesa de Suchiate, Eloína Hernández Aguilar, reconoció estar preocupada “por no saber cuál es la misión de la Guardia Nacional”, pero confió en que logre frenar la migración.

En una rueda de prensa desde el municipio de Tapachula, en Chiapas, el subsecretario para América Latina y el Caribe, Maximiliano Reyes Zúñiga, informó ayer que se han desplegado más de 426 miembros de la Guardia Nacional en la frontera sur.

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Operativos. Un comando de la Marina en la zona del río Suchiate, donde se espera que el fin de semana 1,200 efectivos de la Guardia Nacional se establezcan para contener el flujo migratorio ilegal. En las carreteras de Comitán de Domínguez (Chiapas) también hay operativos. afp/efe

Reyes señaló que las acciones del Plan de Atención y Desarrollo para Migrantes provenientes de Centroamérica implementado por el Gobierno de México en esta zona va avanzando. Y se espera que para este fin de semana quede establecido al 50% de los 2,400 de los elementos de la Guardia Nacional -es decir, unos 1,200- previstos para la región.

Descenso en cifras. Un alto funcionario mexicano, que solicitó guardar el anonimato para poder declarar sobre las negociaciones con EEUU, dijo que hace tres semanas unos 4,200 migrantes estaban arribando a la frontera de EEUU a diario, y que ahora esa cifra ha disminuido a unos 2,600 por día. El funcionario advirtió que era demasiado pronto como para llegar a conclusiones a partir de un período tan breve, pero enfatizó que el gobierno mexicano confía en que sus medidas funcionarán.

Tomás Leyva, un salvadoreño de 65 años, se preparaba para abordar una balsa de regreso a Guatemala. Dijo que huyó de su hogar debido a una amenaza de una pandilla, y planeaba regresar más tarde a México por el puente fronterizo y solicitar asilo en una estación migratoria oficial.

Ahora está más serio. Es más estricta la situación, porque los militares que estaban ayer antes no había”, señaló Leyva.

“Sí está dando resultado lo que están haciendo porque están deteniendo a mucha gente, pero esto no va a parar. Allá (en El Salvador) dicen que ‘mejor muerto por los gringos que por los pandilleros’”.