Más noticias

Así evaden los migrantes los retenes militares en frontera de México

Los migrantes centroamericanos recurren a los coyotes para evadir a las autoridades mexicanas.

Los migrantes se internan en la selva del sur de México para evadir los controles militares en la frontera./EFE.
Los migrantes se internan en la selva del sur de México para evadir los controles militares en la frontera./EFE.

Ciudad de México.

En el cruce fronterizo de México y Guatemala, un traficante de personas intenta meter a 15 migrantes en una camioneta Chevrolet Blazer, de cinco pasajeros, para llevarlos de la comunidad de Carmen Xhán, Chiapas.

Dice que el otro vehículo que usaría para el traslado se le descompuso, por lo que se detuvo para acomodar a los centroamericanos en su vehículo color verde y sin placas de circulación.

El hombre que porta un radio de comunicación en la cintura opta por llevar a 15 de ellos y dejar escondidos entre matorrales a cinco salvadoreños: dos hombres y tres mujeres, una de ellas con un bebé en brazos.

Por la carretera pasa un camión del Ejército con una decena de elementos, que no se percatan de la situación.

"Ahí van los militares", alerta un joven salvadoreño que permanece escondido tras un árbol. Después de 20 minutos, el "coyote" regresa por los migrantes que salen del escondite y abordan el vehículo.

Según el traficante, pagó 800 pesos por persona a policías que estaban inspeccionado en la carretera hacia Comitán.

Ante el refuerzo de la vigilancia en Tapachula y en la carretera costera por la presencia de caravanas migratorias, el paso de indocumentados por la sierra de Chiapas aumentó en los últimos meses.

De acuerdo con un monitoreo de la organización Voces Mesoamericanas Acción con Pueblos Migrantes, el ingreso de personas por la frontera de Carmen Xhán pasó de 150 al mes a la misma cifra pero diaria.

Los coyotes, como también se les denomina, cruzan a las personas por la frontera de La Mesilla, en el municipio de Frontera Comalapa, y Carmen Xhán, del municipio de La Trinitaria.

Después los guían hacia Tuxtla Gutiérrez y rodean por municipios con menor vigilancia como Venustiano Carranza, Acala y Suchiapa, Chicomuselo y La Concordia.

De la capital chiapaneca los trasladan a Veracruz y posteriormente hacia Tamaulipas, la ruta del Golfo.

En los últimos dos meses, la delegación de la Fiscalía General de la República (FGR) ha hecho dos aseguramientos masivos de migrantes y traficantes de personas en esta zona de la sierra. En abril aseguró a 338 migrantes centroamericanos y detuvo a 15 presuntos polleros, mientras que en mayo fueron 281 asegurados y nueve detenidos.

Vea: EEUU libera a familias hondureñas en terminal de buses

Maricela Sandibel Reyes González, integrante de Voces Mesoamericanas, señaló que la política migratoria de contención del Gobierno mexicano está ocasionando que los indocumentados busquen nuevas rutas y a traficantes.

Aunado a ello, explica, los traficantes se aprovechan de que las corporaciones policiacas y militares no pueden ingresar a algunos territorios dominados por organizaciones indígenas y campesinas en la región serrana, para trasladar a los indocumentados por la zona.

"(Los migrantes) dicen 'si ya no puedo migrar de una forma segura en caravanas, de una forma muy visible, buscaré a alguien que me pueda llevar'. Esa es una de las consecuencias de los actos que han venido sucediendo (con las detenciones y deportaciones masivas)", apunta.