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Asesinan a cabo de Policía salvadoreña y suman 19 efectivos muertos en 2019

La mayoría de estas muertes violentas son atribuidas a las pandillas

San Salvador, El Salvador.

Un cabo de la Policía Nacional Civil (PNC) de El Salvador fue asesinado a tiros este viernes en el suroeste del país, crimen que eleva al menos a 19 la cifra de efectivos ultimados en lo que va del 2019, informó un portavoz del cuerpo de seguridad.

Se trata del cabo Salvador Hernández, quien falleció tras un "atentado" perpetrado por "sujetos desconocidos" en la localidad de Zacatecoluca (suroeste).

La fuente señaló que el uniformado fue atacado tras retirar dinero de un banco y fue trasladado a un hospital nacional, pero falleció a causa de las heridas de bala.

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El portavoz policial añadió que los atacantes le robaron el dinero retirado del banco y un arma de fuego que pertenece a la PNC, por lo que se investiga si el crimen fue cometido por pandilleros o por la "delincuencia común".

Durante el año 2018 fueron ultimados 32 policías, 2 empleados administrativos de ese cuerpo de seguridad, 17 militares, 3 custodios de Centros Penales y un estudiante de la Academia Nacional de Seguridad Pública (ANSP).

La mayoría de estas muertes violentas son atribuidas a las pandillas, que buscan, según las autoridades de seguridad, presionar al Gobierno con estos ataques para obtener beneficios carcelarios para sus líderes.

Según el ministro salvadoreño de la Defensa, David Munguía Payés, el país vive un conflicto armado de "baja intensidad" por los constantes enfrentamientos entre las fuerzas de seguridad y las estructuras criminales.

El Gobierno responsabiliza a las pandillas Mara Salvatrucha (MS13), Barrio 18 y otras minoritarias de los altos índices de homicidios de entre 103 y 50,3 por cada 100.000 habitantes entre 2015 y 2018, cifras que ponen a la nación como una de las más violentas del mundo.

Las pandillas, un fenómeno considerado como herencia de la guerra civil (1980-1992) y que se fortaleció con la deportación de pandilleros de Estados Unidos, han resistido a los planes de seguridad implementados en las últimas cuatro administraciones