Puigdemont pretende "formar un nuevo gobierno" a pesar de las "amenazas" de Madrid

Un juez rechazó la petición de la Fiscalía de España de reactivar la orden internacional de detención contra Puigdemont.

Carles Puigdemont participó en una elección presidencial por Cataluña, considerada ilegal por el Gobierno de España.
Carles Puigdemont participó en una elección presidencial por Cataluña, considerada ilegal por el Gobierno de España.

Madrid, España

El ex presidente catalán Carles Puigdemont, destituido por el gobierno central español, afirmó este lunes en Copenhague que próximamente se formará un nuevo gobierno regional a pesar de las "amenazas" gubernamentales.

"No vamos a capitular frente al autoritarismo a pesar de las amenazas de Madrid. Pronto formaremos un nuevo gobierno", dijo Puigdemont, pocas horas después de se designado candidato a presidir Cataluña.

El presidente del parlamento catalán, Roger Torrent, propuso al jefe de gobierno español, Mariano Rajoy, dialogar sobre la situación de los ocho diputados independentistas encarcelados o exiliados voluntariamente en Bélgica, entre ellos Carles Puigdemont, anunció este lunes en una comparecencia.

"He propuesto en una carta que he firmado hoy mismo al presidente del gobierno español, el señor Mariano Rajoy, sentarme con él para analizar y dialogar sobre la situación anómala que vive el parlamento en el que ocho de sus diputados ven vulnerados sus derechos políticos", dijo Torrent después de anunciar que proponía a Puigdemont como candidato a la presidencia regional.

El juez español a cargo del caso de Carles Puigdemont declinó reactivar una orden europea de detención contra el ex presidente catalán destituido, buscado por la justicia española por rebelión y sedición, informó este lunes el Tribunal Supremo.

El juez Pablo Llarena denegó así la solicitud que había hecho la fiscalía de volver a activar la euroorden contra Puigdemont, quien viajó este lunes a Dinamarca para participar en un debate en una universidad, en su primer viaje público fuera de Bélgica desde que se instaló ahí hace casi tres meses.

En su auto, Llarena alega que el viaje a Dinamarca buscaba "la provocación de una detención en el extranjero" como estrategia para dotar a Puigdemont de "una justificación" para ser investido en ausencia nuevamente como presidente de Cataluña.

"Frente a la imposibilidad legal de optar a una investidura sin comparecer en el Parlamento, la provocación de una detención en el extranjero, busca que el investigado pueda pertrecharse de una justificación de que su ausencia no responde a su libre decisión como prófugo de la justicia, sino que es la consecuencia de una situación que le viene impuesta", indicó el juez.

La Prensa