Con gases lacrimógenos impiden marcha contra Constituyente en Venezuela

Oposición venezolana se enfrenta con fuerzas gubernamentales en nueva jornada de disturbios

A riot policeman hurls a tear gas canister at opposition activists during a protest against President Nicolas Maduro, in Caracas on May 8, 2017.
Venezuela's opposition mobilized Monday in fresh street protests against President Nicolas Maduro's efforts to reform the constitution in a deadly political crisis. Supporters of the opposition Democratic Unity Roundtable (MUD) gathered in eastern Caracas to march to the education ministry under the slogan 'No to the dictatorship.'
/ AFP PHOTO / FEDERICO PARRA /

Caracas, Venezuela

Fuerzas antimotines impiden con bombas lacrimógenas una marcha de miles de opositores que pretendían llegar al centro de Caracas en rechazo a una Asamblea Constituyente convocada por el presidente Nicolás Maduro, quien enfrenta una ola de protestas que en casi 40 días deja 36 muertos.

Jóvenes manifestantes encapuchados respondieron a las fuerzas de seguridad con piedras y cohetes explosivos, en choques que se registraron en varios puntos del este de Caracas, mientras que también ocurren enfrentamientos en los estados Mérida, Lara y Zulia (oeste). Varios han resultado heridos o lesionados.

La Mesa de la Unidad Democrática (MUD) llamó a sus seguidores a marchar hacia el Ministerio de Educación para exponer las razones por las que se opone a la Constituyente, tras decidir ausentarse de una reunión en el palacio presidencial de Miraflores, donde el gobierno discute la iniciativa con sectores políticos.

"Eso no es una Constituyente, es una farsa, una estafa, un truco para perpetuarse en el poder. El voto es la única salida a este desastre en Venezuela", declaró en la marcha Julio Borges, presidente del Parlamento, único poder controlado por la oposición.

En Miraflores, el ministro de Educación, Elías Jaua, delegado por Maduro para impulsar la Constituyente, pidió a la MUD reflexionar. "Están abiertas las puertas (...) el camino es el diálogo", instó en el encuentro con partidos políticos.

Con banderas venezolanas y letreros que rezaban "No más dictadura", los opositores, que iniciaron sus protestas el 1 de abril, marcharon exigiendo la salida de Maduro del poder, pese a que siempre han sido repelidos por las fuerzas de seguridad cuando intentan llegar al corazón de la ciudad.

"Queremos vivir en democracia. La Constituyente es una payasada, están huyéndole a las elecciones para quedarse en el poder", dijo a la AFP Jorge González, arquitecto de 63 años.

En el centro, se concentra una multitud de seguidores del gobierno. "Estamos defendiendo la Constituyente para profundizar la revolución de Hugo Chávez", dijo el joven Alejandro Seguías, al señalar que Maduro reforzará la Carta Magna impulsada por el fallecido presidente socialista (1999-2013).

Democracia verdadera

Pese al tajante rechazo de la oposición, el gobierno prosigue sus reuniones con sectores sociales para promover la Constituyente, con la que según sus adversarios busca eludir elecciones libres de una "verdadera democracia".

Más del 70% de los venezolanos, según encuestas privadas, rechaza la gestión de Maduro, cansados del colapso económico que genera una severa escasez de alimentos y medicinas, y la inflación más alta del mundo, que llegaría a 720% en 2017 según el FMI.

"Perdí a mi esposo porque no conseguimos medicinas. No hay medicamentos, no hay comida. Esto no puede seguir así", aseguró Isabel Morales, de 68 años, en la marcha.

Para el analistas Luis Vicente León, el gobierno sabe que su respaldo es minoritario y una Constituyente le permite "paralizar" elecciones y "defenestrar los poderes que le hacen ruido", como el Parlamento.

La MUD rechaza que Maduro pretenda elegir la Constituyente con un proceso mixto que no garantiza el "voto universal": la mitad de los 500 asambleístas por votación de sectores que, asegura, controla el gobierno, mientras el resto se escogería en comicios municipales.

Tras las reuniones con sectores sociales, el mandatario presentará las bases de elección de los asambleístas de lo que llama una "Constituyente popular", que -asegura- es "democracia verdadera" que "rompe los esquemas de la democracia formal burguesa".

Pero la oposición también tiene entre sus seguidores estudiantes, trabajadores, empresarios y otros sectores sociales, que rechazan participar en el proceso por considerarlo un "fraude constitucional".

La Prensa