El papel del nuevo papá, ¡Felicidades en su día! 

De la figura distante y temida de antes, ahora son más los hombres dispuestos a ejercer su paternidad de una forma más comprometida.

Los niños tienden a disfrutar de una mejor salud mental y a ser más felices si los padres se involucran en su educación, dice la doctora Claudia Sotelo Arias.

Cuando los padres intervienen en la educación de sus hijos, estos tienen un mejor rendimiento escolar, mayor capacidad de integración y saben límites, lo que se replica a otras esferas de la sociedad”, señaló la especialista.

En los últimos 20 años el papel ha cambiado “al pasar de ser una figura pasiva a estar presentes de manera importante”.

Su rol es importante y hoy lo recordamos al conmemorarse en Honduras el día del padre.

Vital. La presencia del padre en la vida de los niños tiene un impacto en la niñez y etapa adulta. “Quienes cuentan con esa figura paterna tienen más clara la formación en casa, lo que en el futuro los lleva a ser mejores padres, a crear límites e involucrarse con todas las actividades en las vidas de sus hijos”.

Añadió que en muchas ocasiones no es necesario que sea el padre biológico quien esté presente, pero sí una figura paterna como los hermanos, tíos o abuelos.

Actualmente, la implicación paterna ha ido en aumento, los padres tienen más experiencia y son un modelo vital para el futuro del niño. Hasta hace unos años, en la figura del padre se buscaba la seguridad económica y familiar. El cariño y la crianza de los niños era papel de la madre.

Sin embargo, la confianza, la fortaleza y la seguridad que transmiten los padres son fundamentales para que el niño tenga clara la importancia de la figura paterna y su papel dentro de la familia. Muchos padres lo saben y ahora son padres comprometidos con un nuevo rol.

Ser padre es una aventura día tras día.Normalmente, los padres son algo más inexpertos que las madres, pues, generalmente, el modelo que tuvieron no es el que prima actualmente.

En la educación de los hijos hoy se comparte todo, aunque cada uno debe seguir ocupando su rol y aportar desde su propia personalidad, explica la maestra Natalia Hurtado.

Antes, el cariño, los mimos, las caricias y el consuelo se consideraban propios de la madre, pero los padres cada vez se implican con mayor intensidad en este sentido y la relación padre-hijo es sin duda más completa.

La incorporación de la mujer al mundo laboral hace que esta situación se acentúe, de modo que ambos participan en todo al cien por cien, coordinando tiempo y dedicación, de manera que se logra un mayor equilibro en la balanza educativa.

Los padres de hoy adaptan sus horarios para implicarse en las actividades diarias de los pequeños y transmitirles así, a través de la figura paterna, estabilidad y armonía a la vida familiar.

Aunque en ocasiones la vida profesional dificulta dedicarse tanto como a uno le gustaría, lo importante es ponerse pequeñas metas, por ejemplo, hacerlo un poquito de lunes a viernes, además de los fines de semana con más tranquilidad y sosiego.

Seguridad y confianza. Como padre debes transmitir a tus hijos desde chiquititos seguridad y confianza. Ambos sentimientos van unidos, por lo que uno no puede darse sin el otro. Si este aspecto educativo falla en su relación padre-hijo, se puede crear un vacío respecto a los vínculos necesarios en un futuro y a la estabilidad emocional del pequeño.

Ahora es cuando se empiezan a poner las bases para lograr un ambiente de confianza y respeto de cara a la adolescencia y a la juventud de los hijos.

Lejos queda ya el papel del padre como esa figura “distante y algo temida” de la casa. Como papá, la fortaleza se la deben transmitir más como “resiliencia”, inculcándole esa resistencia necesaria para afrontar los futuros problemas a los que su hijo se enfrentará, tanto en el colegio como en la vida. Eso sí, teniendo en cuenta su edad.