Trata de emplear jabones cuya composición sea de ingredientes naturales, como aceites florales, aloe vera o miel.
Trata de emplear jabones cuya composición sea de ingredientes naturales, como aceites florales, aloe vera o miel.

Los 5 mandamientos para cuidar tus manos

Un buen ritual: masajearlas con movimientos suaves y circulares. ¡Se lo merecen!

El cuidado personal de tu organismo depende en gran parte de mantener una rutina conformada por buenos hábitos que le permitan a este asimilar los cambios y acostumbrarse a ellos. Según expertos, las manos deberían ser consideradas una de las principales partes del cuerpo a la hora de brindar cuidados.

1. La mesoterapia. Este tratamiento suele ser aplicado en manos que sufren de sequedad, cuyas líneas de expresión se encuentran muy definidas y requieren de bastante hidratación. Las personas que sufren de artrosis son las que más suelen recurrir a este tipo de tratamientos.

2. Los rellenos médicos. En este caso, el tratamiento va indicado especialmente a aquellas manos que han sufrido una considerable perdida de espesor y por ello lucen casi transparentes, por lo que las venas se notan en gran proporción. Debe aplicarse bajo anestesia tópica o local, para luego implantar ácido poliláctico o ácido hialurónico. Los resultados que se obtienen son increíbles, ya que la piel recupera su espesor considerablemente.

3. Masajes antes de dormir. Mientras duermes, el organismo adopta un estado de relajación donde las células se regeneran y se asimilan algunos nutrientes. Por ello es recomendable que realices algunos masajes con cremas o aceites naturales o alguna infusión para que sean bien absorbidos. Recuerda masajear tus manos con movimientos suaves y circulares.

4. Protege tus manos. La temperatura del ambiente es uno de los factores que más afecta el estado de las manos. Por ende debes acostumbrar a resguardar tus manos tanto del frío como del calor utilizando cremas hidratantes.

5. Usa el jabón adecuado y no excedas la limpieza de tus manos. Esta es una actividad que haces a diario, por lo que utilizar el jabón ideal que se adapte a las condiciones de tu piel es clave. Trata de emplear aquellos cuya composición sea de ingredientes naturales, como aceites florales, aloe vera o miel.