Más noticias

De La Mosquitia a Harvard, un hondureño cumple su sueño

Luther Castillo Harry logró finalizar con éxito su maestría en la prestigiosa universidad estadounidense.

El hondureño Luther Castillo Harry durante los actos de graduación en la prestigiosa Universidad de Harvard.
El hondureño Luther Castillo Harry durante los actos de graduación en la prestigiosa Universidad de Harvard.

Nueva York, Estados Unidos.

Al mencionar algunos de los más ilustres estudiantes que han pasado por las aulas de Harvard, una de las más prestigiosas universidades del mundo, podríamos mencionar al actual presidente de los Estados Unidos, Barak Obama, al igual que otros mandatarios como John Adams, Theodore Roosevelt, Franklin Delano Roosevelt, John F. Kennedy, George W. Bush y figuras mundiales de la talla del actor Tommy Lee Jones, Bill Gates y el mismísimo creador de Facebook Mark Zuckerberg. A esta lista súmele con orgullo el nombre del doctor hondureño Luther Castillo Harry.

Originario de San Pedro de Tocamacho, en el municipio de Juan Francisco Bulnes, departamento de Gracias a Dios en La Mosquitia hondureña. Este hondureño creció en una comunidad que hasta la fecha carece de casi todos los servicios básicos.

Hoy Luther Castillo Harry se ha convertido en el primer garífuna hondureño en graduarse de la prestigiosa Universidad de Harvard, un logro extraordinario tomando en cuenta la pobreza y las probabilidades de lograr tanto con casi nada y haciendo uso tan solo de su determinación e intelecto, los cuales derribaron cualquier barrera que encontró a su paso.

“Esto más que un logro personal, es un logro de mi país Honduras, es una prueba de lo que somos capaces de hacer los hondureños, yo vengo de una comunidad muy pobre ubicada en La Mosquitia; recuerdo que de niño me tocaba caminar dos horas y media para ir a la escuela hasta Palacios. Eran cinco horas diarias, pero mis padres siempre me inculcaron que la educación era el único camino para romper las cadenas de la mente”, dijo este recién graduado en máster de Administración Pública en la Universidad de Harvard.

El camino ha sido largo y se fue llenando de obstáculos y desafíos cada vez más grandes, la situación económica siempre fue el principal impedimento; sin embargo, el deseo de superación y su enorme voluntad le llevaron a convertirse en carpintero, para poder generar los ingresos que le permitieran alcanzar el sueño de convertirse en médico, sin saber que el destino lo llevaría becado a la Escuela Latinoamericana de Medicina en Cuba, donde logró alcanzar uno de sus primeros objetivos en 2005.

¿Cuáles son los planes que una persona de su capacidad tiene para servir a Honduras?

Yo llegué a Harvard con una mochila llena de esperanzas y hoy que logramos el objetivo deseo retornar a mi patria, a la cual le debo la vida, mi existir y me siento profundamente comprometido con ella y sé que debo regresar a brindar mis conocimientos, y mis contactos con estudiantes de más de 60 países y muchos políticos destacados y empresarios que Harvard los pone juntos en ese programa. Estos hombres y mujeres ahora van a tener puestos claves en organismos internacionales en los distintos gobiernos, empresas privadas y organismos no gubernamentales, lo que me ha permitido crear una red interesante de personas con las que he convivido estos últimos dos años, donde he creado un vínculo de amistad muy fuerte con ellos, el cual será muy beneficioso para mi Honduras, ya que tendremos aliados y amigos en puestos claves a nivel mundial.

¿Le gustaría ofrecer sus servicios desde ya al presidente Juan Orlando Hernández y decirle aquí estoy?

Quiero que él sepa que yo estoy con toda la disposición de ayudar y que aceptare toda propuesta que sea para construir el país que todos los hondureños soñamos y anhelamos, tengo la mayor disposición de incorporarme a cualquier tarea, así como lo he hecho en el pasado y siempre que sea para el beneficio de nuestra gente podrán contar conmigo, le ofrezco mi conocimiento, le expreso que me debo al país que me vio nacer, tengo asentado en mi corazón el espíritu de pertenencia con mi tierra y sueño con esa Honduras que debemos construir juntos y la propuesta está en la mesa y si no se da a nivel gubernamental iré a ayudar a las comunidades rurales como siempre lo he hecho.

¿Qué sienten sus padres al ver sus logros después de tanto sacrificio?

Mis padres son como mi guía son unas personas muy humildes que aparte de darme la vida, sembraron en mi la semilla del estudio desde niño, mi papá hizo un sacrificio muy grande para estudiar, se convirtió en uno de los primeros maestros graduados de la Normal Pedro Nufio allá por 1977 y mi madre es una mujer abnegada, una ama de casa que trabajó muy fuerte en el campo y que aprendió costura para sacar adelante a sus ocho hijos.

Después que abandona Tocamacho y viaja a la ciudad, ¿Cuántas veces le tocó aguantar hambre para lograr sus objetivos?

Pase hambre muchas veces, al salir de nuestras comunidades con las mensualidades que nos daban nuestros padres a los 15 días del mes ya no había dinero, luego de pagar el cuarto tenía que ingeniármelas para ver cómo comía. En La Ceiba teníamos que comprar patas de pollo, las cuales hervíamos porque no teníamos refrigeradora, teníamos que ver cómo freíamos un huevo sin aceite, las condiciones de vida eran muy duras, nadie me lo puede decir porque lo he vivido en carne propia.

¿De qué manera lo ven las personas de su pueblo, ahora que se ha convertido en lo que es?

Siempre recibo muchas cartas de los jóvenes de mi pueblo expresándome su admiración algo que es recíproco; yo les admiro por la lucha por la vida que libran día a día, ya que tratan de subsistir en esas regiones como las nuestras. Me siento orgulloso de ellos y Dios me ha dado la oportunidad de llegar hasta aquí para marcar un camino para la población hondureña en general. Soy el vivo ejemplo de que se pueden lograr todos los sueños y de que las limitaciones económicas no pueden ser los factores que impidan a otro hondureño llegar a esta prestigiosa universidad, concluyó este orgullo nacional.

Además de haber logrado su título en Harvard, el doctor Castillo Harry fue seleccionado por las autoridades universitarias y estudiantes para ser el maestro de ceremonias en los actos de graduación. Ofreció el discurso en representación de los más de 60 egresados internacionales del centro universitario, y el rostro de este hondureño engalana la página web de la Harvard Kennedy School para los actos de graduación, lo que representa no solo un orgullo para Honduras, sino para América Latina.