Cardenal Rodríguez: “Esta realidad nos exige una nueva creatividad en la Iglesia”

El cardenal Óscar Andrés Rodríguez celebró este Jueves Santo la misa crismal en medio de medidas de bioseguridad.

El cardenal y el clero bendicen los santos óleos. Fieles llegaron a la basílica menor.
El cardenal y el clero bendicen los santos óleos. Fieles llegaron a la basílica menor.

Tegucigalpa, Honduras.

Destacando que el trabajo sacerdotal no ha parado aún en medio de la pandemia, el cardenal Óscar Andrés Rodríguez celebró junto a una parte del clero, la misa crismal.

En la misa se bendicen los santos óleos: el Crisma, el Óleo de los Catecúmenos y el Óleo para la Unción de los Enfermos.

Luego de haber pasado por una dura etapa enfrentando el covid-19, el cardenal volvió a estar junto a sus fieles y el clero en la basílica de Suyapa cumpliendo con las medidas de bioseguridad.

“Estoy celebrando una nueva vida en la pascua, ciertamente lo puedo decir desde el fondo de mi alma, tengo una nueva vida”, expresó este Jueves Santo.

Refirió que la misa crismal responde a nuestro corazón agradecido acorde a la renovación de nuestras promesas sacerdotales “y para mí es una ocasión especial para agradecer a la clínica, a los doctores, personal de enfermería y a todo este pueblo de Dios que me ha apoyado con sus oraciones, he sentido esa fuerza que me tiene con vida”.

“No nos olvidemos de nuestro personal médico que aún está en esta lucha contra el covid-19”, agregó e hizo un llamado a poder orar porque esto pronto termine.

En la celebración de la homilía, “hemos pedido para todos los que participamos de su consagración sacerdotal dar testimonio de su amor redentor; esto significa que todos los que se encuentren con nosotros descubran que hay una persona que vive en nosotros y nos impulsa a ser lo que somos, el Señor Jesús”.

Rodríguez agradeció una vez más de corazón y en forma pública el gran trabajo pastoral de los sacerdotes, su dedicación, su sacrificio, cariño y celo pastoral.

“Aunque sabemos que la Iglesia está en manos de Dios, también es cierto que sin nuestra mediación humilde y sencilla desaparecería la vida misma de las comunidades”.

Los animó en la lucha “porque nunca ha sido fácil servir al Señor, nunca ha sido fácil remar mar adentro y corriendo el riesgo de fatigarse cuando el viento es contrario”, mencionó.


Pandemia

Rodríguez destacó que el trabajo sacerdotal no ha parado en la pandemia, lo que es digno de admirar de cada colaborador.


“En este más de año de pandemia ha cambiado radicalmente nuestra actividad pastoral y la misma celebración de la Semana Santa, por lo cual les agradezco por su creatividad, gracias por todos los esfuerzos para llegar a la iglesia doméstica”, subrayó.


“Esta realidad en que vivimos nos exige una nueva creatividad y presencias virtuales, salir en los medios a buscar a los alejados y a los indiferentes, y no pensar que podemos esperarlos o despedirlos ya en la puerta del templo”.


Pese a todo ello, el cardenal aseguró que el amor de Dios es infinito para la humanidad y que la nueva normalidad por la pandemia no cambiará eso.


“El Señor nos repite en el salmo 88, contarán con mi amor y mi lealtad, nunca nos va a faltar el amor y la lealtad de aquel que nos amó primero, siempre le podemos decir: Tú eres mi Padre, el Dios que me protege y que me salva”.


El cardenal hondureño pidió a la población seguir “orando por sus sacerdotes y por este servidor de ustedes”.

La Prensa