Emergencia en poblados afectados por la sequía

Autoridades claman ayuda del Gobierno para hacer frente a la escasez de granos básicos.

Alex Sánchez es uno de los pocos pobladores que logró rescatar parte de su cosecha de sorgo.
Alex Sánchez es uno de los pocos pobladores que logró rescatar parte de su cosecha de sorgo.

Texiguat, El Paraíso

Sin inmutarse por el sofocante calor y el ardiente sol del mediodía, el labriego Alex Sánchez aporrea con un palo el mísero fruto de las pocas matas de maicillo o sorgo que logró rescatar de la aguda sequía que azota esta región de Honduras.

“Yo tuve suerte porque logré sacar un poco de maicillo de la siembra anterior, pero de las 25 familias que viven en mi aldea solo cinco pudimos cosechar, el resto perdió toda su siembra de primera y postrera”, lamentó el joven campesino.

Alex vive en la aldea de Cunaire, en las faldas del árido cerro que divide a los municipios de Texiguat y Vado Ancho, en el sur del departamento de El Paraíso.

Él es uno de los pocos afortunados que posee una parcela propia, ya que el resto de familias tiene que arrendar la tierra o compartir el fruto de su trabajo con los propietarios de los predios.

Al momento de la visita de LA PRENSA, el campesino sacaba los pocos racimos de maicillo que permanecían en pie en el amarillento sembradío.

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Comentó que lo poco que se salvó servirá para atenuar el hambre de su mujer y sus dos hijos hasta la próxima cosecha y dejar un poco para las vacas; sin embargo, indicó que sus vecinos no han corrido con la misma suerte y se han visto obligados a comprar el alimento a precios altos en otros sitios.

Texiguat, con una población de más de 8,010 habitantes, y Vado Ancho, con un poco más de 5,000, son los poblados más afectados por la sequía que azota el sur de El Paraíso.

La ausencia de lluvias y la pérdida de los cultivos también afectó significativamente las comunidades de Liure, Soledad y San Antonio de Flores, en este mismo departamento; Alubarén, Curarén y Reitoca en Francisco Morazán; Langue y San Francisco de Coray en Valle, y San Isidro y San José en Choluteca.

Todas estas comunidades se encuentran dentro del área de influencia del denominado corredor seco.

Aunque se pronostica que el verano comenzará oficialmente a finales de marzo, en estos poblados la sequedad se adelantó y causó estragos en los cultivos.

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Denis Ariel Mejía, director municipal de Justicia de Texiguat, describió un panorama desolador en los próximos meses en vista de que los granos básicos han comenzado a escasear por las altísimas pérdidas que se dieron en las dos últimas cosechas.

“La situación no es buena en este municipio porque prácticamente se perdió toda la cosecha y la escasez es aguda. Yo lo puedo llevar a las pulperías del pueblo y usted no va a encontrar maíz y frijoles porque el invierno no fue bueno”, apuntó.

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Recordó que por los efectos de la canícula la siembra de primera se perdió en su totalidad; no obstante, los campesinos abrigaban la esperanza de que en la postrera la situación mejorara: no fue así.

“Nosotros prácticamente estamos en una emergencia alimentaria y el alcalde ha comenzado a movilizarse para conseguir algunos apoyos y mitigar el hambre y la escasez de alimentos que hay en el pueblo”, apuntó.

Meses críticos

Lorenzo Sierra, exalcalde y primer regidor de Texiguat, pronosticó que se avecinan meses críticos para la población de la zona, ya que el alimento ha comenzado a escasear y lo poco que se salvó de la cosecha de postrera ya se agotó.

Apuntó que regularmente la gente comienza a sembrar a finales de abril con las primeras lluvias de la temporada; sin embargo, se prevé que este año el fenómeno de El Niño retardará las lluvias, y eso si es preocupante.

“Si las lluvias no caen, el problema más crítico sería de mayo en adelante, cuando la gente no tenga con qué alimentarse y el hambre comience a hacer mella en ellos”, advirtió.

Por su parte, Mayra Dinora Aguilar, regidora de Vado Ancho, dijo que acá el clima fue más benevolente porque permitió rescatar una parte de la cosecha de postrera; no obstante, vislumbró dificultades en los meses posteriores si no hay una oportuna ayuda del Gobierno.

Aseveró que el año pasado se entregó la bolsa solidaria a la gente afectada por la sequía, pero lastimosamente mucha de esa ayuda se politizó. Pidió que se envíe el Bono 10 mil y se dé trabajo mediante el programa alimentos por trabajo.

La Prensa