Reubicación, única salida en bordos de San Pedro Sula

Actualmente, el 66% de la población de los bordos tiene taza de loza, sin tanque, conectada al río.

San Pedro Sula tiene 16 bordos, según el último estudio realizado por la CASM.
San Pedro Sula tiene 16 bordos, según el último estudio realizado por la CASM.

San Pedro Sula, Honduras

La contaminación de los ríos es otro gran problema generado en los bordos, dice Rodolfo Bueso, gerente de la División Municipal Ambiental (Dima).

LA PRENSA publicó el último diagnóstico realizado por la Comisión de Acción Social Menonita (CASM) que revela que unas 14 mil familias habitan en los 16 bordos. Además, en el 33% de los hogares viven entre cinco y seis personas; es decir, unas 70 mil personas ocupan estas zonas de riesgo.

Ese estudio coincide con los hallazgos establecidos en el documento de la comisión menonita, que también indica que el 66% de la población de los bordos tiene como sanitario una taza de loza sin tanque, conectada al río o a un pozo séptico.

El gerente de Dima asegura que es una contaminación doméstica, pero que es más fácil controlar la legal que la ilegal, y es lo que ocurre en estas zonas.

A juicio de Bueso, la situación puede mejorar solo con la reubicación de las personas, cuyo número va en aumento por los anuncios de que se les construirán casas y ellos buscan tener una.

La mayoría de personas que recientemente han estado invadiendo los bordos proceden de los barrios Sunseri, Río Blanco y Asentamientos Humanos, debido al aumento en la renta y eliminación de las cuarterías. Las personas que viven en los bordos están conscientes que las condiciones no son las mejores y que muchos servicios no se pagan.

“Nos sentimos utilizados porque nos usan como tema de campaña, pero no nos cumplen. Hoy escuchamos de otros proyectos y quisiéramos que nos ayudaran porque aspiramos a tener una”, refiere Carla María Tosta, quien renta una casa en un bordo sampedrano.

Indicó que la necesidad de un trabajo la obligó a emigrar de Santa Bárbara y actualmente trabaja en aseo. Es madre de tres hijos.

La Prensa