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Niños migrantes en la ONU

San Pedro Sula, Honduras.

El período anual de la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) congrega en Nueva York a presidentes y jefes de Estado de todo el mundo y crea condiciones favorables para instalar foros y realizar encuentros bilaterales que llegan a ser más fructíferos, aunque menos vistosos y publicitados, que las intervenciones en el organismos mundial.

En el Foro de Población y Desarrollo más allá de 2014, celebrado el lunes, el presidente Juan Orlando Hernández expuso los esfuerzos, los compromisos, las dificultades y los logros en la política poblacional, impulsando la igualdad, solidaridad, inclusión, equidad y dignidad como muestra de la ratificación de consensos internacionales y de los convenios suscritos por Honduras.

De manera concreta, tras la exposición de significativos avances en materia poblacional, el mandatario detalló la grave situación “de miles de niños, niñas y adolescentes migrantes no acompañados”, cuya solución exige corresponsabilidad. “Estos menores en la búsqueda de una esperanza sin fronteras huyen de la violencia provocada por el crimen organizado, narcotráfico, tráfico de armas, dólares de las drogas que se producen en el sur y las drogas que se consumen en el norte. Quiero hacer un alto para reiterar mi petición a las Naciones Unidas, a Estados Unidos de América particularmente, para que en función del principio de corresponsabilidad apoyen a Centroamérica particularmente Honduras, Guatemala y El Salvador”. Resuena, en el máximo organismo mundial, el esperanzador mensaje, a la espera de respuestas efectivas, de hace unos meses cuando llegó a la Casa Blanca con la expectativa de unir esfuerzos y recursos para llegar a las causas de la migración y no solo combatir efectos con medidas represivas y no pocas veces antihumanas.

Explicó el mandatario hondureño que los países del Triángulo Norte han elaborado un plan “junto con el Banco Interamericano de Desarrollo y que estará siendo entregado en el marco de estas sesiones al secretario Kerry para que se lo lleve al señor Obama. Dicho plan representa una alianza para la prosperidad, porque si Centroamérica está en paz, si Centroamérica tiene oportunidades y una economía creciente, es una gran inversión para el pueblo estadounidense y para la humanidad”.

Las prioridades de la política norteamericana se hallan en otros lugares. El considerable descenso en el número de menores migrantes ha hecho desaparecer del lenguaje oficial la “crisis humanitaria” que sigue asentada en las zonas donde se origina el éxodo y donde la supervivencia se enfrenta diariamente a la pobreza, el desempleo, la inseguridad y el ambiente de violencia por las drogas, producidas en el sur y consumidas en el norte.

Oportuna y necesaria la voz del Presidente, porque las causas de la persistente “crisis humanitaria” derivan de una corresponsabilidad, exigida también para la solución del problema.