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Jóvenes se capacitan a favor de los derechos sexuales y reproductivos

La plataforma está conformada por 24 líderes jóvenes de 11 organizaciones hondureñas.

La Coalición Hondureña de Abogacía por los Derechos Sexuales y Reproductivos de Adolescentes, lanza este jueves la Plataforma Juvenil en Derechos Sexuales y Reproductivos en Honduras (DSDR) en Tegucigalpa.
La Coalición Hondureña de Abogacía por los Derechos Sexuales y Reproductivos de Adolescentes, lanza este jueves la Plataforma Juvenil en Derechos Sexuales y Reproductivos en Honduras (DSDR) en Tegucigalpa.

Tegucigalpa, Honduras.

La Coalición Hondureña de Abogacía por los Derechos Sexuales y Reproductivos de Adolescentes, lanza este jueves la Plataforma Juvenil en Derechos Sexuales y Reproductivos en Honduras (DSDR) en Tegucigalpa.

La plataforma está conformada por 24 líderes jóvenes de 11 organizaciones hondureñas (AJEM, Foro Nacional de SIDA, Alternativas y Oportunidades, Visión Mundial, Adal-Child Fund, Adacar-Child Fund, Ashonplafa, Montaña de Luz, Pasmo, GoJoven Honduras y Apuvimeh) que trabajan en temas vinculados a los derechos de las y los adolescentes.

Las y los nuevos líderes se capacitaron durante 64 horas en temas de incidencia política, equidad de género, auditoría social, derechos sexuales y reproductivos, salud sexual y reproductiva, desarrollo personal, liderazgo individual y de equipo, laicidad, multiculturalidad, educación basada en evidencia, comunicación efectiva y monitoreo y evaluación.

Con el apoyo de ONUMujeres, y la Iniciativa de Incidencia y Liderazgo a favor de las de las Adolescentes, AGALI, este evento tiene como objetivo que la sociedad civil y las instituciones gubernamentales conozcan la plataforma de jóvenes, quienes desarrollarán acciones de incidencia política a favor de la implementación de la Declaración Ministerial Prevenir con “Educación”, firmada por los ministros de salud y educación en el año 2008, sobre el acceso universal a la Educación y Salud Sexual y Reproductiva de las y los adolescentes.

La pobreza, la falta de educación, la desigualdad social, el poco acceso a los preservativos y las presiones sociales son algunas de las razones por las que cada año 7.3 millones de niñas menores de 18 años dan a luz en el mundo, según el Fondo de Población de las Naciones Unidas (FPNU).

Los derechos sexuales y derechos reproductivos son de conceptualización reciente y son los mismos derechos humanos interpretados desde la sexualidad y desde la reproducción.

¿Cuál es el alcance de los derechos sexuales?

Puede decirse que son aquellos que permiten regular y tener control autónomo y responsable sobre todas las cuestiones relativas a la sexualidad, sin ningún tipo de coacción, violencia, discriminación, enfermedad o dolencia.

Para las mujeres los derechos sexuales tienen un especial significado, pues involucran el derecho a ser tratadas como personas integrales y no como seres exclusivamente reproductivos y a ejercer la sexualidad de manera placentera sin que ésta conlleve necesariamente un embarazo.

Estos derechos se apoyan básicamente en: La capacidad de hombres y mujeres de disfrutar de relaciones sexuales satisfactorias.

La ausencia de toda clase de violencia, coacción o abuso.

El acceso a servicios de salud sexual que permitan atender y prevenir las infecciones, dolencias y enfermedades que afecten el ejercicio placentero de la sexualidad, incluidas las de transmisión sexual y el VIH/Sida.

La posibilidad de separar el ejercicio de la sexualidad, de la reproducción.

Los derechos sexuales implican, entre otros:

El derecho a reconocerse como seres sexuados.

El derecho a fortalecer la autoestima y autonomía para adoptar decisiones sobre la sexualidad.

El derecho a explorar y a disfrutar de una vida sexual placentera, sin vergüenza, miedos, temores, prejuicios, inhibiciones, culpas, creencias infundadas y otros factores que impidan la libre expresión de los derechos sexuales y la plenitud del placer sexual.

El derecho a vivir la sexualidad sin violencia, coacción, abuso, explotación o acoso.

El derecho a escoger las y los compañeros sexuales.

El derecho al pleno respeto por la integridad física del cuerpo y sus expresiones sexuales.

El derecho a decidir si se quiere iniciar la vida sexual o no, o si se quiere ser sexualmente activa/o no.

El derecho a tener relaciones sexuales consensuadas.

El derecho a decidir libremente si se contrae matrimonio, se convive con la pareja o si permanece sola/o.

El derecho a expresar libre y autónomamente la orientación sexual.

El derecho a protegerse del embarazo y de las infecciones y enfermedades de transmisión sexual.

El derecho a tener acceso a servicios de salud sexual de calidad.

El derecho a tener información sobre todos los aspectos relacionados con la sexualidad, conocer cómo funciona el aparato reproductor femenino y masculino y cuáles son las infecciones y enfermedades que se pueden adquirir a través de las relaciones sexuales.