Río Chamelecón recibió el doble de agua con Eta y Iota que con huracán Mitch

El valle de Sula necesita de un sistema de represas y una importante reforestación para mitigar las inundaciones catastróficas.

Las inundaciones ocasionadas por las tormentas Eta y Iota alcanzaron más comunidades que durante el huracán Mitch en 1998.
Las inundaciones ocasionadas por las tormentas Eta y Iota alcanzaron más comunidades que durante el huracán Mitch en 1998. /

San Pedro Sula, Honduras.

La enorme cantidad de agua que recibieron los ríos Ulúa y Chamelecón durante el paso de la tormenta Eta y el huracán Iota en los últimos 15 días superó por mucho las cantidades de agua que recibieron durante el huracán Mitch hace 22 años.

Una medición hecha por el Comité de Prevención de Inundaciones en el valle de Sula del gobierno de Honduras a la que tuvo acceso LA PRENSA, comprueba que el impacto generado por el agua recibida y la vulnerabilidad en mitigación que tiene el país era inminente a pesar de contar con canales de alivio.

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Las inundaciones que se generaron por ambos fenómenos climáticos dejaron los departamentos de Cortés, Yoro, Atlántida, Colón, Gracias a Dios y El Paraíso con millonarias pérdidas económicas, infraestructura y miles de personas damnificadas. Además, cerca de 100 personas perdieron la vida por ahogamiento, deslaves y otros incidentes.

Según las cifras proporcionadas, en el caso del río Chamelecón que tiene una capacidad máxima en su caudal de 1,900 metros cúbicos por segundo de agua, durante el paso de la tormenta Eta recibió 6,236 metros cúbicos, es decir, 4,336 más de la capacidad del afluente.

Si esto lo comparamos con lo recibido durante el huracán Mitch, veremos que existe una notable diferencia. Para 1998, dicho río recibió 4,700 metros cúbicos de agua, es decir 2,800 mas, cerca del doble menos que con Eta.

Misma situación se repite en el caso del huracán recién pasado Iota, que llenó de 5,803 metros cúbicos de agua al Chamelecón que ya se encontraba afectado por Eta.

"Con estas cantidades, ningún canal maya iba a impedir la inundación porque las cantidades sobrepasaron la catástrofe de 1998. Esto nos deja en claro que urge en el país eficientes obras de mitigación de inundaciones para el valle de Sula", expresó el ingeniero Leonel Ayala a LA PRENSA.


Ulúa superó su peor desborde

La medición también revela que el caudal del Ulúa también superó el desborde del último huracán catastrófico que llegó al país.

Aunque su capacidad máxima es de 4,000 metros cúbicos de agua, para el mitch llegó a tener 11,000, es decir, 7,000 más de su capacidad y casi el doble de agua que puede resistir. Con eso, inundó gran parte del valle de Sula y generó pérdidas millonarias en campos bananeros y otros campos económicos del sector.

No obstante para la inundación ocasionada por Eta, llegó a recibir 11,256 metros cúbicos de agua, superando lo de 1998. Para Iota, 11,156.

Ayala asegura que las obras de mitigación para prevenir desastres más constantes y similares a los vividos en los últimos días, deben ir enfocados en la creación de un sistema de represas que permita retener agua pero también que estas sirvan de riego.

"Por otra parte, tenemos que reforestar y evitar la desforestación porque esto permite que los árboles absorban el agua y no pase de un solo hacia las comunidades del valle de Sula", explicó.

El canal maya y el canal de chotepeque conocido como el crique o río chuco apenas resisten 750 y 250 metros cúbicos por segundo de agua lo cual los vuelven insuficientes para semejante cantidad de agua recibida.

"Es importante analizar el fenómeno que inundó de forma más agresiva la zona norte de Honduras. El rumbo del huracán Eta fue clave, pues entro por el centro pero se estacionó en la zona norte. Luego Iota ingresó por el oriente pero al degradarse dejó mucha lluvia en el occidente", detalló el funcionario.

Se estima que en unos 3 a 4 años se pueden construir represas y obras de mitigación eficientes para que el valle de Sula no vuelva a sufrir un daño de tal magnitud.

La Prensa