Reparan bordos a contrarreloj para soportar la furia de Iota

Los trabajos son paliativos para poder soportar los embates del nuevo fenómeno natural, que afectará con lluvias. Los puntos estratégicos del río Chamelecón han sido reparados.

Algunos bordos dañados siguen inundados, lo que impide que se puedan hacer trabajos, como este en Pajuiles, por el río Ulúa.

SAN PEDRO SULA.

El pronóstico de lluvias por Iota para el valle de Sula no es favorable, y los equipos de la Comisión para el Control de Inundaciones del Valle de Sula trabajan a contrarreloj para reparar los daños en algunos bordos.

Se han identificado alrededor de 105 rupturas y se intensificaron los trabajos de limpieza, reparación, cierre de boquetes y mantenimiento en las últimas horas.

Hay algunos sitios en donde se identificaron las rupturas, pero no se puede trabajar porque el agua todavía no ha bajado, tal es el caso de Pajuiles, en Tela, y en el sector de Montañuela, en los bajos de Choloma.

Leonel Ayala, presidente de la Comisión para el Control de Inundaciones del Valle de Sula, aseguró que no se han detenido los trabajos para reducir la vulnerabilidad ante la inminente llegada de Iota al país.

“Ya se procedió a la reconstrucción provisional de los boquetes en diferentes tramos del bordo de la margen izquierda del río Chamelecón, que son puntos estratégicos para protección de comunidades densamente pobladas”.

El funcionario explicó que también de forma inmediata están desarrollando acciones puntuales en los lugares de mayor afectación, como la remoción de escombros en las estructuras de los puentes y canales ubicados en la carretera que conduce de San Pedro Sula a El Progreso.

El objetivo es proteger las estructuras hidráulicas ante la amenaza de nuevos eventos climatológicos que pudieran desarrollarse en los próximos días.

El trabajo es arduo y se trabaja también en el cierre provisional de boquetes en los bordos de la margen izquierda del canal Chotepe, a la altura de Puerto Escondido.

Destacó que además hay equipo trabajando en el canal Filopo, aguas abajo, y en la colonia Vida Mejor de La Lima se está ejecutando el trabajo de salida de aguas estancadas y cierre de boquete.

La mayoría de estos tramos de bordo colapsaron por la embestida de la crecida del río y es preciso señalar que los eventos catastróficos producidos por las inundaciones fueron por el alto volumen de agua captada por los ríos y estructuras hidráulicas de protección, las cuales fueron insuficientes debido a los altos niveles de precipitación para los que fueron diseñados.

Delmis Cardona, quien coordina el codem y es jefe de la Unidad de Gestión de Riesgo, aseveró que luego de un recorrido realizado ayer en el municipio se confirmó que La Lima quedó devastada en un 100%. “Fue algo que no esperábamos y que superó la capacidad de las obras de protección que por 20 años funcionaron”.

Se está trabajando en la reparación de los bordos y lo primordial que debe protegerse en este momento es el aeropuerto Ramón Villeda Morales por la llegada de los vuelos de ayuda humanitaria. Se están reparando puntos estratégicos como Chotepe, El Zapote, La Frontera y en las cercanías del aeropuerto, “pero debemos estar claros de que si el fenómeno que viene es como lo dicen las proyecciones las reparaciones únicamente reducirán el daño”.

“Los volúmenes de agua que están manejando son extremos, quizá mayores que con Eta, y sobrepasarían los bordos, por ello se le pide a la gente que evacue voluntariamente porque el que se quede lo hace bajo su responsabilidad”, dijo el funcionario.

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La Prensa