Reciclaje, opción de ingresos para muchos desempleados

En San Pedro Sula dependen de este negocio 400,000 personas Invema ha fabricado siete millones de caretas en la pandemia a partir de plástico reciclado grado alimenticio

Invema también fabrica equipos de bioseguridad personal y empaques de alimentos. Fotos: amilcar izaguirre
Invema también fabrica equipos de bioseguridad personal y empaques de alimentos. Fotos: amilcar izaguirre

San Pedro Sula, Honduras

El sampedrano Ángel Miguel Ortega encontró en el reciclaje una labor para poder ganarse recursos económicos ante la falta de oportunidades.

La faena diaria de Ortega, residente de Chamelecón, arranca a las 5:00 am con la coordinación de su red de seis recolectores para luego desplazarse a Invema con un carro cargado de chatarra y plástico.

En San Pedro Sula, además de Ángel Miguel, otras 400,000 personas se dedican al reciclaje, y cada día se integran 15 personas nuevas que buscan ingresos ante el desempleo ocasionado por la pandemia.

800,000
personas en el reciclaje En Honduras, un 10% de la población consigue dinero mediante el reciclaje

José Roberto García Gonzales (de 66 años), con 25 años de recolectar botellas de plástico, afirma que el grupo de personas que se dedican a la recolección es una “barbaridad” y cada día aumenta más.

Ángela Fajardo, gerente comercial y de relaciones públicas de Invema, informó que el aumento del desempleo en la pandemia es la principal razón para que 15 personas nuevas al día se integren a la labor del reciclaje en busca de ingresos económicos. Cuando arrancó la pandemia, el trabajo del reciclaje se vio afectado por el aislamiento obligatorio, así como por el temor entre los recolectores que viven del “día al día” y necesitaban llevar sustento a sus hogares. El mercado cambiante por el covid-19 y la necesidad de ingresos para miles de familias que viven del reciclaje hicieron que Invema incursionara en la creación de material de bioseguridad.

“Tocó reinventarnos. Dijimos qué podemos hacer en este momento para ayudar a los recolectores como a la comunidad. A partir de las láminas de plástico PET grado alimenticio (grado necesario para bandejas y botellas que contienen alimentos) creamos caretas de protección”, dijo Fajardo.

Con el plástico reciclado por las familias sampedranas y de otras partes del país se han creado siete millones de caretas en Invema desde que arrancó la pandemia.

Estas se han distribuido en su mayoría en el mercado local, se han exportado a El Salvador, Estados Unidos y Panamá, así como también se han donado lotes al Gobierno y directamente a los hospitales. Este es el único lugar donde se recicla en San Pedro Sula.

Cifras. En Invema se capta aluminio, hierro, cobre, acero, botellas PET y polietileno, material de electrónica, papel y cartón.

4.5
millones de libras de plástico se procesan al mes en Invema en San Pedro Sula

El material que más se recolecta en volumen es el plástico. Invema compra en hierro cerca de nueve millones de libras al mes, en plástico 4.5 millones de libras mensuales, de los cuales 80% es de Honduras y un 20% de El Salvador, Nicaragua y países del Caribe como Jamaica y Haití.

También captan 1.2 millones de libras de metales y 600,000 libras de baterías al mes. La libra de hierro se compra a L2.35, la chatarra de hierro a L1.85, las botellas de plástico L3.50 la libra, las libra de latas de aluminio a L10.50 y el cobre que es el material más caro se paga a L52 libra.

Afectación. Debido a que el precio del petróleo ha registrado los niveles más bajos de la historia en la pandemia, el precio del plástico reciclado, que depende del valor del crudo, también se ha venido abajo, afectando a miles de recolectores en el país, que como medida deben recolectar mucho más y esperar a que el valor suba gradualmente.

Es por eso que Invema está trabajando en varias estrategias para independizarse del mercado internacional, como una relación con Coca-Cola y Cervecería Hondureña, las cuales están utilizando resina grado alimenticio reciclada para un porcentaje de sus botellas.

“Con esto se asegura un mejor precio para los recolectores. Antes de la pandemia, la libra de plástico se pagaba L4.50 por libra. Hace nueve u ocho años pagábamos a L6 la libra, la gente está recibiendo menos dinero por su labor”, dijo.

En el Congreso Nacional también se impulsa una propuesta de ley para que todas las empresa que fabrican empaques de plástico tengan un contenido como bandejas y botellas con un porcentaje de plástico reciclado local y con esto se contribuya a sustentar a los recolectores.

La Prensa