Ministro de Finanzas de Honduras: “Plan de reactivación revertirá la desaceleración”

Más de L57,000 millones han sido destinados para el plan con el que buscan encauzar la economía por la senda de la recuperación económica ante un panorama adverso a causa del covid.

Marco Midence, ministro de Finanzas.
Marco Midence, ministro de Finanzas. /

Tegucigalpa, Honduras.

Como titular de la Secretaría de Finanzas, Marco Midence asegura que junto con su equipo implementará una política de apertura social moderna, donde cada recurso que se invierta llegue de manera efectiva a la población.

El funcionario, quien un mes antes de cumplir 36 años se convirtió el 20 de agosto en el hombre más joven en asumir el cargo, ahonda sobre el plan de reactivación económica y social para 2021, con el que buscan encauzar la economía por la senda de la recuperación. “Las inversiones que llevamos a cabo van dirigidas a ayudar a salvar empresas, empleos y cuidar los bolsillos de la gente, pues esto permitirá lograr una pronta reactivación”.

¿En qué consiste el plan de reactivación económica?

El Plan de Reactivación Económica y Social es una herramienta que nos permitirá revertir la desaceleración de la actividad económica provocada por la pandemia para impulsar el bienestar de la población. El objetivo es hacer un uso racional de los recursos del Estado, hacer inversiones inteligentes para recuperar y generar nuevas fuentes de ingreso y empleo para los hondureños, las empresas, los emprendedores y las mipymes. El plan contiene una inversión de 57,375 millones de lempiras para mejorar las condiciones de vida de la población.
Este año invertiremos L17,611 millones en infraestructura social y productiva, en el Subsector de Energía y en la Modernización del Estado. En 2021 invertiremos L24,023 millones para consolidar estos esfuerzos, los cuales se proyectaron en el presupuesto 2021, y finalmente se suma un monto de L15,740 millones con recursos nuevos y programas complementarios de compensación social.
Con este plan lo que estamos asegurando es el crecimiento económico del país, la recuperación del PIB que se vio afectado por el covid-19 y el cumplimiento de las prioridades presidenciales para lograr una Honduras de oportunidades. El plan contiene los siguientes objetivos: primero, generar oportunidades y competencias en las personas para que puedan emprender, rescatar sus emprendimientos y generar empleos. Segundo, mitigar el impacto de las medidas de distanciamiento social establecidas por la pandemia. Tercero, mejorar las condiciones de acceso a salud de calidad. Cuarto, generar oportunidades de acceso a la educación en la nueva normalidad y quinto, promover modelos de desarrollo rural para la reducción de la pobreza.

¿Cuál es el enfoque social que estipula el plan?

Lo innovador del Plan de Reactivación Económica y Social es que se construye bajo un enfoque ampliado de inversión pública, que no solo incluye la inversión pública tradicional en infraestructura física, sino que integra componentes de ayuda social y generación de oportunidades para el desarrollo económico de la gente y las empresas. Con estas acciones vamos a beneficiar a 1.15 millones de hogares con el Bono Vida Mejor, a 504,000 titulares de mipymes, a 31,000 jóvenes con becas para sus estudios, a 122,000 hogares con viviendas sociales. Llegaremos a 1.3 millones de beneficiarios con programas de salud y seguridad alimentaria y a 27,000 jefaturas de familia en desarrollo rural y manejo sostenible de bosques. También colaboramos con el empleo de 55,000 personas con el programa Con Chamba Vivís Mejor. En resumen, entre 2020 y 2021, los programas complementarios a la inversión pública y de nuevos recursos en siete líneas de acción beneficiarán a cerca de 3.2 millones de personas.

¿Cuántos empleos estiman que podrán recuperarse o crearse a partir del plan de reactivación?

Con las inversiones realizadas, los fondos para la reactivación y la creación del Gabinete Social y Económico, esperamos mitigar el desempleo causado por la pandemia. Hemos proyectado que con estas medidas podremos generar o recuperar al menos 100,000 empleos; aunque esto también depende de la inversión privada y del marco de crecimiento económico para 2021.

¿Cuánto cree que se recuperará el PIB en 2021 tomando en cuenta la dramática caída de este año?

Como Secretaría de Finanzas trabajamos con base en las expectativas del Banco Central de Honduras (BCH), y según el Programa Monetario se espera un crecimiento de 5.2% para 2021, denotando el crecimiento más alto desde la crisis de 2009. Este crecimiento es clave para recuperar el nivel de bienestar de la población, pues aumentarán los niveles de recaudación para financiar adecuadamente el proyecto de presupuesto 2021, que tiene un fuerte componente social.
No obstante, hay que precisar que estas proyecciones se han hecho con base en el escenario actual, y siempre estarán sujetas a posibles ajustes dependiendo del avance y control de la pandemia.

El presupuesto 2021 es inferior en L1,652 millones al de 2020. Al respecto, muchos sectores piensan que es ínfimo tomando en cuenta la debacle provocada por la pandemia, ¿a qué se debe?

Hemos proyectado el presupuesto con una reducción mínima porque lo que buscamos es reactivar la economía, y para dinamizarla se deben inyectar recursos. La política fiscal es contracíclica, por lo que estamos dando un impulso a la economía al inyectar mayor gasto público para retomar la senda del desarrollo que hemos mostrado en los últimos años. Si bien hemos realizado acciones para reducir el gasto corriente, estamos impulsando proyectos productivos, generando empleos, modernizando el Estado, lo que tendrá un impacto positivo en la vida de las personas y en la recuperación del PIB. En el caso de Salud, hemos mejorado la calidad de la atención, aumentando la cobertura con la construcción de laboratorios de virología a nivel nacional, y creamos empleo con la contratación de 5,600 médicos que atienden en primera línea. También hay que recordar que 2021 es un año electoral, que es un proceso que requiere ser financiado por parte del Estado para fortalecer la democracia en el país, y esto también se refleja en el presupuesto.

El Cohep se mostró preocupado y sorprendido porque el gasto corriente para 2021 sube en 2%, ¿a qué se debe tal incremento?

Responde a la realidad e incluso es menor a la inflación estimada de 4.5% en 2021, es decir, no crece en términos reales. Este aumento denota un gasto responsable y racional, pues sigue una estrategia enfocada en la reactivación económica y social. En esta lógica, el aumento del 2% se explica porque estamos contratando más trabajadores para atender las necesidades de salud de la población, lo que provoca un aumento en el gasto corriente del Estado por el cumplimiento de las obligaciones salariales de los nuevos trabajadores. Pese a que estamos enfrentando la peor crisis de los últimos 100 años, el orden que hemos llevado de las finanzas públicas nos ha permitido hacerle frente y en esta pandemia la prioridad ha sido fortalecer el sistema de salud, las medidas de compensación social y la reactivación económica. A la fecha, se han contratado 5,600 trabajadores de primera línea, aumentándose la cobertura, la atención médica y las capacidades para dar una atención sanitaria de calidad. La compra de material médico, el fortalecimiento de la red hospitalaria, la partida en el presupuesto para comprar la vacuna contra el covid-19, todo esto aumenta el gasto corriente, pero es una inversión necesaria.

Muchos sectores cuestionan que solo el 7% del presupuesto 2021 será para infraestructura física, el 5.6% para infraestructura social y el 34% para pago de salario de funcionarios, ¿es así?

Debemos recordar que ese 34% corresponde mayormente al cumplimiento de salarios de sectores clave de la sociedad: salud y educación. Los funcionarios públicos no son solo los trabajadores de los Ministerios, son los profesores, las enfermeras, los médicos, el personal de primera línea cuyo salario depende del Estado, y si en ellos se invierte una parte importante del presupuesto, a mí me parece bien porque se están manteniendo empleos, familias y ayudando a superar la crisis. En cuanto a lo de inversión pública, esta es necesaria para crear empleo y aumentar la cobertura de bienes y servicios estatales en el país para el disfrute de la población. Lo de salarios e inversión pública no puede disociarse porque se complementan para dar a la ciudadanía bienes y servicios que les permitan tener bienestar.

Se recurrirá a préstamos para cumplir con el presupuesto 2021.

En un ejercicio presupuestario es normal recurrir a préstamos para financiar el presupuesto, el detalle es que este sea sostenible, responda a inversiones en proyectos y sean analizados de manera inteligente antes de su contratación. La administración de la deuda la estamos gestionando con un destino de manera eficiente y responsable y con una visión de sostenibilidad de la misma; pero siempre en el valor público que va a generar, es decir, el beneficio a la población.
Honduras, gracias a la disciplina fiscal eficiente y eficaz que ha mantenido, ha reducido el riesgo país, y ahora nos ubicamos en una clasificación BB- según Standard & Poor y en B1 Estable con Moodys, lo que nos permite tener acceso a recursos en condiciones favorables. Esto también es un reflejo de la fortaleza macroeconómica y de la solidez fiscal que hemos logrado a nivel internacional.

Expertos en temas económicos ven inevitable la devaluación a raíz de la pandemia, ¿usted cómo ve el panorama?

En principio estamos viendo todo lo contrario desde que comenzó la pandemia, debido a que el lempira recuperó valor cuando la compra de un dólar llegó a 25 lempiras en junio y bajó a 24.65 lempiras por dólar en septiembre.
Este proceso de apreciación de la moneda se debe a la combinación de una recuperación del ingreso de divisas proveniente de remesas, maquila, y otras exportaciones sumado al ingreso de préstamos externos para enfrentar los efectos negativos de la pandemia y a menores presiones monetarias por medidas de política monetaria implementadas por el Banco Central orientadas a impulsar la reactivación económica.
Se reconoce que existe la presión cambiaria por la salida de divisas para la compra de bienes de importación, pero su efecto no ha logrado que la moneda pierda valor hasta septiembre de este año. Claramente, el comportamiento cambiario es dependiente del contexto de la economía internacional, particularmente de las expectativas de recuperación de EE UU y la recuperación de nuestros socios comerciales en 2021.

La Prensa