Kevin Álvarez: "Mi problema fueron más las mujeres que el alcohol"

El futbolista hondureño confiesa que se ofreció para volver al Olimpia ante la inactividad que ha tenido en Suecia.

Kevin Álvarez ha pasado duros momentos en Suecia, pero ha vuelto a sonreír.
Kevin Álvarez ha pasado duros momentos en Suecia, pero ha vuelto a sonreír. /

San Pedro Sula, Honduras.

Kevin Álvarez ha vuelto a sonreír en Suecia. El lateral derecho hondureño reapareció jugando más de un año después con el IFK Norrkoping y marcó dos goles en la victoria sobre el Gottne IF en partido de la Copa de Suecia.

El futbolista catracho está contento. Desde el país escandinavo, Álvarez dialogó en un Facebook Live con Diario La Prensa sobre su actualidad en el equipo sueco y otros temas.

"Muy agradecido con Dios por lo que ayer pudo manifestar a través de mí, pude ver la luz de Él, he venido trabajando bien, siempre he tenido la mentalidad que cuando las oportunidades lleguen es mejor que te agarren preparado que sorprendido", comenzó diciendo.

Revela que no la ha pasado nada bien por no jugar. "Muy difícil, es complicado para cualquier jugador que no tenga continuidad, es muy difícil mantenerse. Gracias a Dios he aprendido a similar las cosas de una diferente forma, eso me ha ayudado mucho para mantener. Ha sido complicado al saber que cada fin de semana te podes sentir más excluido que adentro del club".

Confiesa lo que le dijo el entrenador del IFK Norrkoping, Jens Gustafsson, cuando le comunicó que jugaría de titular después de tanto tiempo. "Un día antes de viajar, el profe me llamó, a eso de las tres de la tarde, que llegara a la oficina de él y me dijo que iba a jugar, que me iba a necesitar de carrilero derecho porque con la velocidad mía podíamos hacerle daño. Me dijo que tranquilo, que lo aprovechara, que era un partido importante para seguir avanzando en la Copa".

¿POR QUÉ HA AGUANTADO TANTO?

"Si hoy yo sigo aquí, es porque vi el ejemplo de otro jugador. Yo estaba muy desesperado, me quería ir, me ofrecí al Olimpia, hablé con don Osman, con el profe Troglio, les dije "yo quiero ir al Olimpia". Y en eso vi una entrevista que le hicieron al Chama Córdova, donde decía "estuve dos años y no jugué en el Victoria". Entonces dije yo: "si vos (Dios) me sacaste de Honduras para pasar el proceso en Europa, lo disfruto". Entonces dejé la insistencia, no volví a llamar ni a escribir que quería ir. Voy a seguir trabajando, mi temor siempre ha sido eso, me he vuelto tan temeroso de Dios que digo "si actuo en contra de la voluntad de Él y si toco una puerta donde Él", todas esas cosas me han mantenido aquí. Muchas veces me he querido ir".

"Es importante, creo que yo conocía antes de Cristo, pero no vivía conforme a la voluntad de Cristo. He ido mejorando mucho, no voy a utilizar una cámara para santificarme. Y eso es importante, porque cuando encontras al Señor en los momentos difíciles, Él se convierte en tu fortaleza", agregó.

"Yo voy a seguir trabajando, tengo dos años más de contrato. Mi deseo es jugar aquí en Europa por mucho tiempo, estar fuera de Honduras, ese siempre ha sido mi sueño. Pero no sé que planes tendra el Señor conmigo, pero su palabra nos dice que los planes de Él son buenos y perfecto para nosotros, siento que todo lo que está pasando es para bien".

¿Qué tanto has progresado deportivamente?

"Va mejorando porque te vas metiendo al nivel y ritmo de ellos, y tenes que competir porque aquí no te van a permitir que vas a salir con 12 de grasa y en Honduras sí se puede, podes jugar con 15 de grasa, pero aquí no te dan ventaja. Aquí vos los ves, no comes espinacas con lechuga, pero ves que ellos se lo sirven, ya te lo metes. Acá comen con agua, yo siempre me tomó mi fresco. El desayuno y el almuerzo agua, a veces hay un pollito bueno que tiran, con agua, pero no llegó, yo agarro mi jugó. De eso se trata, competir en todo, siempre están compitiendo. Ayer jugamos, hoy digo me voy a ir al gimnasio un poco y me meto al jacuzzi. Cuando llegué ya estaba la mayoría ahí, tenemos tres días libres pero no se deja de trabajar, todo eso te contagia, en Honduras te podes quedar, en dos días libres no hacía nada", dijo entre risas.

EL DINERO

Álvarez contó una anécdota que le ocurrió con la mujer de un futbolista. "Una vez me escribió una muchacha que era novia o esposa de un jugador, me reservo el nombre, y me preguntaba a mí que cuánto ganaban los jugadores porque a él nunca le ajusta el dinero. Yo le dije que no sabía, que esas cosas ya no son mías".

"Muchas veces ser jugador es sinonimo de tener plata, para mucha gente y para las mujeres ser jugador es tener plata. Y muchas veces camina más dinero el mecanico que el jugador, es una película. Hay muchos que los observo, el jugador en Honduras es más película que dinero, por eso hay que trabajar para superarse, para meterse a la Selección, hay que buscar la forma de Honduras, para ver la realidad, porque es otra, pero hay muy pocos que la quieren aceptar por falta de humilidad".

LA SELECCIÓN

"La Selección es una vitrina para todos, por los premios, porque podes representar al país, es una sensación enorme y linda. Te pueden ver más afuera que solo estando en el equipo. Un bono en la Selección te puede ir bien, te podes estar unos dos o tres meses depende tus ingresos y salidas, para estar tranquilo. Estar en la Selección significa mucho, no solo por lo monetario, sino por la sensación y esa alegría enorme que te da representar al país".

FAMA, MUJERES Y ALCOHOL

Ahora en el cristianismo, la vida de Kevin Álvarez ha cambiado por completo, así lo cuenta él mismo. "Muchas veces, yo le decía a mi mamá, que la fama te comienza a dar frutos, depende como lo queras tomar, para bien o para mal, yo lo tengo que aceptar que lo estaba utilizando para mal, la gente me conocía, se me acercaba, algunas por sinceridad, otras por falsedad o por conveniencia, siempre supe identificar. Llegó un momento en el que me dí cuenta que estaba perdiendo todo, y cuando digo todo es que perdí mi familia, perdí a la gente que en verdad me quería porque no quería que nadie me dijera nada, me creía sabio en mi propia opinión y creí que no necesitaba nada de nadie, que yo podía solo y que solo iba a caminar".

Y añadió: "Entonces llegó un momento en el cual yo decía "si hay gente que me quiere en verdad y me está diciendo que estoy mal, ¿porqué no la escucho?". Por eso yo bendigo mucho la vida de Rudy (Williams), me miraba siempre en total desorden y mucha gente se quedó con eso de mí. Pero no fuí un jugador que salí nunca en escándalo, en lo profesional siempre fuí profesional".

"Ya afuera también tenía mi vida, yo tomaba, pero no puedo decir que nunca salí bien borracho, no era algo que me llenaba el ego. Mi problema siempre fueron mucho más las mujeres que el alcohol, yo podía estar sin beber, pero sin mujeres era difícil, antes cualquier mensaje mío ya sabían, era muy fácil y respeto todas las damas, pero en Honduras es más fácil, una mujer que no sabe lo que quiere y le escribe a un man que sale en la tele, como dicen por ahí, "es más fácil en taxi que a pie", pero gracias a Dios he aprendido a valorar, a querer y a muchas cosas que Dios me está enseñando de acuerdo a su palabra. Hoy por hoy, estoy soltero y le digo a mi mamá que mi próxima novia yo quiero honrarla como nunca lo he hecho. A veces uno ama, pero falla", concluyó.

La Prensa