El 59% de deuda externa de Honduras es con las multilaterales

La caída en la recaudación de impuestos ha presionado al Gobierno a contratar más deuda.

La pandemia causó que las ventas de productos hondureños al exterior disminuyeran notablemente.
La pandemia causó que las ventas de productos hondureños al exterior disminuyeran notablemente.

San Pedro Sula, Honduras.

La pandemia del covid-19 supone para América Latina el afrontar los gastos derivados de la emergencia sanitaria y económica y también enfrentar la fuga masiva de capitales que a su vez presionan las reservas internacionales y los tipos de cambio con efectos perjudiciales sobre la inflación, el crecimiento de la actividad productiva y el bienestar común.

El Fondo Monetario Internacional, a través del artículo Gestión de la deuda pública en respuesta a la pandemia explica que “ante la fuga de capitales privados, la reducción de la calificación de los bonos soberanos y la retracción de los mercados voluntarios de deuda, los países están recurriendo a la contratación de nueva deuda externa pública con organismos multilaterales”.

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En Honduras, un reflejo del impacto de la pandemia en los indicadores macroeconómicos es evidente en la disminución de la recaudación de impuestos, de la que analistas consideran que rondará entre 30 y 40% al cierre de año, es decir, que de los más de L109,721.8 millones previstos para 2020, apenas se recaudarán entre L77,721.8 millones a L69,721.8 millones.

“Indudablemente esta pandemia ha causado un impacto muy duro en cuanto a la parte económica y social, y el Gobierno tuvo que hacerle frente. El recurso que buscó fue el endeudamiento”, refirió Rolando Milla, presidente del Colegio Hondureño de Economistas (CHE) capítulo noroccidental.

Para el economista, si bien otros países de la región también recurrieron a la deuda, “lo más importante en un endeudamiento es que exista realmente un plan de acción de en qué se va a gastar ese dinero, porque no es solo decir ‘tenemos una forma de justificar este endeudamiento, que es el covid’, sino que exista un plan de ejecutoria”.

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De lo contrario, Milla explicó que el país solo seguirá endeudándose y aumentando el gasto corriente. “Si no hay un sentido de transparencia, vamos a seguir malgastando el dinero”.

En los siete primeros meses del año, la deuda externa hondureña alcanzó los 10,795.9 millones de dólares (269,897.5 millones de lempiras), lo que supone un alza de 19.5% respecto al mismo período de 2019 y equivale al 37% del producto interno bruto (PIB), informó el Banco Central de Honduras (BCH).

En términos absolutos, el endeudamiento externo de Honduras aumentó en 1,764,8 millones de dólares (19.5%) respecto a los 9,031.1 millones de entre enero y julio del año pasado.
El alza se justifica, según el Banco Central, por la utilización neta de 1,245.4 millones de dólares y una variación cambiaria desfavorable que aumentó el saldo en 32.9 millones.

El informe señala, además, que el 92.3% del total de la deuda (9,963.8 millones) se contrató a mediano y largo plazo, y el 7.7% (831.2 millones) a corto plazo.

Honduras recibió en el período de referencia desembolsos por 2,152.5 millones de dólares, es decir, 1,216.3 millones más que en los primeros siete meses del año pasado, y el 66% de los recursos fueron percibidos por el sector público.

Del total de la deuda, 8,954.8 millones de dólares corresponden a la deuda del sector público, es decir, un 22.5% más a los 7,306.7 millones de los primeros siete meses del año pasado.
Por acreedores, el 59.2% (5,302.7 millones de dólares) de la deuda externa se contrató con organismos multilaterales, 27.5% (2,459.4 millones) con instituciones financieras y proveedores, y el 13.3% (1,192.7 millones) con bilaterales.


Para el próximo año

La Secretaría de Finanzas presupuestó L288,145.1 millones de lempiras para el funcionamiento de las instituciones públicas para el ejercicio fiscal 2021.

La administración central del Estado tendrá un presupuesto de L162,435.7 millones; pero solo podrá financiar con impuestos y recursos propios el 63.2% (L102,629 millones).
En tanto, el 36.8%, equivalente a L59,806.7 millones, prevén cubrirlo con emisión de deuda tanto interna como externa.

Para la administración descentralizada, Finanzas propone 125,709.4 millones de lempiras para 2021, de los cuales solamente L4,112.5 millones serán financiados con fondos externos y el resto con fondos propios y del tesoro nacional.

El pago de deuda absorberá el 25% del Gobierno en su administración central, que son L41,352.4 millones, es decir, que se pagarán 113.3 millones diarios por deudas adquiridas.
“Si uno analiza el presupuesto de 2021, da la sensación de que vamos a seguir en el mismo camino, porque está inclinado más que todo al gasto corriente y hay poca inversión, esto implica que el aparato productivo debe generar esa riqueza para apalancar el presupuesto y pagar el presupuesto”, dijo Milla.

La Secretaría de Finanzas ha sido autorizada por el Congreso Nacional a contratar hasta $2,500 millones entre 2020 y 2021 para enfrentar la pandemia de coronavirus, que ha causado más de 2,400 muertos y cerca de 82,000 contagios desde marzo pasado, según cifras oficiales del Sinager.

Durante su participación en el foro virtual ¿Y ahora qué? el camino hacia la reactivación económica que organizó días atrás la Universidad Tecnológica Centroamericana (Unitec), el economista y docente Hugo Noé Pino recordó que al 31 de diciembre de 2019, el nivel de endeudamiento implicaba casi un 50% del PIB nacional.

“Y que con lo aprobado por el Congreso Nacional se puede llegar hasta 55%, que es el límite que establecieron. Hay muchas cosas que hacer y por ello hay que priorizar, porque los recursos son escasos”, agregó.

En esa misma conferencia virtual, la expresidenta de la Comisión Nacional de Bancos y Seguros (CNBS) Ana Cristina Pereira dijo que tomará tiempo restablecer las condiciones fiscales que el país tenía antes de la pandemia del covid-19.

“La caída de ingresos es un fenómeno que no solo se manifestará en 2020, sino que en los próximos años, probablemente hasta 2023.

Entonces no vamos a retornar a las condiciones fiscales normales que venía teniendo el presupuesto público antes de la pandemia”.

Para la analista, el actual período de gestión de las finanzas públicas “se debe abordar de una manera estratégica. Creo que es más que nunca importante que las autoridades fiscales tengan el control del centavo, porque la escasez de recursos fiscales que va a haber en este período va a abrir la necesidad de tomar acciones importantes en la forma en cómo se endeuda el país”.

La Prensa