Palmerola pide otros 51.3 millones de dólares por efectos de pandemia

La concesionaria del aeropuerto de Palmerola asegura que no están pidiendo fondos adicionales, sino que apelan a la figura de arreglo directo con el Gobierno de Honduras.

Tegucigalpa.

Controversia ha generado la petición que formuló Palmerola International Airport al gobierno de Honduras en el que solicita un ingreso adicional de 51.3 millones de dólares (más de 1,280 millones de lempiras), debido a las pérdidas a futuro que dejará la pandemia del coronavirus.

En una carta enviada a Leo Castellón, presidente de la Superintendencia de Alianza Público Privada (SAPP), la concesionaria explica que los efectos de la pandemia implicarán al aeropuerto de Comayagua una reducción de 1,149,000 pasajeros en los primeros doce años de operación.

La pérdida de estos pasajeros se traduce en una reducción del 29% de los pasajeros esperados según el modelo financiero vigente, sostiene la misiva, que fue firmada por Lenir Pérez, representante legal de Palmerola International Airport.



En ese sentido, la concesionaria del aeropuerto de Palmerola indicó que "es urgente que el contrato sea adecuado" para beneficio de las partes por lo que propone hacer uso de la alternativa del "arreglo directo" con el gobierno de Honduras.

La solicitud de los 51.3 millones de dólares por parte de Palmerola International Airport ha causado polémica ya que no sería la primera vez que el contrato, entre la concesionaria y el gobierno hondureño, sea modificado.

El planteamiento de Palmerola aduciendo la caída de los pasajeros en los primeros 12 años de operación se formula a menos de dos meses para que concluya la concesión de los aeropuertos Ramón Villeda Morales, Toncontín, Juan Manuel Gálvez y Golosón, que actualmente son administrados por Interairports o Aeropuertos de Honduras.



A pesar que el término de la concesión está por cumplirse, el Gobierno no ha convocado a ninguna licitación pública para ampliar la concesión de los citados cuatro aeródromos.

El pasado 5 de diciembre, el Congreso Nacional aprobó que el aeropuerto de Toncontín fuese concesionado y trasladado sin licitación a la empresa Aeropuerto Internacional de Palmerola, y analistas temen que lo mismo se haga con el resto de los aeródromos nacionales.

En diciembre de 2019 el Congreso Nacional aprobó la ampliación por cinco años más de la concesión otorgada a Palmerola International Airport.

Comunicado de Palmerola

Tras la polémica surgida entre distintos sectores de la sociedad hondureña, Palmerola International Airport emitió un comunicado asegurando que es "totalmente falso que esta concesionaria haya solicitado el Gobierno un desembolso de fondos adicionales".

La misiva agrega que en la carta enviada a la SAPP se expresa que se propone "hacer uso de la alternativa de Arreglo Directo y así ambas partes encontraremos una figura que no impacte al Gobierno de Honduras con erogaciones adicionales".

Peter Fleming, director ejecutivo del Plan Honduras 20/20 afirmó que "no estamos pidiendo erogación por parte del Estado, lo que queremos es sentarnos y buscar soluciones".

Concesión de Palmerola

La concesión para el diseño, construcción, financiamiento, operación y mantenimiento del Aeropuerto Internacional de Palmerola fue otorgada a Palmerola International Airport por el Estado de Honduras y aprobada por el Congreso Nacional, en junio de 2016, mediante el decreto legislativo número 71-2016 y publicado en el diario oficial La Gaceta #34,060, de ese mismo año.

La empresa solicitó la extensión de la concesión de 30 a 35 años, de los cuales cinco comprenden todo el proceso de diseño y construcción del Aeropuerto Internacional de Palmerola y 30 serán de operación, aquí se contempla la compensación por el atraso de fondos de los cooperantes y otras demoras que son propias de este tipo de proyectos, que no son responsabilidad de la concesionaria pero que si le estaban representando pérdidas.

El Aeropuerot de Palmerola representará una pésima inversión para el Estado de Honduras que por cerca de 30 años no recibirá ni un centavo de la administración y operación del citado aeródromo, ni tampoco del pago de impuestos.

La Prensa