Inversión pública debe liderar reactivación económica en Centroamérica

Entre suspensiones, despidos y reducción de sueldos, empresas privadas sufren efectos de la crisis. “No es momento de dejar de invertir”, alerta Dante Mossi, presidente del BCIE.

Por la falta de una reapertura económica equilibrada y responsable, el 60% de pequeñas empresas en la región están operando parcialmente.(Photo by ORLANDO SIERRA / AFP)
Por la falta de una reapertura económica equilibrada y responsable, el 60% de pequeñas empresas en la región están operando parcialmente.(Photo by ORLANDO SIERRA / AFP)

SAN PEDRO SULA.

La cuarentena obligatoria ante la pandemia del covid-19 ha descapitalizado a más del 80% de las empresas en Honduras, muchas de ellas obligadas a cerrar sus operaciones.

El porcentaje se repite en menor o igual escala al resto de Centroamérica donde, particularmente en el Triángulo Norte, los índices de economía informal son mayores al 60%.

A nivel nacional, los poco más de cuatro meses de confinamiento han dejado a más de 150,000 personas con contratos suspendidos, una situación que por decisión de la Secretaría de Trabajo y Seguridad Social (STSS) se extenderá otros dos meses.

A esa población se suman las más de 50,000 empleados que han sido despedidos, cifra que según prevén economistas del Foro Social de la Deuda Externa de Honduras (Fosdeh) podría totalizar 200,000, por lo que la tasa de desempleo pasaría de 5.7 a 13%.

Otra gran parte de trabajadores del sector empresarial, que perciben más del salario mínimo, aceptaron recortes de entre 10 y 20% a sus salarios mensuales para mantener los empleos.

“Mientras la economía esté paralizada las empresas no podrán hacer más erogaciones en favor de los trabajadores, por eso la suspensión de los contratos va dirigido en ese sentido”, dijo Armando Urtecho, director ejecutivo del Consejo Hondureño de la Empresa Privada (Cohep).

Esta gremial, junto con la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (Unah), Cámaras de Comercio y con el apoyo de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (Usaid), lideran el análisis de resiliencia empresarial, una serie de encuestas que realizan de forma periódica a las empresas para consultar el impacto de la crisis sanitaria en sus negocios.

“Este ha sido un gran sacrificio, donde hemos perdido medio millón de empleos entre despidos y suspensiones. Las empresas están sintiendo el impacto y están haciendo malabares para mantenerse a flote”, dijo Gabriel Molina, gerente de Empresas Sostenibles del Cohep.

Impacto de la pandemia en las empresas de Centroamérica: La Federación de las Cámaras de Comercio del Istmo Centroamericano (Fecamco) realizó entre los agremiados una encuesta entre las fechas del 15 de junio al 13 de julio, cuyos resultados desnudaron la crisis por el impacto del covid-19 en los últimos meses.
- 85% Según los sondeos de la Fecamco sobre alrededor de 3,000 empresas en CA, entre el 85% y 92% señalaron una disminución de ventas y otros impactos que van desde falta de liquidez, problemas para adquirir bienes e insumos y fuertes reducciones y suspensiones de personal.
- 42% El impacto al empleo ha sido fuerte y las empresas encuestadas en CA señalaron que han tenido que tomar medidas como despedir, suspender o ambas. Las que han tenido que despedir lo han hecho en promedio del 27% de su personal. Las que han suspendido lo han hecho en un 42% de su personal.
- 85% El impacto en la mipymes ha afectado directamente la competitividad de la región. Un 85% de este grupo indicó que sus ventas han disminuido y un porcentaje considerable de encuestados indicó que esta caída en sus ventas es en más de un 75%.
- 48% De las empresas encuestadas pertenece al sector servicios, seguido por el 38% del sector comercio y la industria en menor medida con un 14%, de un total de 3,000 empresas encuestadas de CA.
- 92% Del total de empresas encuestadas, un 92% señaló que sus ventas habían disminuido, lo que ha las ha llevado a tener que recortar personal y a suspender empleados.
- 60%. Las empresas siguen afectadas por la falta de una reapertura económica. El 60% dijo que están operando parcialmente, y de estas el 50% lo hace por debajo del 40% de sus capacidades.

Región

Igual que Honduras, el resto de Centroamérica afronta una “contracción (económica) severa”, algo no visto desde la Gran Depresión de los años 30, como consecuencia del coronavirus, alertó durante una entrevista con la agencia Efe el presidente del Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE), Dante Mossi, quien aseguró que los países centroamericanos registrarán los próximos meses cifras “más graves” que las causadas por fenómenos naturales, como el huracán Mitch, que en 1998 dejó cuantiosas pérdidas materiales y miles de muertos.

“En la medida que comencemos a salir de la emergencia sanitaria nos vamos a encontrar con una crisis económica sin paralelo”, enfatizó, ya que la crisis provocada por la pandemia puede destruir millones de puestos de trabajo en la región debido al cierre de empresas.

En su opinión, las políticas “muy agresivas” implementadas por la región, especialmente el Triángulo Norte de Centroamérica (El Salvador, Guatemala y Honduras) han sido “buenas”, porque han “limitado el escenario pesimista” de llegar a tener hospitales insuficientes para atender la pandemia.

“A pesar de que hay insuficiencia de atención médica, no es a niveles catastróficos como se había dado un posible escenario cuando comenzó la pandemia”, precisó Mossi, de nacionalidad hondureña.

Mossi espera que en las próximas semanas la región pueda controlar el “crecimiento acelerado” de contagios de la enfermedad y luego comience a “planificar lo que vamos hacer el día después”.

La agricultura e infraestructura no han sido dañadas por la covid-19, por lo que los Gobiernos tendrán que “endeudarse para poder estimular el gasto público”, enfatizó.

Invertir

Señaló que, según el Fondo Monetario Internacional (FMI), “no es el momento de dejar de gastar, no es el momento de ser austeros, lo contrario, es el momento en el que los Gobiernos tienen que comenzar a usar su poder privilegiado de la economía para disparar la inversión, el gasto”.

Esto solo se logra, añadió, con “endeudamiento público”, pero los Gobiernos deben analizar hasta donde se pueden endeudar para “arrancar su economía”.

Destacó el caso de Panamá, país que ha reactivado “con mucha fuerza” las asociaciones público-privadas como una manera de “minimizar el gasto del Estado en infraestructura básica, pero que generé empleo”.

Las pequeñas y medianas empresas que han estado cerradas por la crisis tendrán acceso a un crédito a través de la banca privada, “sin pagar nada por dos años y pagarán su préstamo en cinco (años)”.

“Es urgente, prioritario, que se derrote el contagio de covid-19 para comenzar a trabajar en la economía de los países centroamericanos”, agregó.

Mossi espera que los próximos seis meses la actividad económica de los países centroamericanos sea liderada por “ese gasto público”, mientras el sector privado se reactiva.

“Nos vienen seis meses muy duros y tenemos que realmente apoyar a los Gobiernos para que hagan lo correcto, va a ser crítico para evitar problemas sociales mayores”, enfatizó.
Instó a “aprender a coexistir” con el virus porque la vacuna no estará lista en el corto plazo”.

La Prensa