Rigurosos controles reducen circulación de personas en capital de Honduras

Pequeños incidentes se dieron en la zona de los mercados, ya que vendedores querían trabajar.

La Policía Nacional está en la zona de los mercados y se supervisa que negocios no autorizados cumplan medida de cierre por alto contagio.
La Policía Nacional está en la zona de los mercados y se supervisa que negocios no autorizados cumplan medida de cierre por alto contagio. /

Tegucigalpa, Honduras.

En el primer día de regreso a la fase cero en la capital fue notoria una menor circulación de personas, sobre todo en el área de los mercados en Comayagüela, donde no se vio el acostumbrado desplazamiento de vendedores y compradores.

El cerco que estableció la Policía evitó que se incumpliera la disposición y los vendedores realizaran sus actividades. Fue como a las 7:00 am que las cosas parecieron salirse de control, cuando en la quinta avenida un grupo de vendedores trataba de impedir el acceso de compradores a un supermercado.

Esto generó un zafarrancho que terminó cuando la Policía lanzó bombas lacrimógenas para retornar a la calma. Unos alegaban qué los supermercados sí abrían y los mercados no, asegurando que ellos viven del día a día.

Luego, la paz regresó y no hubo mayores incidentes. Mientras, los negocios no autorizados, en su gran mayoría, acataron la disposición de no abrir los establecimientos. Hubo mayor rigurosidad en los operativos para asegurarse de que solo circulara el dígito autorizado para visitar bancos, supermercados, farmacias y gasolineras.

Acertado

El retorno a la fase cero es una disposición que ve con buenos ojos el infectólogo Tito Alvarado.

Él asegura que por la falta de cumplimiento de normas, especialmente en los mercados de Comayagüela, como el Colón, Las Américas, San Isidro, Zonal Belén y Mamachepa, y en Tegucigalpa, el San Miguel, fue acertado. “Muchas personas olvidaron el distanciamiento social, la mascarilla y se comportaron como si no pasara nada. Eso trajo este cierre y es una buena medida tomada por la mesa multisectorial en vista del alza de contagios en la capital. Ha sido lo más prudente y acertado”, dijo Alvarado.

Mientras, el presidente de la Cámara de Comercio e Industrias de Tegucigalpa (CCIT), José Luis Rivera, dijo que el cierre de las actividades en el Distrito Central es un paso atrás en la economía; sin embargo, lo más importante siempre serán las vidas.

“Lo más importante en este momento es preservar las vidas, y aún se no puede vivir cotidianamente con tanto riesgo de contagio alrededor. El colapso en los hospitales no es debido al reinicio económico que tuvo el país el 8 de junio, ese aumento de casos son de antes del reinicio económico”, aseguró Rivera.

El presidente de la CCIT dijo que las empresas que reanudaron actividades adoptaron las medidas de seguridad, pero que hubo sectores del comercio que no acataron las disposiciones y parecían trabajar con normalidad.

La ministra de Salud, Alba Consuelo Flores, dijo que se tomó la decisión de cerrar nuevamente la capital porque puede venirse un desborde sin precedentes del covid-19.

“Es bastante difícil la situación para los hospitales públicos de la capital, pues sabemos que se está rebasando la capacidad de respuesta”, aseguró.

Las autoridades policiales informaron que los controles de circulación son más estrictos y que todo el que circule sin ser su día para visitar los establecimientos autorizados será detenido por 24 horas, ya que buscan evitar el contagio.

La Prensa