Pacientes renales temen quedarse sin su tratamiento

Salud no ha renovado el contrato con Diálisis de Honduras.

En San Pedro Sula hay más de 700 pacientes renales que acuden a tratamiento.
En San Pedro Sula hay más de 700 pacientes renales que acuden a tratamiento.

San Pedro Sula.

Los pacientes renales están preocupados, ya que desde julio del año pasado se venció el contrato que la Secretaría de Salud tiene con Diálisis de Honduras, empresa proveedora del servicio de hemodiálisis, y hasta la fecha no ha sido renovado.

Los más de 3,700 enfermos renales a nivel nacional temen quedarse sin el vital tratamiento porque además de que el contrato no ha sido renovado la Secretaría de Salud tiene una deuda de 175 millones de lempiras con la empresa.

“Desde julio del año pasado no se cuenta con un contrato y como pacientes y familiares nos preocupa bastante. Ya se tiene un año de no estar con un respaldo jurídico y eso pone en riesgo la salud de los pacientes renales. Agradecemos a Diálisis de Honduras porque a pesar que el contrato no ha sido renovado y no se le ha pagado el tratamiento no se ha dejado de dar a los pacientes”, dijo Enrique Flores, delegado de la Asociación Latina de Pacientes Renales (Alpar).

COVID-19

La pandemia del nuevo coronavirus también ha afectado a los enfermos renales, uno de los grupos vulnerables, ya que más de una decena ha dado positivo por COVID-19 en San Pedro Sula.

De acuerdo con lo manifestado por Flores, la Secretaría de Salud no ha socializado los lineamientos de seguridad para estos pacientes, ya que corren el riesgo de contagiarse cuando acuden a los hospitales a reclamar el medicamento. Agregó que han conseguido donaciones de mascarillas, gel de manos y jabón para dotar a estos enfermos.

Flores aseguró que en el caso de Diálisis de Honduras está siguiendo los protocolos de bioseguridad porque a los pacientes antes de ingresar en las instalaciones se les toma la temperatura, y de presentar algún síntoma de COVID-19 se les hace una prueba rápida, y si esta da positiva se les practica una PCR y mientras se espera el resultado se le da el tratamiento en una sala aislada para evitar contagiar a los demás. De ser positivos son enviados al hospital Mario Rivas para recibir su diálisis.

Tal es el caso de José Nolasco (de 28 años) originario de Lepaera, Lempira, quien hace nueve años fue diagnosticado con insuficiencia renal y que recibe el tratamiento en San Pedro Sula.

El joven desde el jueves de la semana pasada presenta fiebre, y el martes de esta semana acudió al Colegio de Ingenieros a que le hicieran el hisopado nasofaríngeo, pero aún no conoce el resultado de la prueba.

“Tengo ocho días con fiebre, pero no he sentido ningún otro síntoma, me hicieron la prueba en el Colegio de Ingenieros, pero no me dieron medicamento; por mi enfermedad me dijeron que el nefrólogo me tenían que dar las medicinas”, contó Nolasco.

La Prensa