Kevin Álvarez sobre su futuro: “No renuncio a mi sueño, está descartado regresar a Honduras"

El defensor hondureño nos habló sobre su futuro luego de que no ha podido consolidarse en Suecia.

Kevin Álvarez se quedará jugando en Suecia en donde peleará por un puesto en el 11 titular del IFK Norrköping.
Kevin Álvarez se quedará jugando en Suecia en donde peleará por un puesto en el 11 titular del IFK Norrköping.

Suecia.

En Suecia, el confinamiento por la pandemia del coronavirus ha sido leve. La vida corre casi con normalidad. Hay pequeñas restricciones, pero en general todos los comercios están abiertos. En ese ambiente vive Kevin Álvarez, lateral derecho hondureño que lucha por triunfar en el Norrkoping del país escandinavo.

Diario LA PRENSA tuvo una reveladora conversación con el exolimpista, quien no ha podido destacar como esperaba en el fútbol sueco.

Imagino que está enterado de cómo está la situación en Honduras.

Cuando hablo con mi mamá me dice que ya hay gente en las calles pidiendo, ya sea comida o un par de lempiras para llevar alimento a sus hogares. Todo eso es difícil.

Usted fue solidario con la vecindad donde vivía.

Sí, soy así. Creo que no es necesario ser millonario para ayudar al prójimo. Siempre que estoy en Honduras visito esa cuartería en la que viví casi toda mi niñez y todavía vive gente ahí que me conoció. Sé que ahí hay una necesidad, tomé una decisión de mandarles algo.

Hablando de usted, ¿en este momento cómo ve su futuro en el Norrkoping?

Yo me quedo con el equipo. Ya hablé con mi agente y a petición de ellos me quedo.

¿Por cuánto tiempo más se quedará?

No sé, tengo este año y dos más de contrato, entonces no sé. Vamos a ver qué pasa. No puedo escribir el mañana si no sé si amanecerá.

Quizá no ha sido como usted lo pensaba, pero ¿está dispuesto a seguirla peleando?

No renuncio a mi sueño. Me he rodeado de personas que me han ayudado a oxigenar la cabeza, porque ahí es donde uno tiene que estar más fuerte. Y no es justo, como dicen, estar tirando mier... a otra persona que escucha problemas de uno. Por eso me dedico a trabajar enfocado en lo que quiero.

¿No se ha desesperado?

No voy a negar que el año pasado me entró una desesperación; venía de estar en el equipo más grande de Honduras, salí campeón y jugué Olimpiadas. Y salí de ahí a un país donde no conocía nada, una cultura totalmente diferente. Fue difícil.

Desde su corazón, ¿por qué cree que le ha costado tanto en Suecia?

Cuando uno viene de un país subdesarrollado se da cuenta que está a años luz de jugar a un alto rendimiento. Gracias a Dios se me dio la oportunidad de venir joven y estar aprendiendo, no manejaba el idioma y todas esas cosas. Había un equipo ya compacto. Tendría que haber sido Messi para que llegara y me dieran la camiseta.

Hay que tener mucha madurez para asumirlo porque imagino que usted iba ilusionado.

Sí, es como cuando te enamoras. A veces la ilusión es muy alta, pero ya cuando estás en la relación es otra y viene la desilusión, pero no te puedes echar a morir. Lo veo por ese lado. Siempre tenés que estar en la disposición de aprender cosas nuevas.

¿En este momento no se plantea regresar a Honduras?

Por los momentos, no. Por ahí vi una página que decía que regresaba a Marathón, pero eso lo descarto. En algún momento le dije al técnico Héctor Vargas que me sentía mal aquí porque no tenía participación, pero eso es como todo jugador que no tiene minutos. Ahora siento que estando en Europa estoy más cerca de alcanzar muchas cosas.

¿Totalmente descartado cualquier equipo del fútbol hondureño, entonces?

Sí, por el momento está descartado regresar a Honduras. En un futuro cuando ya no se presente ninguna oportunidad en el extranjero volveré y ojalá tenga las puertas abiertas.

¿Y esta inactividad con el equipo cree que le ha cerrado las puertas de la Selección?

Siento que lo de la Selección absoluta siempre me lo han negado. Tuve la oportunidad de debutar en la mayor con el profe Pinto, después fui convocado a dos microciclos. La Selección va a llegar en su momento y no me desespera, no llevo afán. No me voy a desesperar por tomar una decisión a la ligera, la prioridad es la familia y punto. A la H te van a llamar si estás bien.

En la vida hay que soñar, ¿usted le apunta a alguna liga o algún equipo europeo en específico?

Soy un loco soñador. Hablo, grito y me entristezco solo, pero soy muy soñador. El poder de la mente es la atracción, entonces yo quiero atraer cosas buenas, por muy difícil que sea el camino.

¿Y en qué camisa se ve?

Siempre he dicho que me gustaría jugar en la liga italiana y en un futuro en la liga mexicana, me gusta mucho. Entonces vamos a trabajar fuerte y que Dios sea el que abra el camino. Por ahí vi que un jugador que llegó al Real Madrid jugó en Marathón(brasileño Julio César Santos), entonces a veces un paso para atrás son muchos para adelante. No le tengo miedo al fracaso ni al futuro.

¿Por qué le atrae Italia?

Es que crecí viendo a Rambo, a Edgar, a David y dije: ‘Pucha, qué bonito que hay jugador hondureño que levanta gente por las mañanas a ver un partido de fútbol’, entonces pensé que ojalá un día se me dé la bendición que digan -hoy juega Kevin, loco- son cosas que uno sueña.

Me queda claro que no está vencido.

Nunca me doy por vencido. No ocupo amor, a veces mi mamá me regaña porque dice que me pierdo, pero siento que no ocupo a nadie, solo que Dios me dé fuerza. Nunca me doy por vencido, mientras tenga salud no voy a renunciar a alcanzar mi sueño.

La Prensa