Ordenan a habitantes de Miami Beach no salir de casa por coronavirus

Las autoridades también prohibieron las reuniones públicas y privadas.

MIAMI BEACH, FLORIDA - MARCH 23: Ababel Nador (L) and Francisco Pontecorvo wait for a bus after leaving the Ramada hotel for another hotel on March 23, 2020 in Miami Beach, Florida. Miami Beach ordered its hotels closed to visitors in an effort to slow the spread of COVID-19.   Joe Raedle/Getty Images/AFP
MIAMI BEACH, FLORIDA - MARCH 23: Ababel Nador (L) and Francisco Pontecorvo wait for a bus after leaving the Ramada hotel for another hotel on March 23, 2020 in Miami Beach, Florida. Miami Beach ordered its hotels closed to visitors in an effort to slow the spread of COVID-19. Joe Raedle/Getty Images/AFP /

Miami, Estados Unidos

Las autoridades de Miami Beach, Florida, anunciaron este lunes a sus residentes la orden de quedarse en sus casas a partir de la medianoche y prohibieron las reuniones públicas y privadas, sin importar su cantidad de participantes.

Los residentes solo podrán salir para realizar actividades esenciales como la compra de suministros médicos y alimentos -los restaurantes podrán proveer servicio de delivery- y la actividad bancaria; actividades recreacionales en áreas que no se encuentren cerradas; eventos religiosos, durante los cuales las personas deberán respetar las distancias mínimas de separación; el cuidado de familiares o amigos; y el trabajo en actividades esenciales autorizadas por las autoridades de la ciudad.

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Además, el documento remarca la necesidad de implementar medidas de distanciamiento social tales como mantener una separación de al menos dos metros entre personas; lavarse regularmente las manos por al menos 20 segundos, estornudar o toser en el pliegue del codo y no las manos, limpiar superficies con las que se esté en contacto y evitar estrechar las manos de otras personas.

La decisión sigue el camino de los estados de Nueva York, California, Connecticut, Nueva Jersey e Illinois y representa una nueva escalada de las medidas de aislamiento social destinada a reducir el avance del coronavirus en el territorio. El 20 de marzo las autoridades habían ordenado el cierre de todos los hoteles y alojamientos turísticos debido a la pandemia.

“Nuestros hoteles han sido siempre la sangre de nuestra economía, así que cerrarlos no es algo que hacemos en forma impulsiva”, dijo el alcalde de Miami Beach, Dan Gelber, en un comunicado. “Pero en este momento, tan doloroso como es, la realidad es que no podemos ser un destino turístico”, agregó.

A la tarde del lunes, el estado de Florida había confirmado 1.171 casos de coronavirus y 14 muertes. La mayor cantidad de infecciones se registró justamente en el condado de Miami-Dade, con 267. No obstante, de momento ninguna de esas personas ha perdido la vida.

Casos crecientes

Estados Unidos confirmó 41.708 casos positivos, convirtiéndose de esta manera en el tercer país con mayor cantidad de contagios, solo por detrás de China (81.496) e Italia (63.927). Además, confirmó 573 muertes, lo que ubica al país en el sexto lugar de la lúgubre lista a nivel mundial.

La pandemia ya alcanzó los 50 estados de la Unión. Nueva York, que tiene el 6 por ciento de la población de Estados Unidos, acumula alrededor de la mitad del total de positivos en el país. El estado tiene el mayor número de casos, con más de 15.000 contagiados, de los que la ciudad acumula más de 9.000 y 63 de las 114 muertes. No obstante, las cifras siguen en aumento y cambian rápidamente porque el estado tiene ahora capacidad para realizar más pruebas, con 200 laboratorios, públicos y privados operando.

Para frenar el rápido crecimiento, Nueva York elevó las restricciones, que entraron en vigencia este lunes, en un plan que el gobernador Andrew Cuomo ha llamado “Nueva York en Pausa” y afectará a unos 19 millones de personas. Al sumar los residentes de los otros estados que se encuentran en condiciones similares, el resultado implica que más de un tercio de la población del país está bajo medidas más o menos severas de confinamiento.

Sin embargo, autoridades locales y estatales en todo el país han advertido sobre un empeoramiento de las consecuencias, de no mediar una intervención federal más contundente, que ellos consideran necesaria.

“Lo peor aún está por venir”, dijo el alcalde de Nueva York, Bill de Blasio. De Blasio predijo que los hospitales de la ciudad enfrentarán una escasez importante de equipamiento de protección en los próximos días a menos que se tomen acciones drásticas.

Al respecto, Trump anunció este domingo que ordenará la instalación de hospitales de campaña con un total de 4.000 camas en Nueva York, Washington y California, mientras republicanos y demócratas intentan ponerse de acuerdo para aprobar un plan de choque económico de cerca de un billón de dólares.

La Prensa