Hondureña con coronavirus en Nueva York cuenta el calvario que vivió por el virus

La hondureña Darla Puerto, originaria de Tocoa, Colón, se puso en cuarentena antes de conocer los resultados de las pruebas de Covid-19.

La joven es originaria de Tocoa, Colón.
La joven es originaria de Tocoa, Colón.

Nueva York, Estados Unidos

Los residentes de la ciudad de Nueva York están siendo fuertemente afectados por la pandemia del coronavirus, los neoyorquinos contagiados se cuentan por cientos y el número se incrementa en proporciones alarmantes.

La hondureña Darla Puerto, originaria de Tocoa, Colón, resultó positiva en la prueba de coronavirus que de forma preventiva y por el bienestar de su familia se practicara, sus días han sido muy grises desde aquel entonces y aunque no ve la luz al final del túnel, se mantiene optimista y confiada que tendrá una pronta recuperación.

“Es una cosa que pasó de un día para otro, al salir de casa me sentía muy bien, fui a comer y al llegar al restaurante empecé a sentir los síntomas, me sentí muy débil y con rapidez todo empeoró, no me sentía en capacidad de tomar el tren para ir a casa, ya que los mareos eran muy fuertes, tenía molestias en los ojos, me sentía muy caliente y los dolores de cabeza eran continuos", indicó la joven hondureña desde Nueva York.

A través de los años Darla, ha hecho del ejercicio y buenos hábitos alimenticios parte importante de su vida, sin embargo, en aquel momento sintió que se enfrentaba a algo nuevo, entendió que la sinceridad con su familia y la responsabilidad de buscar ayuda medica era algo primordial.

Los malestares iniciales fueron de mal en peor, la siguiente mañana despertó con una constante tos, altas temperaturas y dolores en el cuerpo, con inmediatez llamó a las autoridades, quienes le dieron una respuesta inesperada.

“Llamé al hospital y me parecía que ellos no me querían atender, sus respuestas no me convencían, mi salud empeoraba y no podía esperar por ellos, por lo que llamé al 311, me hicieron una serie de preguntas haciendo énfasis en que si había estado en contacto con alguien que viniera de Italia, como yo podía respirar bien; ellos me decían que no había problemas y les insistí que mi padre trabaja con jóvenes y que no deseaba que el y ellos se contagiaran, me dijeron que no podían hacer nada por mí, ya que yo, era muy joven y que eso no era una prioridad”, indicó con tristeza la hondureña.

¿Qué pasó una vez que se negaron a atenderla?

Me molesté e insistí, les exigí que necesitaba realizarme el examen, me dejaron muy claro que ellos no podían hacer nada por mí, continué buscando opciones para salir de la duda, entonces llamé a esta clínica a las 2:00 pm y una hora después, ya tenía la cita para hacerme el examen, desde el día que me lo realizaron, hasta hoy me confirmaron que soy portadora del coronavirus.

“Hay mucho desconocimiento de lo que se debe hacer con este virus, estando en la clínica ellos me aseguraban que yo no tenía la infección, me juraban que como podía respirar sin problemas; me encontraba muy bien, pero dentro de mí estaba segura de que estaba contagiada, me dieron medicamentos para resfrió y me pidieron que me quedara en casa, algo que ya estaba haciendo, ya que en mi trabajo nos permitieron trabajar desde allá”, aclaró Darla.

Desde aquel momento, pese a no tener aún los resultados del examen, Darla inició la cuarentena, sus salidas se volvieron muy esporádicas, la mascara y unos guantes le acompañaron en las pocas salidas que realizó. El resultado que supuestamente recibiría tres días después no llegaba y ella con insistencia exigía que se le proporcionaran los resultados, los cuales confirmaron lo que supo desde el primer día, era portadora del coronavirus.

Los síntomas fueron empeorando, el respirar se convirtió en un serio problema y ya, el tener el resultado en mano era inconsecuente, los dolores nunca cesaron en los últimos 10 días, los ojos aún molestan, el cuerpo continúa doliendo, la fiebre no baja, la tos no ha cesado, pero la satisfacción de haber hecho lo correcto prevalece, el próximo objetivo es recuperarse y retomar su vida normal.

¿Cuál ha sido la clave para mejorar su salud en estos días?

Lo más importante de todo es quedarse en casa, ser consientes de que esta enfermedad es terrible y puede acabar con muchas vidas, el tener descanso es muy importante para tener una buena recuperación y el hacer ejercicio, comer saludable y dormir bien te prepara para combatir este tipo de males. Soy una mujer muy fuerte y no tuve nunca la duda que vencería esto y gracias a Dios he sido responsable, al permanecer en casa y no contaminar a nadie más.

¿Qué consejo le darías a tus paisanos de Honduras en este momento tan crítico?

Cuando sientan alguno de los síntomas descansen, si ustedes no creen que esto es verdadero, pueden contagiar a otra persona que podría hasta perder la vida por su irresponsabilidad, mi abuela está en Honduras y le doy gracias a Dios que está allá, porque si la hubiese contagiado ella no iba a sobrevivir, los pulmones te hacen sentir como que te vas a morir y me da terror pensar que una persona mayor pase por esto.

“Mi vida no es como antes, el coronavirus tumbó a una mujer muy fuerte, una persona que vive su vida de la manera correcta, espero que la gente de mi país no lo tome a la ligera, aún estoy muy mal, me siento enferma, estoy muy débil y sigo manifestando cada uno de los síntomas. Tomen las precauciones debidas y por favor quédense en casa, si no lo hace por usted, hágalo por su familia¨, finalizó Darla Puerto.

La Prensa