Con extrema vigilancia e higiene, ceibeños evitan propagación del Covid-19

La ciudadanía salió ayer a los supermercados para abastecerse de alimentos, protegidos y siguiendo los cuidados de bioseguridad.

Los ceibeños están tomando conciencia sobre los efectos que podría dejar el coronavirus. La Policía estuvo vigilante ayer en las afueras de los supermercados.
Los ceibeños están tomando conciencia sobre los efectos que podría dejar el coronavirus. La Policía estuvo vigilante ayer en las afueras de los supermercados.

LA CEIBA.

Para el doctor Florentino Martínez, vocero del Sistema Nacional de Gestión de Riesgos (Sinager), “una constante vigilancia epidemiológica y las medidas extremas que se tuvieron que imponer por parte del Gobierno” han sido fundamentales para que a la fecha el coronavirus no se haya expandido en el departamento de Atlántida, a pesar de que en esta zona haya un caso positivo de Covid-19.

Aunque el doctor es consciente que la situación podría empeorar en los próximos días.

“Esto podría revertirse, es un poco incierto porque no sabemos qué otras personas han llegado a la ciudad, ya que la frontera terrestre es incontrolable. Por eso es crucial la educación en la población en estas dos semanas para evitar el contagio. Hacemos un llamado a la ciudadanía para que tome las medidas correspondientes de higiene y se mantengan en casa. Se debe evitar el contacto humano en estas dos semanas”, agregó Martínez.

Las autoridades sanitarias manifestaron que en la unidad de coronavirus, instalada en el Hospital Atlántida, solo se encuentra una persona que ingresó el miércoles como sospechosa de síntomas de coronavirus, de tres que se tenían. Se está a la espera de los resultados correspondientes. La paciente con Covid-19 en esta ciudad se mantiene estable y en aislamiento en su domicilio.

Periodo

Los ceibeños madrugaron ayer para abastecerse de alimentos en los supermercados que abrieron sus puertas, luego que el Gobierno suspendiera el toque de queda absoluto en un horario de 7:00 am a 4:00 pm.

“Vine a comprar comida porque ya se nos había acabado. Ya era necesario que abrieran porque también en las pulperías que estaban abiertas ya estaban vendiendo no hay. Tuvimos que venirnos caminando porque el transporte sigue parado”, dijo Delia Matute, una habitante del bario Sierra Pina. Las interminables filas también estaban en los bancos y farmacias.

El personal de la Comisión Permanente de Contingencias (Copeco), así como agentes de la Policía Nacional y Municipal, se mantuvieron en las afueras de los establecimientos para asegurar que las personas cumplieran las medidas de restricción a la hora de hacer sus compras. “Se hacen operativos para que se mantengan a un metro de distancia y no haya aglomeración”, dijo Marco López, vocero policial.


La Prensa