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"No quiero morir", dice niño hondureño a Congreso de EEUU

Jonathan Sánchez compartió su historia ante una comité de legisladores en el Congreso.

Jonathan Sánchez compartió ayer su historia, junto con dos jóvenes más, que fueron afectados por la decisión del Gobierno de Trump.
Jonathan Sánchez compartió ayer su historia, junto con dos jóvenes más, que fueron afectados por la decisión del Gobierno de Trump.

Estados Unidos.

Jonathan Sánchez es un hondureño de 16 años que lucha por su vida en Estados Unidos, batalla que podría perder si es deportado a su país.

El joven sufre una enfermadad llamada fibrosis quística, por la cual, desde el año 2016, recibe tratamiento médico en el Children's Hospital de Boston, Massachusetts.

Su historia fue dada a conocer desde el pasado 5 de agosto, cuando el Gobierno de Donald Trump eliminó los permisos para tratamientos médicos.

SÉPALO
La Acción Diferida Médica permitía, por décadas, a personas permaecer en EEUU para recibir tratamientos médicos que existen en sus países. Generalmente los pacientes son niños.

Jonathan llegó junto con sus padres a EEUU hace tres años. Su entrada fue como turistas y posteriormente solicitaron una exención para permanecer en el país durante su tratamiento médico.

El niño hondureño dijo que el Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (USCIS, por sus siglas en inglés) le envió una carta en la que "básicamente me decía que debo abandonar el país en 33 días o voy a ser deportado".

La deportación sería como una sentencia de muerte para Jonathan Sánchez. "Si me regresan a Honduras me muero; no puedo regresar a Honduras", ha sido su reacción desde que conoció la cancelación del permiso para su tratamiento médico en Boston.

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Jonathan y sus padres Mariela y Gary Sánchez fueron entrevistados por el periodista Jorge Ramos de Univision.

"No quiero morir"

El caso del hondureño Jonathan Sánchez es uno de miles de personas de distintas nacionalidades, que han encontrado en Estados Unidos hospitales con especialidades para tratar sus padecimientos, y que en sus países no existen.

Sus pulmones se llenan bastante de flema, entonces al no tener su tratamiento correctamente él moriría

Mariela Sánchez, madre de Jonathan

Ayer, Sánchez y otras dos jóvenes compartieron ante un comité de legisladores en el Congreso sus historias de lucha y cómo ellos y sus familias han sido impactados por la decisión del Gobierno de Trump.

"Empecé a llorar y a decirle a mi mamá "no quiero morir", si regreso a Honduras voy a morir.
Después de esto (la decisión del gobierno) comencé a sentirme cansado mental y físicamente. No he podido dormir bien. Me siento molesto con el Gobierno de Estados Unidos, que canceló este programa", fue parte del mensaje expresado por Jonathan a los congresistas.

¿Qué es la fibrosis quística?

La fibrosis quística, la cual padece el hondureño Jonathan Sánchez, es una enfermedad que afecta varios órganos del cuerpo humano, siendo más afectos los pulmonres, páncreas, hígado y el aparato digestivo.

"En ocasiones me ha pasado que si no hago el tratamiento por un día empiezo a toser bastante, me canso y me cuesta respirar; sufro constantes dolores de estómago y no suelo digerir bien la comida, por lo tanto, eso es lo que me pasa si no lo hago en un día", contó el joven al periodista Jorge Ramos de Univision.

Por tres veces al día Sánchez recibe su tratamiento en Boston, ciudad a la que tuvo que viajar porque en Honduras no hay un hospital que pueda darle la atención médica adecuada.

Jonathan es el segundo hijo de Mariela y Gary Sánchez, una pareja hondureña que ya había tenido una bebé con la misma enfermedad que su hermano, y que desafortunadamente murió.

Los médicos en su país no pudieron dar un diagnóstico de lo que sufría, por lo que con un kit especial tomaron muestras de sangre de su pequeña y las enviaron congeladas a un laboratorio en Estados Unidos.

El resultado fue positivo de fibrosis quística. Cuando recibieron la respuesta del laboratorio su hija ya había fallecido.

La última noticia que recibieron algunos de los pacientes que gozan de la acción diferida para tratamientos médicos fue que volvieran a tramitar sus solicitudes, pero hasta el momento se desconoce si recibieron una respuesta positiva por parte del USCIS.