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Crisis en Argentina: moneda cae más y los precios suben

Para tratar de rescatar el voto de los argentinos, el presidente Macri anuncia aumento al salario mínimo y baja de impuestos Opositor Fernández le critica las medidas tardías.

Un hombre cruza por una tienda de Buenos Aires que está liquidando sus productos. Foto: AFP
Un hombre cruza por una tienda de Buenos Aires que está liquidando sus productos. Foto: AFP

BUENOS AIRES.

La complicada semana que está viviendo la economía argentina, marcada por tres días de fuerte devaluación del peso, comienza a tener su reflejo en el comercio, donde algunos de los vendedores ya suben los precios de sus productos.

Ayer, la moneda argentina continuó su caída en picada al depreciarse 6,19% a 62,18 pesos por dólar sin que anuncios del presidente Mauricio Macri lograran calmar a los mercados tras su derrota electoral del domingo.

El peso ha perdido 25,14% desde el viernes, cuando el tipo de cambio fue de 46,55 por dólar.

Macri busca su reelección en octubre, pero quedó muy rezagado tras las primarias en las que el peronista de centro-izquierda Alberto Fernández consiguió 47% de los votos.

Según confirmó el presidente de la Cámara Argentina de Distribuidores y Autoservicios Mayoristas, Alberto Guida, a medios locales, este aumento en algunos de los productos “ronda entre el 15 % y el 20 %”.

Los datos oficiales sobre inflación de este mes tardarán en llegar, pero consumidores y vendedores locales comienzan a experimentar los efectos de este fenómeno.

Un empresario que regenta varios comercios gastronómicos en el turístico barrio porteño de San Telmo, Alberto Fernández, afirma que “la gente está asustada y no consume”. “Acabo de salir de una perfumería, donde han borrado todos los precios de las cremas, desodorantes, jabones... y marcaron un 30% más el precio que tenía fijo el producto”, detalló Fernández, quien casualmente se llama como el candidato presidencial del Frente de Todos, favorito a hacerse con la Presidencia el 27 de octubre.

Incertidumbre
El Fondo Monetario Internacional no ha comentado los resultados electorales. “La hora de la verdad podría ser el 15 de septiembre cuando el FMI debería desembolsar el próximo tramo del préstamo”, según la firma de análisis Capital Economics.

Aseguró que muchos empresarios “han cerrado los locales diciendo que se van de vacaciones” ante la incertidumbre que genera el futuro económico del país.

No tenemos la economía como para decir que podemos comprar una provisión y a medida que los precios aumentan tenemos que acotarnos un poco en las compras, no podemos comprar una gran cantidad de cosas debido al aumento en los precios”, dijo Mario Miranda, a la salida de un supermercado en el que observó subidas en productos como el aceite y el arroz.

El dólar se disparó, no hay ventas, no hay compras... Está todo muy paralizado, hay mucha incertidumbre”, concluyó Nahuel Viasoni, uno de los muchos argentinos que estos días tienen a la economía como su principal preocupación.

55,8%
acumuló la inflación entre junio del año pasado y junio de 2019, una de las más altas del mundo. “Llegar a fin de mes es una tarea imposible”, admitió ayer Macri.

Aumenta salario. Macri anunció ayer beneficios salariales y recortes de impuestos, en un intento por rescatar el apoyo electoral de sectores cansados de sus políticas de austeridad.

Anunció modestos bonos salariales, una reducción impositiva para los trabajadores y pequeñas empresas, y la congelación del precio de la gasolina durante 90 días. Además habrá un aumento del salario mínimo, actualmente de 12,500 pesos mensuales (208 dólares) y que se encuentra por debajo del costo de la canasta básica, aunque no precisó el monto.

Macri “toma tardíamente estas medidas sin tener en cuenta las consecuencias. Intenta mover el consumo y eso no está mal, pero se deben hacer en un marco de acuerdo de 180 días porque sino es riesgoso”, dijo su rival Fernández. “Es como el padre nuestro que rezan los ateos antes de morir, no sirve”, agregó.

La intención del gobierno es que las medidas abarquen a 17 millones de trabajadores y sus familias, así como a pequeñas y medianas empresas.

Reflejan la necesidad de enfocarse en los sectores que más han sido afectados por la crisis económica y que le dieron la espalda al presidente en las primarias. Muestran la necesidad de recuperar a por lo menos una parte de esos votantes”, estimó Paula García Tufro, experta del Atlantic Council.

Bolsonaro no cesa en sus ataques

BRASILIA. El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, afirmó ayer que “bandidos de izquierda empezaron a volver al poder” en Argentina, ofreciendo el flanco a nuevas críticas de injerencia diplomática tras la victoria del peronista Alberto Fernández en las primarias de ese país.

“Argentina se está hundiendo en el caos, Argentina comienza a seguir el rumbo de Venezuela, porque en las primarias bandidos de izquierda empezaron a volver al poder”, declaró el mandatario de ultraderecha.
Bolsonaro lleva meses expresando su apoyo a Macri y a sus políticas de liberalización económica y su preocupación por un eventual regreso del kirchenrismo al poder.

El lunes se enzarzó en una pelea con Alberto Fernández tras decir que, si gana el candidato peronista, Argentina se pondrá “en el camino de Venezuela” y habrá una oleada de refugiados similar a la que Brasil enfrenta en su frontera con el país caribeño. Adelantó además que la relación con Fernández sería “conflictiva”, lo cual podría impactar en el Mercosur y en el acuerdo comercial de ese bloque con la Unión

Europea. Fernández replicó, tachando a Bolsonaro de “misógino, racista y violento”.Analistas consideran que el apoyo de Bolsonaro, que tiene una imagen negativa entre el electorado argentino, está perjudicando a Macri y marca una actitud de injerencia sin precedentes en la política exterior brasileña, tradicionalmente equidistante en los comicios de los otros países.