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Caos y daños durante protesta en el centro de Tegucigalpa

La manifestación convocada por la Plataforma terminó en un tremendo caos en el corazón de Tegucigalpa. Tres locales del edificio Midence Soto resultaron quemados.

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Aún no se han cuantificado las pérdidas en los comercios incendiados y  otros que sufrieron daños. Fotos: AFP
Aún no se han cuantificado las pérdidas en los comercios incendiados y otros que sufrieron daños. Fotos: AFP

TEGUCIGALPA. En una batalla campal se convirtió ayer la manifestación convocada por la Plataforma de Lucha para la Defensa de la Salud y la Educación en la capital.

Supuestos estudiantes que cubrían sus rostros se enfrentaron con la Policía. Unos lanzaban piedras y otros respondían con gas lacrimógeno.

También hubo quema de llantas, bloqueos de vías y vandalismo, lo que provocó el cierre de los negocios del centro y la histeria de miles de capitalinos que a esa hora trabajaban. Pero, lo peor estaba por suceder. A la 1:00 pm, los manifestantes invadieron el casco histórico y sembraron el caos frente al Congreso Nacional y lanzaron piedras contra el inmueble. La batalla campal se extendió hasta el Paseo Liquidámbar, donde quemaron llantas y provocaron el cierre de negocios.

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El casco histórico de la capital volvió a ser escenario de actos violentos que causaron pérdidas económicas a comerciantes y daños a la salud de las personas que trabajan en los negocios de esa zona.

El incendio. En medio del caos que ya existía a inmediaciones del edificio legislativo, un inmueble del centro histórico comenzó a incendiarse.

Se trataba del edificio Midence Soto donde funciona una plaza con locales comerciales. Tres negocios fueron los afectados. Este edificio colinda con la iglesia La Merced. Aún se desconoce quién o qué originó el siniestro.

En varios locales hubo pérdidas totales. Los bomberos controlaron las llamas tras varios minutos de arduo trabajo. Pero el enfrentamiento no acabó ahí. Los vendedores ambulantes tuvieron que correr angustiados con sus mercancías para no inhalar el gas lacrimógeno de todas las bombas que lanzaron los policías para dispersar a los manifestantes. Mujeres, niños, adultos mayores y otras personas que no tenían que ver con la manifestación salieron afectadas de las vías respiratorias. El caos fue controlado una hora después.