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Cronología: Honduras, 40 años de ser trampolín del narcotráfico

El cartel de Medellín fue el primero en descargar droga en Honduras Policarpo Paz García, Jefe de Estado en 1978, advirtió sobre el peligro del narcotráfico.

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Historia. En 1978, el general Policarpo Paz García decía que Honduras había sido colocada en el primer plano del tráfico de drogas.
Historia. En 1978, el general Policarpo Paz García decía que Honduras había sido colocada en el primer plano del tráfico de drogas.

TEGUCIGALPA.

Es a finales de la década de los 70 cuando se dan las primeras señales de la presencia del narcotráfico en Honduras.Hasta esos años, la actividad era desconocida para los hondureños, pero llegó con tal ímpetu que ha sumergido a zonas completas en la violencia y se infiltró en los sectores policiales, militares y políticos.

El cartel de Medellín, de Colombia, visualizó a Honduras como el trampolín perfecto para el tránsito de la cocaína hacia Estados Unidos. Así, el país se convirtió en la ruta de las drogas de Suramérica.

Se construyeron narcopistas y se incursionó en el uso de GPS para facilitar la descarga de la droga en el mar.Honduras entró al proceso de ser un país de tránsito a convertirse en bodega y de bodega ha pasado a producir la droga.

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hondureños han sido extraditados por Estados Unidos por conspirar para trasegar cocaína hacia ese país. Algunos ya fueron condenados y otros están en juicio

El narco que empezó en los años setenta en Honduras, llegó a su desarrollo medio en la década del 90 con los excontras nicaragüenses y en los últimos diez años ha alcanzado la cumbre de la permeabilidad cuando los traficantes, según investigaciones, han intervenido en la elección de alcaldes, diputados, y ahora la Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York ha publicado que hay narcos que financiaron hasta campañas presidenciales.

Historia. En 1978, el general Policarpo Paz García decía que Honduras había sido colocada en el primer plano del tráfico de drogas.

No se trata de algo pequeño, sino de una mafia que maneja tres mil millones de dólares y por lo tanto está dispuesta a llegar a cualquier extremo para proteger este gigantesco negocio ilícito”, dijo el extinto jerarca militar.

Los tentáculos del narco exploraban Honduras y fue cuando el cartel de Medellín encontró en los años ochenta a un socio importante: el hondureño Juan Ramón Matta Ballesteros, encarcelado en EEUU desde 1990, donde cumple cadena perpetua.

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La vinculación de los militares en los ilícitos fue evidente en esa época, porque formaron la plataforma de seguridad para garantizar que los envíos de droga transitaran sin problemas por Honduras.

Pero Matta no fue un traficante cualquiera: conectó al principal narco mexicano de aquella época: Miguel Félix Gallardo, el “jefe de jefes”, con Pablo Escobar.Matta fue pieza clave para convertir a Honduras en país de tránsito de la coca.Pero, pese al dinero, Matta entendió que sin poder y control político su tarea no estaría completa. Debía penetrar la institucionalidad.
Por lo que estableció un idilio con militares, policías y jueces que lo protegieron.

Fue una gran época para Matta, se volvió popular, era común observar las largas filas en las afueras de su casa en la colonia Los Ángeles en Tegucigalpa, donde a diario llegaban personas para pedir ayuda”, refieren diversos documentos de la época.

La bonanza para Matta no duró mucho. En el gobierno de José Simón Azcona fue apresado en 1988 por agentes estadounidenses en Tegucigalpa, trasladado a República Dominicana y en ese país se tramitó su extradición.

Pero el encarcelamiento de Matta Ballesteros no debilitó la narcoactividad en Honduras, al contrario, se fortaleció con nuevos barones de la droga que expandieron sus operaciones en puntos estratégicos del país.

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Los carteles. De norte a sur, de oriente a occidente, los narcos diseñaron sus rutas de transporte de la droga, mientras establecían nexos sólidos con el poder político.
Entre 2000 y 2006, creció el emporio de los narcotraficantes y, según expedientes de la Fiscalía de Estados Unidos, comenzaron a financiar a candidatos a alcaldes y diputados.
Los carteles de Los Valle, de Don H, el cartel AA, el del Atlántico, Los Cachiros, el de Montes Bobadilla, el de Los Mármol, Los Elvir, Los Paisanos, Los Echeverría y el de Los Urbina, entre otros, operaron a sus anchas, se disputaron rutas y cargas, formaron sus propios ejércitos y eliminaron a decenas de personas.

El 90% de los miembros de estos carteles han sido acusados por EEUU como conspiradores para trasegar cientos de kilos de cocaína.

Los carteles en Honduras
1Comienzan a operar con fuerza en los años 90. Se organizaron, establecieron rutas, contactos, cooptaron instituciones y operaron a sus anchas.

2En 2002 fue cuando despegó el narcotráfico en el país. Investigadores registran que ese año muchos militares y policías ya estaban alineados

3Nuevas generaciones y lugartenientes asumen. Información revela que los carteles están activos y operando en el país.

Las Cortes del Distrito Sur de Florida, Distrito Sur de Nueva York y la Corte del Distrito Este de Virginia, se han encargado de castigar el operar de los narcotraficantes, los vínculos que establecieron, las empresas que montaron para lavar el dinero y las ganancias que obtuvieron.

Varios entraron en procesos de negociación para bajar las penas máximas.Hoy en esos procesos es común encontrar que son testigos contra sus mismos compinches.Atrás dejaron las pomposas fiestas, derroche y lujos.Su poder se terminó, aunque sus lugartenientes han ocupado sus posiciones para seguir en el millonario negocio de las drogas.

De frente contra los narcos

Alfredo landaverde: Denunció cómo operaban los narcos y que la Policía lo sabía

Fue contundente: nunca mostró miedo y cuando tuvo que hablar siempre dijo que Honduras estaba penetrada por el narcotráfico. Lo caracterizó la valentía y eso llevó a que Alfredo Landaverde se convirtiera en el objetivo de agrupaciones criminales a las que incomodaba.
Días antes de que lo asesinaran el 7 de diciembre de 2011, señaló en televisión a Ricardo Ramírez del Cid, cuando este asumía como director de la Policía Nacional.

Asesinato vinculado a policías Investigaciones señalaron que tras su muerte estaba un grupo de policías que reaccionaron molestos por sus declaraciones.

“Ramírez Del Cid por su trabajo profesional sabe bien quiénes son los miembros del crimen organizado en Honduras, en cada departamento, en cada municipio, en cada ciudad grande. Ramírez del Cid sabe también quiénes son los jefes de las maras y cómo operan en cada ciudad.Ramírez Del Cid sabe también quiénes son los policías que están en bandas organizadas operando con el crimen organizado y que tienen su propia banda. Ramírez Del Cid, usted lo ha de saber, todos sabemos quiénes son y no solo yo que trabajé en la Policía”, dijo.

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Alfredo landaverde.

Julián Arístides: Los narcos ordenaron su muerte y policías lo asesinaron

Se lanzó con todo en la batalla contra el narcotráfico, pero tocar al cartel de Sinaloa significó su muerte. Desde su llegada a la Dirección de Lucha Contra el Narcotráfico (DLCN), denunció que el narcotráfico estaba cambiando sus rutas de operaciones en Honduras, que seguían llegando al país avionetas cargadas de cocaína y que las aeronaves tenían matrícula de Venezuela y Colombia.

Esas investigaciones lo llevaron a identificar una operación policial que tenía como objetivo recuperar una droga en La Mosquitia, en la zona de Villeda Morales, donde capturaron a 11 policías y decomisaron 143 kilos de cocaína. La operación provocó la ira de los narcos, los que, junto con policías, tramaron un plan para deshacerse del hombre que se convirtió en su talón de Aquiles.

No solo fue descubrir la implicación policial en el narcotráfico, también destruyó puntos claves como la narcopista en Naco, Cortés, que el mismo cartel de Sinaloa habilitó para recibir la droga. Por esos hechos, varios narcos decidieron matarlo y pagaron 300,000 dólares por el crimen en diciembre de 2009.

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Julián Arístides.
Institucionalidad permeada": Raúl Pineda Alvarado, analista

“El país empieza a deteriorarse drásticamente en los años 90, cuando aparecen los grandes barones de la droga y cuando tardíamente, Honduras aplicó una ley contra el tráfico ilícito de drogas porque antes no existía esa legislación y se aplicaba la Ley de Farmacia.

La pobreza del país, la debilidad, la actitud de los legisladores y corrupción de las autoridades, hicieron que en 2002, se permeara toda la estructura institucional del país con el dinero de la droga. No existía una conciencia clara, ni en la clase política, ni en la sociedad, de lo peligroso y lo dañino de esta actividad. Fue entonces cuando los carteles mexicanos empezaron a ver a Centroamérica como un área de influencia y como área de descanso.

Esto ameritó que las agencias norteamericanas fijaran sus ojos en Honduras, se creó una oficina de la DEA que antes solo funcionaba en El Salvador, porque en los ochenta dejó de trabajar en Honduras por conflictos con la CIA. Hoy encontramos una institucionalidad muy permeada con elementos que tienen empatía o que son cooptados por los carteles del narcotráfico. Además de un sistema financiero contaminado para efectos de lavado, y una zona que era de retiro, un santuario de descanso para traficantes y una plataforma de despegue para hacer llegar la droga a Guatemala y a veces directamente a Estados Unidos.

El problema en Honduras es muy complejo porque no ha sido estudiado, ninguna universidad lo ha hecho en el orden económico, social y político. Si algo habría que hacer es un buen estudio, para ver cómo funciona y el papel de Estados Unidos, porque esto es un conflicto grave. En nuestros países hay conflictos y enormes actos de violencia derivados de la droga. Por ello se debe combatir, siendo más drásticos en cuanto a la interdicción. Recordemos los carteles no prosperan si no tienen la complicidad del Gobierno”.