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“Por hacer el papel de un gigoló, perdí a una novia”: Elías Enrique Zablah

El actor y director de teatro relata sus vivencias dentro del Círculo Teatral Sampedrano que próximamente cumplirá medio siglo.

Zablah compartió honores con el fallecido actor César Salgado. Disfruta la compañía de sus dos únicos nietos.
Zablah compartió honores con el fallecido actor César Salgado. Disfruta la compañía de sus dos únicos nietos.

San Pedro Sula, Honduras.

Por amor a la actuación, Elías Enrique Zablah se ha quedado sin muebles en su casa durante varios meses, por prestarlos al teatro. El caso es que en los inicios del Círculo Teatral Sampedrano los mismos actores tenían que costear su propio vestuario y hasta prestar los enseres de sus casas para armar los escenarios, de acuerdo a cada obra presentada.

Zablah comenzó a actuar a los 18 años, siendo un estudiante de la carrera de Administración de Empresas en el Centro Universitario Regional del Norte. “Comencé en el Círculo Teatral Sampedrano, manejando sonidos y luces, pero ya había actuado en dos obras presentadas por otra agrupación”, comenta.

Como actor debutó en la Señorita de Trevelez en 1978 con el natural “mariposeo” en el estómago provocado por el nerviosismo.

Dato
Ha actuado en 14 obras. Ahora solamente dirige. En total ha dirigido y codirigido 13 obras.
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Zablah compartió honores con el fallecido actor César Salgado.

Quien diga que no le han temblado las canillas cuando comienza a actuar, está mintiendo, según dijo.

Admitió que en más de una ocasión se quedó con la mente en blanco en plena actuación. Solo fueron unos segundos, pero a él le parecieron siglos. “Como en el teatro no hay apuntador para recordarle el guion al actor, si se le olvidó, se le olvidó”.

Cinco años después de su primera actuación ya estaba dirigiendo su primera obra titulada Sin querer. Actualmente dirige El Casado casa quiere, que estará en escenario hasta el 16 de junio. En las catorce obras que le ha tocado actuar le ha hecho de todo, desde policía hasta de cura. El único papel que no ha hecho es el de homosexual, no porque tema a las críticas, sino porque su voz ronca no se lo permite, según dijo.

Recordó que en la obra Amor en Blanco y Negro, cuando su mostacho y su cabellera aún brillaban de negros, hizo el papel de gigoló. “Pero ahora dudo que pueda hacerlo”, dice riéndose el hombre de 64 años. Por haber encarnado a ese personaje, a quien le pagaban las mujeres pora que les hiciera compañía o les diera sexo, perdió a una novia.

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Disfruta la compañía de sus dos únicos nietos.

Resulta que la muchacha llegó al teatro con su madre para verlo actuar. En una de las escenas, el gigoló deja burlada a una mujer con la que hablaba por teléfono. Al ver esto, la madre tomó del brazo a la chica, al tiempo que le decía: ‘vámonos, así va a ser con vos también’.

Al director del Círculo Teatral Sampedrano, José Francisco Saybe, Zablah lo admira por mostrar un carácter fuerte al dirigir a sus actores. Es tan estricto y enérgico, que hasta él mismo se regaña, dice sonriendo.

“El ingeniero Saybe ha dicho que tiene en mente dejar el teatro cuando cumpla cien años, pues yo voy a ver si lo supero”, añadió Zablah. Además informó que la próxima semana comenzará a buscar la obra que dirigirá el próximo año.