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Sectores respaldan posición de los obispos hondureños

Consideran que es un llamado de atención para que todos pongan su parte en solucionar la crisis El Poder Legislativo dice que no eludirá el reto y califica como reflexivo el mensaje

 Monseñor Ángel Garachana es el presidente de la Conferencia Episcopal de Honduras y actual obispo sampedrano.
Monseñor Ángel Garachana es el presidente de la Conferencia Episcopal de Honduras y actual obispo sampedrano.

San Pedro Sula, Honduras.

Diversos sectores reaccionaron al mensaje que mandaron los obispos miembros de la Conferencia Episcopal de Honduras y en su mayoría lo respaldan, pero piden más acción y salir de la comodidad.

El comunicado llamó a la reflexión ya que los obispos consideran que la gravedad que adquieren muchos conflictos en Honduras se debe, en primer lugar, a la forma incorrecta con que los manejan los poderes del Estado; en algunos casos siendo ellos los causantes del problema y, en otros, por no saber resolverlos con los recursos propios de una democracia participativa, y dejando que el paso del tiempo haga que se resuelvan por sí mismos, cuando en realidad solo se agudiza su conflictividad.

Aseguran que otro ingrediente que agrava los conflictos es la politización que los complica aún más, introduciendo dobles agendas y empañando la claridad de los objetivos por los que se lucha.

En el documento, los obispos refieren que las manifestaciones de protesta tienen la intención de ser pacíficas, pero permitir la infiltración de elementos violentos demerita la finalidad que persiguen y conculcan otros derechos de la población que también deben ser garantizados.

“Es necesario enderezar la marcha de Honduras, desde el compromiso de rescatar unos valores éticos que se han ido perdiendo o debilitando en la medida en que las crisis no han sido debidamente solucionadas. Nos preocupa grandemente la decadencia moral en que está cayendo nuestro país. Nunca es lícito hacer el mal para obtener un bien”, dicen los obispos.

Todos, políticos, empresarios y dirigentes gremiales, así como el pueblo en general, reaccionaron ante los señalamientos de la Iglesia que plantea la problemática que atraviesa en país.

1

Reynaldo Sánchez

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El presidente del Partido Nacional, Reinaldo Sánchez, reaccionó en su cuenta de Twitter: “Es necesario reconocer el cansancio de la sociedad, tantos errores cometidos por la clase política en general, promesas sin cumplir, abusos y excesos por acción u omisión, sumo a aquellos que dicen llamarse outsiders, y que a diario matan la esperanza y ánimo de la población. Vivimos un momento especial en el país. Un momento donde es necesario un encuentro sincero y profundo en la sociedad. La Conferencia Episcopal en su comunicado nos invita a todos a tomar la responsabilidad desde nuestra trinchera y así iniciar la construcción”. Sánchez dice que se necesita un verdadero pacto social donde todos opinen. “Estamos listos como Partido para hacer cosas buenas por Honduras y reiteramos nuestra disposición a sentarnos a dialogar y así lograr los consensos necesarios” .

2

MAURICIO OLIVA

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El titular del Congreso Nacional, Mauricio Oliva, también reaccionó al comunicado y dice que “la Conferencia Episcopal ha emitido un comunicado que cada uno de nosotros, desde nuestra propia realidad, lo debe interpretar. Mucha reflexión debe derivarse de su análisis, pero el llamado a sumarse a la búsqueda de caminos de solución para Honduras todos debemos asumirlo”. Oliva dice que el llamado que hace la Conferencia Episcopal en su comunicado es para que todos los hondureños iniciemos un cambio para mejorar, logrado a través de la solidaridad de todos y es un reto que el Congreso Nacional no va a eludir. Aseguró que el Congreso está listo desde su realidad y responsabilidad para explorar todo escenario de diálogo y consenso con cualquier actor de la sociedad. Y para recorrer juntos, con todos los sectores, la ruta que construyamos.

3

RODOLFO DUMAS

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El abogado y analista Rodolfo Dumas calificó la posición de los obispos como atinada y equilibrada. “Los temas requieren de soluciones urgentes, particularmente en cuanto a las condiciones económicas y la escasa posibilidad de lograr índices de desarrollo humano dignos, teniendo en cuenta el rumbo que hoy llevamos”. Indicó que “el comportamiento errático y negligente de nuestros funcionarios públicos no pudo ser ignorado pues de este surgen muchas de las frustraciones de la sociedad, en ocasiones resultando en manifestaciones violentas, que nunca son convenientes, pero que ocurren precisamente por la falta de solución, es decir, la expiración de las promesas demagógicas o populistas. Considero que esta declaración no puede verse aisladamente, pues son muchísimas las personas y organizaciones que expresan similares inquietudes y malestar”.

4

Juan R. Martínez

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La Conferencia Episcopal es una de las instituciones más respetadas por el pueblo hondureño. “Yo celebro casi la totalidad del contenido del documento aunque resiento que hay algunas visiones muy superficiales de los problemas y las soluciones que presentan ellos, no necesariamente son las mejores. Pero, en su conjunto, el documento es una llamada de atención para que los hondureños reflexionemos sobre los problemas que atraviesa el país y sobre la responsabilidad que cada uno de nosotros tiene en el devenir nacional”, dice el analista.

5

Alberto Solórzano

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El pastor Alberto Solórzano, miembro de la Confraternidad Evangélica de Honduras, dice que todos tenemos una cuota de responsabilidad, “es fácil sentarse uno a escribir tranquilamente acerca de lo que está pasando en el país y criticar.

Eso es fácil. El tema es también que se nos ha indicado a participar en diferentes espacios y la Iglesia católica ha sido invitada también a participar para en forma activa buscar transformar algún espacio precisamente desde donde se ha estado manejando el país y se han estado tomando decisiones que hoy son decisiones que tienen sumido al país en la situación en que está. La responsabilidad de la iglesia es ir a la práctica porque discurso sin práctica no es coherente. Las cosas no se dicen, se hacen, porque al hacerlas se dicen solas. Este es el momento para que nosotros nos sumemos desde un ámbito activo, no pasivo, para hacer que las cosas cambien”.