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San Pedro Sula: Pacientes en abandono mueren de depresión en el hospital Mario Rivas  

El centro asistencial recibe hasta 16 personas que están abandonadas.

Foto referencial de las atenciones en el hospital Mario Rivas de San Pedro Sula.
Foto referencial de las atenciones en el hospital Mario Rivas de San Pedro Sula.

San Pedro Sula, Honduras

Don Pablo Cruz deambuló por varios días en las calles de San Pedro Sula antes de ser encontrado por la Policía Nacional.

Su demencia senil lo llevó por rumbo desconocido e interminable, soportando las inclementes temperaturas de la zona norte de Honduras sumado al hambre,sed y los ya conocidos peligros del día a día.

Hasta que las autoridades policiales lo encontraron y trasladaron al hospital Mario Rivas donde recibió alimentación y los servicios médicos que necesitaba; sin costo alguno. Los exámenes que le realizaron determinaron su padecimiento que lo condenó a permanecer en el centro asistencial a la espera de sus familiares.

Ellos nunca llegaron...

Permaneció en el centro asistencial de noviembre del 2018 a febrero del 2019 pues la depresión le agobió de tal manera que le quitó las ganas de comer, movilizarse y recibir atención. Murió esperando que su familia le encontrara y lo llevara a su hogar, lugar que nadie logró identificar, ni él mismo.

Esta historia se ha repetido en varias ocasiones.

Abandono

Cada mes, el hospital Mario Rivas recibe entre 11 a 16 pacientes en abandono social, informan las autoridades del centro. Aunque la mayoría son encontrados con desorientación en la calle, un 30% de ellos son abandonados por sus propios familiares en el hospital.

"Usualmente es personal del 911, Cuerpo de Bomberos, Policía Nacional o cristianos que los encuentran en la calle y los viene a dejar al hospital. Pero hay otro grupo que viene con sus familiares y estos no regresan por ellos", explicó Julia Sánchez, relacionadora pública del Mario Rivas.

El 90% de los pacientes en abandono son personas de la tercera edad que resultan con padecimientos como diabetes, insuficiencia renal y demencia senil. El resto son personas de 35 a 49 años que presentan severos cuadros de cirrosis que aparecen intoxicados en las calles, detalló Sánchez.

El hospital sigue los lineamientos que la ley establece con el trato de estos pacientes e incluso el programa de trabajo social que realiza junto con los juzgados correspondientes, que establece la búsqueda de familiares o responsables de las personas abandonadas aunque en la mayoría de casos esto fracasa.

Incluso, muchos de ellos no son admitidos en asilos por las características que presentan.

"El llamado es a los familiares, el centro les da todo lo que ellos necesitan pero esto a nivel básico de salud. Es importante que aquellos que están en abandono reciban la atención de sus parientes porque influye mucho en su salud anímica", finalizó la comunicadora.

El registro de abandonos ha incrementado en los últimos años, en el 2014 se reportaban a penas cuatro pacientes en este estado.