Más noticias

Bajos precios asustan a los productores de aceite de palma

La Asociación Industrial de Productores de Aceite de Honduras (Aipah) le recomienda a los agricultores no aumentar el área cultivada Europa castiga a los productores.

Francisco Pavón muestra los frutos de la palma en un centro de acopio en Jutiapa, Atlántida. Esta materia prima es procesada y exportada por 15 plantas extractoras que operan en la costa atlántica de Honduras.
Francisco Pavón muestra los frutos de la palma en un centro de acopio en Jutiapa, Atlántida. Esta materia prima es procesada y exportada por 15 plantas extractoras que operan en la costa atlántica de Honduras.

Jutiapa, Atlántida.

Mientras descarga los racimos de frutos en un centro de acopio en esta aldea, Francisco Pavón confiesa que está “muy asustado” porque “jamás había visto los precios demasiado bajos” de la palma aceitera.

Pavón, padre de dos niñas en edad escolar, dice que mensualmente recibe apenas L11,000 por la venta de los frutos de palma; pero de esa suma debe “pagar mozos para que limpien la finca, comprar insumos y la comida de la casa”. Al final, le “queda poco dinero”.

“Tengo que dedicarme a cultivar maíz y compro y vendo granos básicos para mantener a mi familia. Cultivar palma ya no es negocio”, se queja.

Bajan las exportaciones
A noviembre de 2018, las exportaciones de aceite aportaron $317.5 millones, $61.8 millones menos que en igual período de 2017.

En 2008, el precio de la tonelada de aceite ascendió a $1,059 en el mercado internacional y esa cotización disparó el entusiasmo de miles de agricultores hondureños.

Los agricultores eliminaron plantaciones de cultivos tradicionales (como el banano) y en su lugar sembraron palma aceitera, hasta llegar a sumar 170,000 hectáreas.

En marzo, según el Consejo de Aceite de Palma de Malasia (MPOC, en inglés), el precio de la tonelada cayó a $518, casi un 50% menos de la cotización de hace una década.

LEA: El BCIE, dispuesto a contribuir para superar la crisis de la Enee

Ese valor, según Héctor Castro, presidente de la Asociación Industrial de Productores de Aceite de Honduras (Aipah), ha despertado “la preocupación y la inquietud en muchos productores”.

Castro es consciente de que la caída del precio tiene origen en el mercado europeo, puesto que es donde los consumidores han decidido no comprar más aceite de palma bajo el pretexto que este cultivo ha eliminado bosques en los países productores.

Exportación en kilos
Hasta noviembre de 2018, Honduras exportó 490,753 kilos de aceite, 3.1% más que en 10 meses de 2017, según el Banco Central de Honduras.

“Del 100% de la producción nacional, el 70% lo exportamos y el 30% lo dejamos en el país. De la cantidad exportada, el 60% es enviado a Europa. Ese mercado le compra a Indonesia y Malasia, que tienen el 88% de la oferta mundial. Lastimosamente, esos dos países tienen una fama de deforestación y les dan mala imagen a los países donde no ha habido deforestación”, explica.

En Honduras, asegura Castro, los productores de palma no han eliminado bosques, ellos han cultivado en zonas donde hubo “ganadería, granos básicos, banano, plátano y cacao”.

LC palma 060319(800x600)

Dado que Honduras no tiene un peso en el mercado para revertir el precio, Castro le recomienda a los agricultores abstenerse de cultivar, por ahora, más palma y aconseja “mejorar la productividad”.

Ante la crisis de precios “tenemos que buscar el mercado de Estados Unidos y también diversificar la producción, darle un valor agregado y no vender solo materia prima”, plantea.