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7,000 familias desplazadas por maras en Chamelecón y la Rivera Hernández

De 55,000 familias que emigraron retornó el 87%. En colonias que eran santuarios de mareros volvió la tranquilidad.

En varias colonias del sector Chamelecón, muchas de las familias no regresaron y dejaron abandonadas sus casas.
En varias colonias del sector Chamelecón, muchas de las familias no regresaron y dejaron abandonadas sus casas.

San Pedro Sula, Honduras.

El sometimiento por más de dos décadas de los vecinos de los sectores de Chamelecón y la Rivera Hernández por las maras ha dejado la secuela de más de 7,000 familias desplazadas de sus hogares.

La mayor emigración en esas zonas se registró entre 2010 y 2014. Las estadísticas que manejan las organizaciones comunales y las autoridades policiales indican que en la Rivera Hernández en ese período se dio una emigración de unas 35,000 familias a causa de la violencia generada por las dos pandillas, 18 y MS-13, y otras cinco estructuras criminales que operaban en esa zona y que en su mayoría han sido desarticuladas.

De las 35,000 familias desplazadas 5,000 no regresaron a sus hogares.

En el caso del sector Chamelecón, se dio el éxodo de unas 20,000 familias en ese mismo período.

Del total de los desplazados en Chamelecón, un 90% regresó a sus casas, o sea que 2,000 familias no retornaron.

Moradores de las colonias conflictivas de Chamelecón dijeron que los vecinos que se habían ido regresaron a sus casas porque todo ha cambiado. Indicaron que siempre hay pandilleros y hay momentos que tienen pleitos, pero es entre ellos. Hace cuatro años, muchas de las calles estaban desoladas y en la actualidad, a toda hora, se mira gente en las vías y hay negocios por todos lados.

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Manifestaron que el retorno de las familias es porque hay más seguridad. “Gracias a Dios que regresamos a nuestra casa que habíamos dejado botada y que es el fruto de toda una vida de trabajo”, dijo uno de los vecinos que retornó a la colonia Palmira, una de las más afectadas por la violencia de las pandillas en el sector Chamelecón.

Recordó que los pandilleros llegaban a las casas y “solo decían esta casa la vamos a ocupar porque van a venir a vivir unos homis (pandilleros) de La Planeta y sacaban a la familia de la vivienda”. “Todo se compuso gracias a Dios que hizo la obra y al trabajo hecho por las autoridades policiales en los barrios que antes eran comandados por las pandillas”, señalaron moradores.

Los colonos recordaron que los mareros los corrían de las casas y les robaban todas las cosas. Expresaron que ahora sí pagan la luz y el agua porque antes no se sabía quién iba a ser el dueño de las viviendas. Según lo manifestado por los entrevistados, las reglas que imponían los pandilleros eran oír, ver y callar. A diario había muertos.

Apoyo de EEUU
1Dotación de logística de Embajada a la Policía. Las autoridades policiales informaron que la Embajada de Estados Unidos los ha dotado de logística para las actividades con la comunidad.

2Actividades de proyección de la Policía Entre las actividades que realiza la Policía Comunitaria hay festivales comunitarios, jornadas de oración y recreovía.

Desde hace cuatro años ya no oyen tiroteos ni de casos de muertos. El subjefe de la Policía de Chamelecón, Andi Reyes, dijo que la colonia Palmira hace unos cinco años era un santuario de los mareros. Reyes dijo que empezaron a atacar las estructuras criminales en esa zona y a trabajar con otras instituciones y con la corresponsabilidad de la población para disminuir los factores generadores de violencia.

“Esto ha venido a favorecer porque hace cuatro años esta colonia y otras estaban desoladas, habían pocas casas habitadas y ahora el 95 por ciento de las viviendas están habitadas”, indicó el oficial. “Este año llevamos una reducción del 50 por ciento de homicidios”.

Explicó que el nuevo modelo de la Policía se basa en agentes profesionales, proactivos y serviciales, lo cual ha venido a contribuir al acercamiento “con los pobladores porque ellos son los que saben cuáles son sus problemas y nosotros somos facilitadores para darles solución”.

El jefe de la Policía de la Rivera Hernández, Nelson Murillo, dijo que desde 2014 se ha visto una reducción en los homicidios. Antes la cantidad de homicidios llegaba a 350 al año.

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“Había meses que se daban 40 muertes violentas y ahora al mes se dan un promedio de tres homicidios”, indicó Murillo, quien apuntó que el año pasado la unidad policial que él dirige es la que tuvo menos homicidios en relación a las otras tres unidades que funcionan en San Pedro Sula. “En 2017 hubo 120 muertos en la Rivera Hernández y en 2018 se dieron 105 homicidios ,lo que es equivalente a 15 homicidios menos y en porcentaje representa el 12.5% menos”, explicó el oficial. En lo que va del año se han registrado nueve homicidios y el año pasado, en ese mismo período de tiempo, 22 muertes violentas, lo que indica una reducción de ese delito.

El jefe policial aseveró que las maras y pandillas están debilitadas por la estrategia de seguridad que se ha implementado. “Cuando nosotros venimos el año pasado, implementamos tres ejes estratégicos de seguridad que ya están estructurados en el Plan de Nación Visión de País que son planificaciones estratégicas hechas a nivel de política de seguridad del Estado”.

Explicó que los tres ejes son la prevención del delito, la disuasión y la tercera es la aplicación de la ley. El oficial apuntó que aunado al trabajo coercitivo “tratamos de identificar a todos los miembros de pandillas del sector”.

Murillo expresó que la gran cantidad de trabajos que hacen a través del modelo de la Policía Comunitaria les ha venido a consolidar la labor de prevención porque les da más confianza con la ciudadanía. Explicó que se reúnen todos los martes con el Comité pro Desarrollo de la Rivera Hernández y ellos están aglutinados en varios patronatos y se planifica lo que se va a hacer en un mes.

Hay meses que hacen hasta 50 recreovías y otras actividades de proyección con la comunidad.

La Embajada de Estados Unidos a través de Usaid les ha dotado de logística como carpas, saltarines, máquinas para hacer palomitas de maíz, algodones, equipo para presentar películas en la calle, sillas y mesas. También hacen maratones, jornadas de oración y festivales comunitarios. “Tenemos todo un andamiaje que nos da la oportunidad de acercarnos a la comunidad e interactuar con los pobladores”, dijo el jefe policial.

Conadeh registró 950 desplazados en 2018

El Comisionado Nacional de los Derechos Humanos (Conadeh) reveló el 4 de marzo que, en 2018, se registraron 861 quejas de la población, de las que se desprende que más de 950 personas fueron obligadas a abandonar sus hogares por causas asociadas a la violencia delictiva.
En declaraciones a la prensa local, el titular del Conadeh, Roberto Herrera Cáceres, indicó que en 2018 atendió 861 denuncias, en las cuales, se vieron involucrados, directa e indirectamente, alrededor de 2, 241 personas, de las que, en el 42.6% de los casos se concretó el desplazamiento, mientras que el 57.4% restante estaban en situación de riesgo.

Declaró que, en comparación a 2017, aumentaron en más de 170 las denuncias atendidas por riesgo y desplazamiento y se incrementó en 817 las personas afectadas directa e indirectamente, al pasar de 1,424 a 2,241, en 2018.Según las denuncias atendidas por el Conadeh, entre los hechos que generan situaciones de riesgo de desplazamiento están las amenazas, asesinatos, extorsión, reclutamiento de niños o niñas adolescentes para formar parte de las maras y pandillas, secuestros, raptos, entre otras.
En el año 2018, el 55.5% corresponde a las amenazas directas que reciben los peticionarios por medio de diferentes medios que van desde una llamada, carta, mensaje, terceras personas, 12.4% fueron ocasionados por los asesinatos a algún miembro de la familia.Entre los principales responsables de las situaciones de riesgo o desplazamiento figuran las maras, bandas criminales, narcotraficantes y la delincuencia común.