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José Zelaya corrió 100 kilómetros en 11 horas por su hija de 15 años

El atleta había corrido hasta 42 km, esta vez se puso una meta más alta en honor a su hija.

Se inició el sábado a las 10:00 pm y finalizó el domingo.
Se inició el sábado a las 10:00 pm y finalizó el domingo.

San Pedro Sula, Honduras.

Su meta era correr 100 kilómetros en ocho horas para demostrarle a su hija de 15 años que con esfuerzo y disciplina se puede cumplir lo que uno sueña.

Como lo tenía previsto, José Zelaya (de 47 años) salió el sábado 9 de febrero a las 10:00 pm de la Universidad Tecnológica de Honduras (UTH). En el punto de encuentro lo esperaban para acompañarlo unas 20 personas, 15 del Club Free Runners SPS, al que pertenece.

El deseo de Zelaya de realizar la ultramaratón fue dado a conocer en una edición anterior de Diario LA PRENSA.

Su objetivo era claro: recorrer 100 kilómetros dentro de la ciudad en ocho horas iniciando la noche del sábado 9 de febrero y finalizando la mañana del domingo 10.

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El sampedrano José Zelaya al momento de llegar a la meta en la UTH este domingo 10 de febrero a las 9:15 am. El atleta se preparó cuatro meses antes para llevar a cabo la carrera de 100 kilómetros que se inició el sábado a las 10:00 pm.

La ruta se inició por el bulevar Mackay continuó por Rancho El Coco hasta llegar al bulevar hacia la Universidad Nacional Autónoma de Honduras en el Valle de Sula (Unah-vs) con dirección al bulevar del hospital Mario Catarino Rivas, en donde subieron hasta la avenida Circunvalación.

“Por cuestión simbólica entramos al bulevar Los Caminantes en el barrio Los Andes”, dijo Zelaya.

El recorrido siguió por la 105 Brigada de Infantería tomando nuevamente la Circunvalación con dirección a la salida sur hasta el intercambiador de occidente.

Regresaron hasta el Monumento la Madre, cruzaron la 33 calle, zona de El Polvorín hasta salir al bulevar del este, retornaron para pasar por la 27 calle y tomar de nuevo la Circunvalación.

La ruta comprendía los tres bulevares norte, sur y este, tomando rutas alternas y calles principales hasta completar los 100 kilómetros.

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Integrantes del club Free Runners lo acompañaron.

Hazaña

“Agarramos toda la tercera avenida de norte a sur, luego llegamos hasta la Pepsi y pasamos por donde era el presidio, agarramos la intersección de Circunvalación con la avenida Júnior. A esta distancia ya llevábamos 80 kilómetros”, dijo el corredor.

Continuaron la ruta en el bulevar del norte retornando por el Segundo Anillo hasta llegar al punto de salida, la UTH, a las 9:15 am del día domingo.

Poder cumplir con el trayecto tardó 11 horas con 15 minutos. Tres horas más de las que pensaba por los tiempos de descanso. En total hubo seis paradas técnicas de 5 a 7 minutos cada una.

Durante la ultramaratón, algunos corredores fueron abandonando el periplo y otros se fueron sumando a la aventura de Zelaya. “Tuvimos la ayuda de algunas empresas como la Embotelladora de Sula con bebidas hidratantes como Gatorade, Pepsi y Agua Azul. Yo llevaba frutas como bananos y manzanas. También llevé en bolsas un licuado de pollo cocido con papas”, contó.

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Su hija Escarleth estaba feliz por el gesto de su padre.

El atleta de preparó cuatro meses antes, corriendo entre 10 y 20 kilómetros semanales para conseguir la condición física necesaria que exige una carrera de este tipo.

El velocista se presentó a trabajar con normalidad ayer, sin embargo, tiene que hacer ejercicios para recuperarse de la carga muscular.

Los motivos de Zelaya de ser el primer hondureño en correr 100 kilómetros en 10 horas, fueron dedicarlo a su hija Escarleth Zelaya que cumplió 15 años este mes y su titulación universitaria en Ingeniería en Producción en la UTH.

“Mi hija me agradeció por el gesto en honor a su cumpleaños, porque ella sabía que las carreras máximas que había hecho eran de 42 kilómetros. Estaba muy contenta, muy emocionada”, compartió el deportista, padre de dos jóvenes.

Agradeció a su club Free Runners SPS, las empresas que lo apoyaron incluyendo la Universidad.

Integrantes del club Free Runners lo acompañaron.