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Migrantes afectados por el cierre del Gobierno de EEUU

Más de 1,140,000 extranjeros, entre ellos hondureños, resultan afectados porque más de 400 jueces de inmigración no están asistiendo a las cortes.

Migrantes detenidos. Las audiencias judiciales continuarán para los inmigrantes recluidos en los diferentes centros <br/>de detención.
Migrantes detenidos. Las audiencias judiciales continuarán para los inmigrantes recluidos en los diferentes centros
de detención.

San Pedro Sula, Honduras

El cierre de la administración del Gobierno de Estados Unidos mantiene en suspenso a miles de hondureños que en los primeros días de enero tenían que presentarse ante una corte para continuar con sus trámites de legalización migratoria.

1,614
días de espera. Los tribunales de migración de San Antonio y Chicago tienen las esperas más largas con más de 1,500 días, o más de cuatro años, para las audiencias.

El government shutdown, como es llamado en inglés el cese temporal de la administración ejecutado por Donald Trump, ha permitido que unos 400 jueces de inmigración reciban permisos para ausentarse de los tribunales en vista de que no reciben pagos, según The Washington Post.

De acuerdo con ese medio norteamericano, los tribunales de inmigración están masivamente atascados: el retraso ahora es de 1.1 millones de casos.

Eso significa que en los primeros días del cierre miles de casos deberán ser ventilados en fechas futuras, lo cual dilatará el logro de los objetivos de los solicitantes. Según la Universidad de Syracuse, las cortes de inmigración tienen un retraso de 810,000 casos, más 330,000 casos que el Departamento de Justicia decidió reabrir. En suma, 1,140,000 están en suspenso.

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Francisco Portillo, presidente de la Organización Hondureña Integrada Francisco Morazán, con sede en Miami, informó anoche que “hay preocupación entre los hondureños”; sin embargo, todos los ciudadanos deben asistir aunque las cortes estén cerradas.

“Les decimos a los hondureños que tengan citas en las cortes que acudan. Que no falten. Cuando estén en el lugar, si está cerrado, tomen una foto y guárdenla para demostrar que asistieron”, dijo.

Portillo advierte que “si una persona está tramitando una residencia permanente y no asiste a la cita, puede resultar perjudicada y esperar muchos años para lograrla”, ejemplificó. El Gobierno de Trump cumple hoy 17 días de parálisis parcial de la administración federal que afecta laboral y económicamente a 800,000 funcionarios de diferentes instituciones del aparato burocrático.

El presidente norteamericano ha recurrido al shutdown para presionar al Congreso con el fin de obtener la aprobación de más de $5,000 millones para construir el muro en la frontera con México.

Una parálisis administrativa, decretada por el Presidente, implica la suspensión de los servicios públicos, excepto los considerados esenciales.

Este fenómeno político se da luego de que los demócratas recuperaran el control de la Cámara de Representantes después de las elecciones de mitad de período de noviembre pasado.

400
jueces parados. Según la Asociación Nacional de Jueces de Inmigración (Naij), los jueces dejaron de percibir dinero desde el mes pasado cuando se inició el cierre.

“Muchos hondureños tienen citas para estos días para obtener la residencia permanente, otros van para solicitar permisos de trabajo, para pedir asilo político. Todo eso está suspendido, todo eso está cerrado”, dijo Portillo.

Leoncio Velásquez, presidente de la organización Hondureños Unidos de Los Ángeles (Hula), exhorta a todos los compatriotas “a no faltar a las citas para que se las reprogramen”.

En Los Ángeles, “en el mes de enero, el Departamento de Inmigración está operando bien y no hay atrasos. Hasta ahorita no hemos sabido de personas que hayan ido a corte y no les hayan abierto las oficinas”, dijo en una entrevista telefónica.

Velásquez explicó que “los empleados del Departamento de Migración están trabajando, por ahora, sin pago, los jueces de migración, los fiscales y los agentes de migración están trabajando sin sueldo. Están haciendo su trabajo”.

Los miembros de Hula, desde que los emigrantes llegaron en caravana a México visitan frecuentemente Tijuana para dar asistencia y asesoría a los hondureños.

De acuerdo con cifras de los dirigentes de Hula, más de 1,500 personas ya lograron entrar en Estados Unidos y se han dispersado por diferentes estados mientras las autoridades migratorias les conceden un asilo.

“No importa que esté el cierre del Gobierno, ICE (Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de los Estados Unidos) sigue trabajando y atendiendo a las personas que viajaron en la caravana”, dijo.

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Donald Trump decretó el cierre de la administración como medida de presión con el fin de obtener recursos para continuar el muro en la frontera.

Velásquez relató que, una vez que logran el permiso, “son pocas las personas que se están quedando en California, la mayoría está buscando la costa este. Se van para Virginia, Carolina, Atlanta, Nueva York y Maryland”.

Los dirigentes de esas organizaciones estiman que el paro administrativo también afectará a hondureños que laboran en instituciones que en los últimos días han cerrado las operaciones por falta de pagos.

Igualmente, aunque desconocen con certeza el número de afectados, creen que muchos hondureños que tienen permisos para trabajar no podrán encontrar con facilidad en estos días una plaza. En los últimos días, miles de empleadores no han logrado utilizar el sistema electrónico E-Verify para confirmar la elegibilidad de empleo de sus trabajadores.

A causa del cierre de la administración, la página web de E-Verify (www.e-verify.gov) no permitía las confirmaciones. Este sistema es administrado por la Administración del Seguro Social (SSA) y el Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (Uscis).

En el proceso de E-Verify, los empleadores crean casos basados en información tomada del Formulario I-9, y el sistema compara electrónicamente los registros disponibles en el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) y la SSA.

En un comunicado emitido en los últimos días, la Asociación Nacional de Jueces de Inmigración (Naij) indicó que el cierre del Gobierno Federal, causado en parte por desacuerdos sobre la política de inmigración, está retrasando las audiencias judiciales en todo el país. Sin embargo, asegura que las citas de la corte programadas durante el cierre serán “restablecidas” a nuevas fechas en el futuro, según un aviso del Departamento de Justicia con fecha del 26 de diciembre.

La única excepción son los tribunales que operan en centros de detención de inmigrantes, adonde las autoridades federales de inmigración retienen a los inmigrantes en espera de deportación. No obstante, el personal de la corte no puede ser pagado.

La Naij advierte que el cierre del sistema masivo de tribunales de inmigración del país provocará un proceso judicial ya congestionado.

Debido al congestionamiento de casos, los tiempos de espera de una audiencia (que va de 547 a 1,614 días) experimentarán una prolongación que afectará a los migrantes que esperan una oportunidad.

No afecta la mayoría de las operaciones de Uscis

Mientras los extranjeros deben esperar en las cortes de migración, el Servicio de Inmigración y Ciudadanía de los Estados Unidos mantiene vigente la mayoría de operaciones.

A través de su sitio web informa que el cierre temporal de la administración “no afecta las actividades financiadas por honorarios de Uscis”.

“Nuestras oficinas permanecerán abiertas y todas las personas deben asistir a las entrevistas y citas programadas. Uscis continuará aceptando peticiones y solicitudes de beneficios”, según esa entidad.

Sin embargo, algunos programas de Uscis vencerán o suspenderán las operaciones, o se verán afectados de otra manera, hasta que reciban los fondos apropiados o sean reautorizados por el Congreso.

Entre los afectados figuran el Programa del Centro Regional para Inversores Inmigrantes EB-5, el E-Verify, Programa de exención Conrad 30 para médicos J-1 y Trabajadores religiosos no ministros, de acuerdo con Uscis.