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En Amor Eterno descansa la niña Emily Alexandra

La niña quedó sola en la casa mientras su madre y su abuela trabajaban en el barrido de calles de la capital

La madre de Emily llora frente al ataúd durante el sepelio.
La madre de Emily llora frente al ataúd durante el sepelio.

Tegucigalpa, Honduras

“Mami, yo quería que me comprara pastel para celebrarlo aquí’, me dijo la niña, pero no se pudo porque no había dinero”, recordó con nostalgia doña Josefina Raudales, la abuela materna de la niña Emily Alexandra Roque Gonzales.

El martes 18 de diciembre, la pequeña Emily Alexandra cumplió sus seis años de vida. Solo 18 días después su luz se apagó.

Ayer, en un entorno sombrío, inmerso en la tristeza de la familia y vecinos, fueron velados los restos mortales de la infante que murió en un incendio en la colonia Fernando Calderón, en el que fueron consumidas al menos ocho viviendas.

Los vecinos aseguran no haber escuchado ni gritos ni lamentos de la niña de seis años. El siniestro se inició a eso de las 11:00 am en la endeble casa construida de tablas de madera y laminas de zinc. Se presume que un cortocircuito originado en una de las líneas de suministro de energía fue la causa del desastre.

Estaba sola

“Nosotros salimos a trabajar a las seis de la mañana junto con mi hija, trabajamos en una microempresa de barrido de la alcaldía; la niña se había quedado sola”, argumentó la abuela de Emily. Confome al relato de la señora, la puerta principal de la casa la había dejado con llave, pero la puerta lateral estaba sin cerrojo; sin embargo, esta información la desconocían los demás vecinos.

“La niña estaba viendo televisión, me imagino que ella quiso salir, pero no pudo lograrlo”, contó entre lágrimas doña Josefina Raudales.

Después de ser velado durante varias horas en la iglesia de la colonia Fernando Calderón, el cuerpo de la menor fue llevado para ser sepultado en el camposanto Amor Eterno, en la colonia La Era, en horas de la tarde.

La tarde de este viernes, los hermanitos Adrián Alexander (de 4) y Joshua Sair Posas Alvarado (de 22 meses) murieron en San Pedro Sula al quedar atrapados en un incendio que consumió su casa en el bordo de la colonia El Limonar.